Imagen del nuevo aspecto de la calle Alicante de Valencia tras las obras.GVA

Valencia reestrena una calle del centro tras más de 30 meses de obras

Cuando empezaron las obras en la calle Alicante de Valencia el alcalde de la capital aún era Joan Ribó y el presidente de la Generalitat Valenciana era Ximo Puig. Pues 30 meses después los coches, autobuses, ambulancias, camiones, bicicletas y patinetes ya pueden circular de nuevo por esta vía entre la plaza de Toros y la Estación del Norte. Valencia cierra esta cicatriz en pleno centro y los trabajos se centran bajo tierra.

El tramo abierto es entre Xàtiva y la calle Castellón, por lo que los trabajos continúan en el resto de la calle Alicante hasta la Gran Vía.

En marzo de 2023 empezaron los trabajos para construir un macro paso inferior que uniera las estaciones de Xàtiva y Alacant de Metrovalencia. El primer tramo ya está reabierto, recuperando cierto paso ágil de los vehículos que en la mañana de este viernes se han encontrado el paso despejado hasta la esquina con la calle Castellón.

En lo que resta de año la Generalitat Valenciana tiene previsto concluir tanto los trabajos en superficie como los que siguen a pleno rendimiento bajo tierra. Cuando las obras estén completamente finalizadas, la calle Alicante recuperará su fluidez habitual y de forma subterránea se habrá creado una conexión peatonal entre las citadas estaciones, así como el enjambre para acoger el paso de tranvías y dar así continuidad a la Línea 10 hacia el centro de la ciudad.

Ya esta semana el Ayuntamiento de Valencia recolocó las dos esculturas en honor a dos toreros insignes que se retiraron con motivo del inicio de las obras y ahora los valencianos y turistas podrán comprobar como los trabajos han deparado una repavimentación que respeta la idea y traza original basada en los círculos y las líneas concéntricas relacionadas directamente con la forma circular de la Plaza de Toros.

Imagen de la reapertura de la calle Alicante de Valencia.El Debate

En los cerca de 2.000 metros cuadrados urbanizados se han respetado las formas curvas ya materializadas con un pavimento de ladrillo caravista macizo de color rojizo colocado de canto con aparejos originales. El pavimento que reviste toda la superficie comprendida entre los distintos «círculos» de ladrillo, se ha realizado con baldosas de granito color beige con un acabado superficial granallado que le da mayor resistencia y menor deslizamiento que el antiguo mármol pulido.

Como novedad y con el objetivo de cumplir la accesibilidad universal, en el diseño de la urbanización se integrará una banda de encaminamiento rectilínea con textura podotáctil para el recorrido guiado adaptado a personas con discapacidad visual.

La obra en total, tanto en superficie como la subterránea, supone una inversión que supera los 24 millones de euros, financiados con Fondos Europeos a través de Fondos Next Generation.