Fernando de Rosa

Todo es una simple ocurrencia

Más de 400 días después, Pedro Sánchez ha considerado oportuno dedicar un momento de atención a hablar de la recuperación de la provincia de Valencia con el presidente de la Generalitat

El presidente de la Generalitat Valenciana Juanfran Pérez Llorca, ha ido a La Moncloa con una carpeta bajo el brazo. Dicha carpeta contenía 100 medidas necesarias para la Comunidad Valenciana y fundamentalmente con propuestas para la recuperación de las comarcas afectadas por la terrible riada de octubre de 2024.

Más de 400 días después, Pedro Sánchez ha considerado oportuno dedicar un momento de atención a hablar de la recuperación de la provincia de Valencia con el presidente de la Generalitat. Es verdad que Sánchez tiene que dedicar su tiempo a intentar controlar la agenda judicial que martillea al partido socialista y a intentar tapar los múltiples casos de abuso y acoso sexual que salen como setas en las sedes socialistas por toda España.

El presidente Pérez Llorca no pareció salir muy contento de la reunión ya que, por lo que ha transcendido, Pedro Sánchez últimamente no está de muy buen humor y no estuvo muy receptivo a las peticiones que llevaba en la cartera el presidente de la Generalitat Valenciana.

Sánchez, durante esta reunión, transmitió de nuevo la imagen del «galgo de Paiporta», imagen que ya se ha quedado fijada en la memoria de los valencianos, ya que de nuevo salió «corriendo», evitando todo compromiso, salvo la de creación de una comisión mixta Gobierno-Generalitat que ha tardado 400 días en ponerse en marcha, cuando en la Palma solo se tardó en constituirse 10 días, pero claro en Canarias en dicha fecha gobernaba el ministro socialista Torres.

Por lo que se ve Sánchez ha considerado que las 100 propuestas eran simples ocurrencias, como en su momento las definieron tanto Diana Morant como Pilar Bernabé, dando una vuelta de tuerca más a la famosa frase sanchista de «si quieren ayuda que la pidan», ahora añadiendo «pero si la piden no la daremos, porque seguro que son simples ocurrencias».

En estas «ocurrencias», que llevó el presidente Pérez Llorca, se encuentran acciones para acometer las actuaciones necesarias para la reconstrucción de las comarcas afectadas, incentivos para la economía valenciana, para el empleo, todo ello como se puede observar «simples ocurrencias». Se solicitó al Gobierno de Sánchez agilizar obras hidráulicas, ayudas a las víctimas y afectados a fondo perdido, exenciones fiscales, cobertura legal para que los ayuntamientos puedan hacer contratos de emergencias.

Pérez Llorca reclamó un sistema de financiación justo que garantice las necesidades de todos los ciudadanos de la Comunidad Valenciana. También solicitó que el Gobierno apoye el plan de vivienda de la Generalitat Valenciana para alcanzar la cifra de construir 10.000 viviendas y la reducción del 10% al 4% del IVA en la adquisición de la primera vivienda y así favorecer el acceso a la misma por parte de los jóvenes y de los sectores más vulnerables de la sociedad.

El agua también fue una de las reivindicaciones del presidente, así solicitó la creación de una comisión técnica para que se establezcan los caudales ecológicos necesarios en nuestra Comunidad Valenciana con criterios científicos y no políticos, especialmente en la política de trasvases para que pueda llegar suficiente agua a la Vega Baja de Alicante, impidiendo su desertización.

Sánchez solo dedicó una hora a escuchar las reclamaciones de la Comunidad Valenciana llevadas bajo el brazo por el presidente Pérez Llorca, medidas que abarcaban desde la mejora en la financiación, como en vivienda, empleo, sanidad, bienestar social, educación, cultura, seguridad ciudadana y Justicia. Todo un programa dirigido a relanzar nuestra Comunidad, pero que Sánchez, sin duda con su pensamiento más bien dirigido a la agenda judicial y policial que le afecta, despachó en un simple ratito, mucho menos que el que dedicó a otras entrevistas, como por ejemplo con Otegi en el caserío de la vergüenza, para lograr el poder monclovita.

Las simples ocurrencias que no interesaron demasiado a Sánchez, representan el futuro de la Comunidad Valenciana y suponen la agenda que necesitamos, pero claro Sánchez está en sus cosas y sus delegadas sanchistas en la Comunidad Valenciana, Diana Morant, Rebeca Torró y Pilar Bernabé tienen otros problemas de que ocuparse mucho más importantes para ellas, problemas relativos a la corrupción, a los abusos y acosos sexuales, por eso para ellas todo lo que no sea pensar en cómo salir de dicho estercolero, son «simples ocurrencias».

Fernando de Rosa es diputado del PP en el Congreso