Imagen de archivo de la Audiencia Provincial de Alicante
Estas son las medidas de protección en el juicio con jurado a un hombre acusado de matar a su pareja tras 18 puñaladas
Un tribunal popular juzga desde este lunes en Alicante a un hombre acusado de matar a puñaladas a su pareja sentimental, una mujer de 27 años, el 23 de octubre de 2022, en el domicilio de Alcoy en el que convivían de forma ocasional. El jurado deberá decidir si, sobre las dos de la madrugada, el hombre, que habría amenazado de muerte a la víctima una semana antes, cogió un cuchillo de unos 15 centímetros de hoja y se lo clavó a la mujer 18 veces hasta provocarle la muerte a consecuencia de la hemorragia que sufrió por el ataque.
El Tribunal determinará si lo hizo movido por su carácter posesivo, agresivo, celoso y de menosprecio hacia la víctima, y si actuó con pleno conocimiento de lo que hacía. La Fiscalía califica los hechos como constitutivos de los delitos de asesinato y amenazas.
Antes del inicio de la primera sesión, la Audiencia de Alicante ha establecido medidas de protección de la víctima y sus familiares. En un auto, y en cuanto a la fallecida, los magistrados instan a «que se advierta a las personas y profesionales presentes en el juicio por tener interés directo y legítimo en este, de la prohibición de divulgar la identidad de la finada», al tiempo que advierten de que la «exhibición de las fotografías del levantamiento del cadáver y de la autopsia de la víctima, sea en el curso de la declaración de los agentes policiales intervinientes, de los médicos forenses intervinientes o como prueba documental, se celebre a puerta cerrada y con la advertencia a las personas presentes por tener interés directo y legítimo en el procedimiento de la prohibición de captar y hacer cualquier tipo de divulgación de esas imágenes».
Biombo para no ser vistos
Respecto de los familiares de la mujer, el Tribunal pide «que se advierta a las personas y profesionales presentes en el juicio por tener interés directo y legítimo en el mismo, de la prohibición de divulgar la identidad y de captar y divulgar la imagen de los familiares de la víctima finada» y que «las declaraciones testificales de los familiares de la víctima finada se practiquen con la disposición de evitar el contacto visual con el acusado y se celebren a puerta cerrada». Es por ello que proclama «el derecho a la intimidad personal y familiar».
En este sentido, «siendo la publicidad del juicio garantíade un juicio justo, y para salvaguardar el derecho de imagen, la exhibición de fotografías del levantamiento del cadáver y la autopsia deberá efectuarse de forma que no puedan ser vistas por el público». «La acusación particular deberá solicitar en el mismo juicio, la petición que solicita que se celebre a puerta cerrada», añade el documento..
Finalmente, apunta la posibilidad de que «los familiares de la víctima puedan disponer de un biombo o elemento que impida ser vistos por el acusado». «Igualmente, la acusación particular deberá indicarlo en cada sesión, siendo que ante la gravedad y naturaleza de los hechos violentos que son enjuiciados resulta justificada dicha petición», zanja el auto.