Imagen de Enrique Borredá PuyoEl Debate

«Enrique Borredá Puyo: Valencia, tiempo y humanidad» para disfrutar de los 50, 60 y 70 en Las Cervezas del Mercado de Colón

La muestra reúne imágenes en blanco y negro de la Valencia cotidiana de posguerra, del Mercado Central a la Albufera

Seleccionadas por su hijo, entre más de 5.000 negativos, la exposición de Las Cervezas del Mercado de Colón presenta una cuidada selección del archivo fotográfico de Enrique Borredá Puyo (1921–2005), que con una mirada humanista forjada desde la posguerra y profundamente ligada a Valencia y su tiempo, nos regala imágenes en blanco y negro del Mercado Central, la Malvarrosa, pasando por Nazaret, el Tribunal de las Aguas o la Albufera en los años 50 y 70. Cotidianeidad en estado puro, su obra traza un retrato íntimo de la vida popular de Valencia.

Esta exposición rescata parte de un legado y reivindica la vigencia de una mirada honesta, íntima y profundamente vinculada a la memoria colectiva, donde el documento trasciende para convertirse en relato visual y experiencia sensible. Su hijo Enrique afirma que tiene más de 5.000 negativos de las fotos de su padre, aparte de las reveladas, muchas de las cuales tienen en el dorso el título de esta, la fecha y el concurso o exposición en la que se presentó.

Imagen de los hijos de Enrique Borredá, Enrique y Mari NievesEl Debate

Y es que Enrique Borredá nacido en Aiacor (Canals, Valencia), fue testigo directo de una España marcada por la posguerra. Tras la guerra civil y su posterior servicio militar, se estableció en Valencia, donde desarrolló su vida familiar y profesional en el Instituto Nacional de Estadística. A mediados de los años cincuenta descubrió en la fotografía una vocación tardía pero profunda, que cultivó desde el ámbito amateur con rigor y sensibilidad, primero con su inseparable Rolleiflex y más tarde con cámaras Pentax. Miembro activo y posteriormente presidente del Foto Club Valencia, participó en numerosos certámenes y obtuvo la distinción FIAP por su participación y premios en concursos internacionales.

Esta exposición póstuma, seleccionada por su hijo Enrique, es un homenaje familiar y un regalo para los que quieran echar la vista atrás y descubrir, a través de otros ojos, cómo era la vida de la Valencia entre los años cincuenta y setenta,: desde Otros tiempos, Barca, playa Malvarrosa o Poblados marítimos, hasta la contemplación pausada de Paciencia, Todo el tiempo del mundo o Calma, pasando por la vitalidad festiva de Éxtasis, En el coso o Jaime Ostos. La inocencia, el amor y el paso del tiempo atraviesan imágenes como Inocencia, Amor o Paseando, componiendo un relato visual de gran plasticidad y humanidad. Don Enrique Borredá Puyo fallece en su casa de Xátiva el 2 de agosto de 2005 a los 84 años. Ahora queda una muestra del arte y plasticidad de sus fotos.