Imagen de la llegada del autor confeso del crimen de Sueca a los Juzgados
La «guerra» de Juanfran con su exmujer, el móvil del asesino confeso de Sueca que terminó con la vida de Álex
Juanfran, el bibliotecario de 48 años que ha confesado que mató Álex, un amigo de su hijo de sólo trece años de edad, el pasado sábado en la localidad valenciana de Sueca ha pasado su primera noche en la cárcel.
Este martes volvió a admitir la autoría del crimen ante el juez de la Plaza Número 4 de la Sección Civil y de Instrucción del Tribunal de Instancia de Sueca, que estaba de guardia cuando ocurrieron los hechos.
El magistrado decretó su ingreso en prisión provisional, comunicada y sin fianza. La causa está abierta por un delito de asesinato. El supuesto móvil del crimen sería la «guerra judicial» que mantiene con su exmujer por el proceso de divorcio, que le hizo «volverse loco» y acabar con la vida, sin mayor motivo aparente, de un niño de 13 años que había ido a su casa de la calle Trinquet Vell de Sueca a pasar una tarde jugando con su hijo.
Segundo niño asesinado en Sueca en cuatro años
Con Juanfran entre rejas, los investigadores de la Guardia Civil continúan las pesquisas para esclarecer las circunstancias y el móvil del crimen que ha conmocionado a la localidad de Sueca donde hace cuatro años un padre mató a su hijo de once. Aquel caso terminó con una condena de prisión permanente revisable.
Ahora, el asesinato de otro niño ha vuelto a convulsionar al pueblo valenciano. En esta ocasión, Juanfran ha admitido que mató a Álex, un amigo de su hijo mayor, que había acudido a su caja a jugar a los videojuegos. El autor confeso del asesinato no dio mayores detalles en su declaración ante el juez.
Conforme informó El Debate, la autopsia determinó que la víctima murió como consecuencia de al menos media docena de cuchilladas en la zona del corazón. Un ataque de tal violencia que sólo pudo cometer un adulto, según los forenses, lo que descartó la hipótesis de que el encarcelado tratara de encubrir a su hijo, también de trece años, al confesar el crimen.
De acuerdo con los detalles de la declaración ante el juez de Juanfran avanzados por Las Provincias, la tarde del sábado había bebido un litro de cerveza y tomado algo de vino en la comida. Estaba viendo un partido de fútbol en la tele y vio pasar a Álex camino del cuarto de baño. Según su relato, fue entonces cuando acudió a la cocina y cogió un cuchillo de cocina. Donde termina su confesión empieza el resultado de la autopsia. Álex murió por las heridas de arma blanca infringidas por su agresor y fue encontrado el baño, boca arriba y sobre un charco de sangre.
El hijo de Juanfran oyó gritos y acudió a esta estancia de la vivienda, donde yacía el cuerpo sin vida de su amigo (iban juntos a clase y había ido a su casa en otras ocasiones). Allí vio a su padre golpeando al suelo con un bate de béisbol, que terminó partido en la escena del crimen.
En la declaración ante el magistrado, Juanfran hizo alusión a la «guerra judicial» que mantenía con su exmujer por la custodia de sus dos hijos, el amigo de Álex, y una niña de siete años de edad. «Yo no soy así, al final tu madre ha conseguido que me vuelva loco», dijo el autor confeso del crimen a su hijo.
Pese a que recientemente había logrado mantener la custodia de sus hijos, relató a la juez que su exmujer había conseguido añadir al expediente del divorcio un informe de Servicios Sociales en su contra, toda vez que incluía una supuesta despreocupación por los pequeños.
De esa forma, a tenor de la declaración, Juanfran justificó el crimen por la inquina hacia la que había sido su mujer. Los investigadores creen que Álex no tenía nada que ver con aquella situación y que la víctima podría haber sido cualquiera. De hecho, según apunta Las Provincias, la tarde del sábado el autor confeso del crimen le había dicho a su hijo que no estaba bien y que sería mejor que nadie fuera a casa. Incluso, le habría llegado a ofrecer diez euros para que se marcharan a jugar a otro sitio, según relató el propio hijo.
No fue así. De hecho, llegó a contactar vía whatsapp con otro amigo, también compañero de colegio, para que acudiera a su vivienda para jugar al Fornite.
Evaluación psiquiátrica
Juanfran narró al juez que estaba acudiendo a un psicólogo por una depresión. Sin embargo, la investigación no ha detectado ningún indicador objetivo de que sufriera un trastorno mental en el momento de los hechos por lo que está ahora encarcelado. En todo caso, conforme establece el protocolo en estos casos, Juanfran será evaluado por los psiquiatras forenses para determinar si tenía alteradas sus facultades o, por el contrarios, era plenamente consciente de sus actos.