Imagen de los potentes en el XXXV Seminario Étnor
Soberanía industrial y energética, clave para la competitividad europea en el XXXV Seminario Étnor
El encuentro reunió a líderes empresariales para debatir la soberanía estratégica europea en un contexto de competencia global y transición verde
La Fundación Étnor y la Asociación Valenciana de Empresarios (AVE) celebraron ayer en Valencia la mesa debate «La soberanía industrial y energética de Europa», en el marco del XXXV Seminario Permanente Ética y Economía. La sesión, que reunió a empresarios, directivos y académicos, abordó la importancia de la soberanía estratégica europea como motor de competitividad, innovación y sostenibilidad en un contexto internacional marcado por la competencia global y la transición energética.
El coloquio contó con la participación de Héctor Dominguis, consejero delegado de GD Energy Services (GDES), Íñigo Parra, presidente de Stadler Valencia, y Matilde Mas, catedrática emérita de Fundamentos de Análisis Económico de la Universitat de València y directora de Proyectos Internacionales del Ivie, quien ejerció como moderadora. El encuentro fue introducido y clausurado por Pedro Coca, presidente de la Fundación Étnor.
Durante la apertura del coloquio, Matilde Mas introdujo el debate subrayando que la soberanía estratégica no debe entenderse como aislamiento, sino como la capacidad de la Unión Europea para reducir dependencias excesivas y reforzar su autonomía de decisión en un contexto internacional cada vez más complejo.
En este sentido, Mas señaló: «Dadas las condiciones geopolíticas actuales, la mejor estrategia para la UE es avanzar hacia una soberanía estratégica abierta, que combine mayor autonomía con cooperación internacional». Asimismo, hizo hincapié en que, en la economía actual, las dependencias más críticas son tecnológicas; producir sin capacidad propia de innovación implica sustituir una dependencia por otra.
Desde la perspectiva energética, Héctor Dominguis centró su intervención en los retos del sector, explicando cómo el mix energético influye directamente en la soberanía energética y, por extensión, en la competitividad industrial. Dominguis puso de relieve el papel central de la energía eléctrica en un escenario de creciente electrificación de la economía, así como la necesidad de combinar el desarrollo de energías renovables con energía nuclear que permitan garantizar el suministro y moderar la volatilidad de los precios.
En este sentido, el consejero delegado de GDES señaló: «En un contexto de globalización, ningún país puede aspirar a ser totalmente independiente desde el punto de vista energético, pero sí es clave evitar dependencias excesivas que condicionen la competitividad y la capacidad de decisión de la industria». Asimismo, subrayó que la soberanía industrial y energética está directamente vinculada a la estrategia industrial y, en ese contexto, la energía eléctrica es un elemento clave, porque la sociedad avanza hacia una economía cada vez más electrificada.
En cuanto a la soberanía industrial, el debate puso el foco en la resiliencia de las cadenas de suministro, la autonomía tecnológica, la automatización de los procesos productivos y las sinergias entre empresas, así como la identificación de sectores estratégicos, teniendo en cuenta sus carencias y potenciales ventajas.
Sobre esta cuestión, Íñigo Parra abordó la dimensión industrial y empresarial de la autonomía estratégica. «La soberanía industrial es hoy esencial para Europa. Nuestra economía sigue expuesta a la dependencia de insumos críticos, como semiconductores, baterías, imanes y materias primas, que afectan a sectores clave, incluido el transporte ferroviario. Reforzarla implica asegurar cadenas de suministro resilientes, desarrollar tecnología propia y consolidar ecosistemas industriales europeos sólidos. Sólo así podremos proteger nuestra competitividad, garantizar empleos de calidad y mantener nuestra autonomía en un contexto global marcado por crecientes tensiones geopolíticas», afirmó el presidente de Stadler Valencia.
Asimismo, los ponentes analizaron los distintos enfoques de Estados Unidos y China ante la transición verde, entendida como una carga competitiva o como una oportunidad geopolítica e industrial, y debatieron sobre la reciente propuesta del magnate Elon Musk de convertir amplias zonas poco pobladas del territorio español en polos de generación de energías renovables para Europa.
En el tramo final del coloquio, Matilde Mas planteó a los ponentes tres prioridades clave para reforzar la posición europea en términos de soberanía energética e industrial. Desde la perspectiva energética, Héctor Dominguis defendió la necesidad de apostar por tecnología local y proteger y potenciar las capacidades propias en energías renovables, así como reforzar el binomio nuclear-renovables como garantía de suministro, competitividad y estabilidad de precios. Como tercera prioridad, subrayó la necesidad de unificar la estrategia y la política energética e industrial a nivel europeo. Por su parte, Íñigo Parra puso el acento en la dimensión industrial y social, señalando como prioridades el refuerzo del sistema educativo en todos sus niveles para generar una auténtica capacidad de emprendimiento, el desarrollo de una política europea de defensa industrial que impulse también al sector civil y la necesidad de que Europa defina su propio papel en el mundo, dejando de pensar que Europa está siempre castigada por EE.UU o amenazada por China.
Esta mesa forma parte del XXXV Seminario Permanente Ética y Economía de la Fundación Étnor (2025 - 2026), que este año gira en torno a «La misión de Europa: del conflicto a la cooperación». El seminario ha celebrado ya tres sesiones de debate y culminará en junio. Alcanza así su 35ª edición, consolidándose como un espacio de referencia en el que empresarios, directivos y académicos reflexionan sobre los retos económicos, sociales, empresariales y éticos de actualidad, promoviendo el análisis de las cuestiones éticas implícitas en la actividad empresarial y en las organizaciones.