Imagen tomada en Bioparc Valencia
Bioparc Valencia, referente en la lucha contra la «emergencia climática» con el impacto positivo de su ecosistema verde
Este sábado se conmemora el Día del Árbol y el pasado miércoles 28, el Día Mundial por la Reducción de las Emisiones de CO₂. En esta ocasión, Bioparc Valencia pone el foco en la «responsabilidad de actuar frente al reto vital de la emergencia climática».
Como parque de naturaleza, «el ámbito de intervención no solo se dirige a la protección de las especies animales en peligro de extinción, sino que el objetivo es la preservación de nuestro planeta».
La positiva contribución como «oasis climático urbano» ya se ha podido comprobar con la impresionante reducción de la sensación térmica hasta en -11ºC en verano y ahora los datos científicos muestran la capacidad real y medible en la mitigación del calentamiento global.
En colaboración con el Instituto de Sostenibilidad Empresarial, Bioparc ha implementado un sistema de análisis que estima en más de 200t el CO₂ retirado de la atmósfera por las 7 hectáreas de ecosistema verde, fundamental en el camino hacia la neutralidad de la huella de carbono.
La metodología combina observación por satélite para detectar las áreas con mayor dinamismo y densidad vegetal a lo largo del año, con modelos que interpretan esa información desde el punto de vista biológico: consumo de agua, producción de biomasa y almacenamiento de carbono. Este enfoque se integra en un arquetipo digital que relaciona clima y vegetación, aportando una visión completa del rendimiento ambiental y confirmando el éxito como infraestructura de vergel funcional ejerciendo de sumidero urbano de CO₂ equivalente a más de 1.000 vuelos por pasajero entre Valencia y Madrid.