Las nuevas encuestas electorales en la Comunidad Valenciana ya se encuentran en plena ebullición. Camino de los cien días de rigor de Juanfran Pérez Llorca al frente de la Generalitat, los teléfonos echan humo para elaborar unos sondeos que reflejen el minuto y resultado del clima político tras la dimisión de Carlos Mazón.

Conforme informó El Debate, en la sala de máquinas del PP valenciano está tachado en rojo el mes de febrero como la fecha idónea para disponer de unas encuestas que indiquen cómo el electorado ha recibido el relevo al frente de la Generalitat y la reedición del pacto con Vox.

Los primeros esbozos apuntan, a modo de síntesis, que el bloque del centro derecha mantendría su actual mayoría en las Cortes Valencianas, mientras el PSPV-PSOE de la ministra Diana Morant sigue estancando con tendencia a la baja y Compromís sólo crece gracias a los votos que se dejan en el camino los socialistas.

Una de las incógnitas que deben despejar las nuevas encuestas electorales en la Comunidad Valenciana es cómo queda la correlación de fuerzas entre el PP y Vox. Los populares cuentan en la actualidad con cuarenta diputados y el partido de Santiago Abascal ocupa trece escaños en el Parlamento autonómico.

Los sondeos mostrarán si el electorado valenciano pasa página de la etapa de Mazón y consolida a Pérez Llorca. Tras la dana, las encuestas indicaban que el PP se dejaba entre cuatro y seis escaños, que iban a parar a Vox. Habrá que esperar a la radiografía de febrero de 2026 para comprobar si la tendencia persiste, dando por descontado que la mayoría absoluta para los populares resulta una quimera, salvo para Francisco Camps.

Esta semana, el presidente de la Generalitat Valenciana ha dicho públicamente que a día de hoy no está preocupado por si será el candidato en 2027. Pero lo cierto, y lo lógico, es que sí le ocupa. Su gestión, conforme le pide Alberto Núñez Feijóo será su mejor avala para encabezar la lista del PP en las elecciones autonómicas. Ahora bien, las encuestas electorales resultarán determinantes para que Génova de su visto bueno a la candidatura de Pérez Llorca.