Imagen de uno de los cultivos afectadosEP

Alertan de la presencia del virus de la clorosis amarilla en cítricos de la Comunidad Valenciana

La Unió Llauradora ha pedido a la Conselleria de Agricultura que informe de las medidas que va a emprender para reforzar la vigilancia fitosanitaria

La Unió Llauradora ha alertado de la presencia del virus de la clorosis nervial amarilla en cítricos de la Comunidad Valenciana y ha pedido a la Conselleria de Agricultura que informe de su detección y de las medidas que va a emprender para reforzar la vigilancia fitosanitaria.

La organización ha informado en un comunicado que las primeras prospecciones realizadas en zonas citrícolas revelan que ya se ha detectado en el territorio. «Hay que señalar que ya fue localizado en septiembre del pasado año en Cataluña en un limonero situado en un huerto y en un ejemplar ubicado en un jardín urbano mediante análisis realizado por el laboratorio oficial de sanidad vegetal de aquella comunidad autónoma y posteriormente ratificada por el Laboratorio Nacional de Referencia», han apuntado.

Su presencia oficial en Cataluña, a la espera de la confirmación oficial en la Comunitat Valenciana, «evidencia la entrada del patógeno en el Estado español y el riesgo real de dispersión territorial, especialmente asociado al movimiento de material vegetal y a la presencia de cítricos ornamentales en entornos no estrictamente productivos», han apuntado.

La «importancia» estratégica del sector citrícola en la Comunidad Valenciana, tanto desde el punto de vista económico como social y territorial, «obliga a actuar con anticipación ante cualquier riesgo fitosanitario emergente que pueda comprometer la sanidad vegetal, la viabilidad de las explotaciones y la seguridad del sistema productivo», opinan desde La Unió.

«El riesgo no se limita exclusivamente a las plantaciones comerciales, sino que se extiende también a los cítricos ornamentales, a los viveros y al conjunto del material vegetal, que pueden actuar como vía de entrada y diseminación del patógeno», han añadido.

Desde el punto de vista técnico, la clorosis nervial amarilla es una virosis que puede afectar varias especies de cítricos, principalmente limonero, lima y naranjo amargo, con sintomatología que puede generar confusión con otras alteraciones fisiológicas o carencias nutricionales. Sin embargo, su impacto potencial sobre el vigor de los árboles, la producción y la calidad del fruto hace especialmente relevante la detección temprana y el seguimiento sistemático.

En este sentido, el Reglamento (UE) 2016/2031, relativo a las medidas de protección contra las plagas de los vegetales, establece obligaciones claras en materia de vigilancia, prospección, notificación y adopción de medidas fitosanitarias adecuadas ante la presencia o sospecha fundada de organismos nocivos.

Este marco normativo, junto con la normativa estatal y autonómica de sanidad vegetal, atribuye a la autoridad competente la responsabilidad de informar el sector y de actuar de manera preventiva y proporcional para minimizar riesgos.

La Unió considera «fundamental» garantizar la máxima transparencia informativa y una coordinación efectiva con el sector productor. Por todo esto, ha solicitado formalmente a la Conselleria de Agricultura saber si este virus ha sido detectado en la Comunitat Valenciana, tanto en plantaciones comerciales como en cítricos ornamentales, viveros u otros ámbitos no productivos, y en caso afirmativo, en qué especies cítricas se ha detectado y con qué alcance territorial.

La organización también ha demandado las actuaciones de vigilancia, prospección, muestreo o seguimiento que se están llevando a cabo o se prevén activar, teniendo en cuenta los antecedentes confirmados en Cataluña; así como si se han tomado o se plantean medidas fitosanitarias con carácter preventivo, de contención o, si procede, de erradicación.

Del mismo modo, La Unió ha trasladado a Conselleria si prevé el establecimiento de una línea de ayudas específica u otros mecanismos de apoyo para las personas productoras que puedan tener o llegan a tener parcelas afectadas, incluyendo compensaciones por pérdidas, arranques obligatorios, reposición vegetal o limitaciones productivas derivadas de medidas oficiales.