Imagen de archivo de los Juzgados de Llíria, en ValenciaAyuntamiento de Llíria

Queda en libertad la pareja del agresor sexual confeso acusada de intentar matarle con pastillas

La jueza del caso ha adoptado la decisión tras no apreciar riesgo de fuga

La jueza de la localidad valenciana de Llíria que instruye la causa en la que está investigada una mujer por, supuestamente, intentar matar al hombre que en 2024 confesó haber cometido abusos sexuales a personas de su entorno familiar ha acordado su libertad bajo medidas cautelares. Cabe resaltar que fue la propia acusada, de 46 años, fue la que llamó a la Guardia Civil para decir que había intentado acabar con su vida con pastillas.

La puesta en libertad la ha acordado este miércoles la magistrada de la plaza número 3 de la Sección Civil y de Instrucción del Tribunal de Instancia de Llíria, que ha impuesto a la investigada las medidas alejamiento y prohibición de comunicación respecto a la víctima, retirada de pasaporte y prohibición de salida del territorio nacional.

La jueza, que ha resuelto en funciones de guardia, ha considerado que no concurren los motivos para acordar la prisión provisional por no apreciar riesgo de fuga de la presunta autora de los hechos, según ha informado el TSJCV en un comunicado.

La mujer, que se ha acogido a su derecho a no declarar, queda investigada en una causa abierta por un delito de tentativa de homicidio, sin perjuicio de ulterior calificación, en función de la próxima recepción de los informes que determinen la cantidad y el tipo del fármaco que administró a la víctima, de 71 años, y sus efectos en el organismo del perjudicado.

La Guardia Civil detuve a la mujer después de que se personara en dependencias policiales donde confesó que había intentado matar a su pareja administrándole pastillas. Antes, se había arrepentido y había llamado a un médico para informar de que su marido se encontraba en mal estado, aunque no dijo el motivo.

El caso se remonta a mayor de 2024, cuando el hombre confesó en dependencias de la Guardia Civil de Llíria haber agredido sexualmente a cinco víctimas durante décadas, todas de su ámbito familiar y que serían su nieta, que además tiene diversidad funcional; su hermana; su cuñada; una amiga de la primera y una niña de ocho años, la única aún menor de edad e hija de unos amigos.

Se da la circunstancia de que ella misma figura como investigada por encubrimiento en la causa que afecta a su pareja tras ser denunciada por una de las víctimas. El hombre ingresó inicialmente en prisión pero quedó en libertad, también con cautelares, al entender la Audiencia que no se trata de hechos actuales, que la instrucción estaba muy «al inicio», que los hechos denunciados eran «muy complejos», que se desconoce el detonante de las denuncias y quedaban muchas diligencias por practicar.