A poco que prestes atención sobre el número de seres despreciables que pululan entre y sobre nosotros, que nos rodean, molestan, incordian y envilecen, descubrirás que son muchos, demasiados. Tantos, que motivan a recurrir a latín para decirlo al clásico modo: «Numerus contemptibilium entium quae sub sole vivunt infinitus est».

Pues eso, infinitos. Comencemos por el principio. Despreciable es la presidenta del Congreso de los Diputados, Francina Armengol, que no ordena –como ha hecho en otras ocasiones ante insultos de menor calibre – la supresión del Diario de Sesiones de las injurias pronunciados por una despreciable individua como Ione Belarra, que tiene la barra de vilipendiar –lo pretende con empecinamiento pero nunca lo conseguirá-aa un empresario valenciano, Juan Roig, hablando del aumento del coste de los huevos, ignorando lo que en ella es consustancial que ocurra cada vez que abre la boca, que los huevos suben de precio en el Carrefour o el Lidl del mismo modo que lo hacen en Mercadona y en la tienda de la esquina, entre otras razones por la peste aviar y porque en España. a pesar de ir como un cohete o un falcon, más alto sube el IPC.

El violador (presunto) era el jefe de la Policía

Ser despreciable es todo aquel individuo que fuerza la voluntad de una mujer desde la prepotencia de un cargo, viola, insulta, acosa, intimida y trata de valerse de cómplices para que su brutalidad no tenga consecuencias penales y ella tenga que tragar con el oprobio.

Si, además, es el rijoso es el director adjunto operativo de la Policía Nacional, el repudio social es mayor. Que se incrementa cuando desde el propio cuerpo se dan a conocer antecedentes y circunstancias del fulano que eran sabidas por todos sus compañeros y mandos. Por todos menos por el ministro de Interior, Fernando Grande Marlaska, al que todos sus subordinados, que a diario le dan el parte de cuanto pasa en el país España, lo mantenían en la inopia. Ridícula excusa que el todavía ministro alega para seguir aferrado al cargo, que ha dicho está dispuesto a dejar sólo si la víctima le dice que no se ha visto atendida por él.

Los jeta-okupas de vivienda PPV de Alicante

Dentro del apartado de seres despreciables hay que incluir también a todos aquellos que aprovechándose de información privilegiada, gracias a sus cargos municipales o autonómicos, pueden acceder a unas viviendas, como las de una estupenda promoción en la alicantina playa de San Juan. Una suerte de okupación que está dando cancha, además de la de pádel, a quienes no hicieron una sola vivienda de protección oficial, ni siquiera para jetas como los suyos.

En este caso, y sólo en este, los herederos del Botànic sí que están a favor de una inmediata y expeditiva desokupación sin dar tiempo –si por ellos fuera – a que los mecanismos legales determinen qué casos son los que merecen –por su condición de jetas, en definición dada por el presidente de la Generalitat – ser puestos de patitas en la calle. Que es lo que terminará ocurriendo con y sin comisión de investigación.

D’Algemesi, ni dona ni Rossi…

… ni res que vinga d’allí. Refrán, dicho o invectiva que forma parte de las disputas vecinales que rara es la población valenciana que no los haya acuñado para poner de manifiesto sus diferencias y querellas con el municipio limítrofe, que van desde los derechos de aguas, la calidad de sus frutas a la belleza de sus mujeres.

En este muy concreto caso, la difusión de que en una guardería infantil se maltratase a las criaturas que sus padres dejaban al cuidado de un ser que ha resultado ser despreciable en grado sumo, pone el foco informativo sobre este municipio de la Ribera que, en modo alguno, merece el estigma de ver su nombre mancillado por culpa de las sádicas maneras de una individua. Por cierto, Algemesí es la patria de Muixeranga, de músicos como Cavanilles y Bernardo Adam Ferrero y periodistas como el histórico Martín Domínguez Barberá y el coetáneo David Alandete, éste galardonado por nosotros sus colegas en la última edición de los Premios de Periodismo de la Comunidad Valenciana y que acaba de publicar un libro: «Objetivo venganza», en el que da cuenta de las intrigas, secretos y poder en el retorno de Trump a la Casa Blanca.

Franco y el vuelo del Plus Ultra

Entre finales de enero y principios de febrero se ha alcanzado el centenario del histórico vuelo del Plus Ultra que unió España con Argentina en 1926. Un acontecimiento al que no se le ha dado por parte del gobierno de PSnchz el reconocimiento a la importancia de una gesta, que entonces fue muy celebrada a ambos lados del Atlántico.

Aquí y ahora, entre el sospechoso rescate de la empresa de aviación de igual nombre, con Rodríguez Zapatero como muñidor, y que el comandante del hidroavión fuese un Franco, hermano republicano del Generalísimo, no parece que había muchas ganas de recordarlo. Peor que esa desgana gubernamental fue la terrible coincidencia de que se llegase al centenario del vuelo con el accidente de trenes de Adamuz. El próximo martes se retomarán los actos conmemorativos, con la presencia del rey Felipe VI en Palos de la Frontera. Una celebración que será una sombra de los exultantes festejos que entonces hubo, narrados en el Heraldo de Madrid por el gran maestro de periodistas que fue Manuel Chaves Nogales.

Timpers y las Enfermedades Raras

En 2018, tres amigos alicantinos, con biografías jalonadas con pellizcos y servidumbres de discapacidades de todo grado, que darían para un aleccionador serial, se decidieron a poner en marcha la fabricación de zapatillas de mucha calidad que entre otras peculiaridades que las dotan de personalidad, llevan grabadas en braille el nombre comercial de la empresa: Timpers.

Comprometidos como están sus fundadores con causas sociales, y sobre todo con la discapacidad, vuelven a poner a la venta a precios super reducidos en las fechas alrededor del 28 de febrero -día mundial dedicado a las enfermedades rara- lotes de sus zapatillas con la pretensión de concienciar de esas dolencias a cuál de ellas más traicionera por avasalladora y desconocida.

Cuaresma, no; Ramadán, si

La coincidencia este año del tiempo de la Cuaresma y el Ramadán ha permitido comprobar los distintos gestos y gustos del presidente del gobierno que sigue siendo PSnchz. La felicitación que sí hace llegar a los musulmanes se hace más estentórea por su estruendoso silencio sobre la Cuaresma cristiana. Nada nuevo bajo el sol monclovita. En estas fechas, además, el cruce de opiniones y propuestas sobre burkas, hijabs, nikabs y demás velos, moviliza a quienes pretenden su prohibición o lo defienden. A Rufián, omnipresente en medios, enteros y redes sociales como émulo sin saberlo de otra operación Roca que puede acabar como aquélla, se le ha escuchado decir que «el burka es una salvajada». Por estos lares alguien con apellido de evangelista habló del tema en El Faro y haciendo un totum revolutum mezcló el burka con el velo de uso cristianos y la libertad de las monjas de clausura. «Qué país, qué paisaje y qué paisanaje», dijo don Miguel de Unamuno.