La exvicepresidenta de la Generalitat Valenciana Mónica Oltra, el día de su dimisiónJorge Gil / Europa Press

El juicio a Mónica Oltra dinamita las candidaturas de Compromís para las próximas elecciones

La formación nacionalista había reguntado en sus encuestas internas sobre el grado de aceptación de la expresidenta de la Generalitat

La decisión de la Audiencia Provincial de Valencia dada a conocer este martes por la que manda al banquillo de los acusados a la exvicepresidenta primera de la Generalitat Valenciana Mónica Oltra ha supuesto un duro varapalo para Compromís. Más allá de simpatías y afectos personales, la apertura de juicio oral contra la exdirigente supone un torpedo en la línea de flotación de la hoja de ruta electoral de los nacionalistas, ya que la vuelta a la primera línea política de la acusada es un tema que permanentemente ha estado sobre la mesa.

Con más o con menos locuacidad por parte de los principales dirigentes de la coalición, si Oltra hubiera podido esquivar su procesamiento era una cuestión que en el seno del partido se tendría que haber abordado de manera irremediable. Tanto es así que una encuesta interna encargada por Compromís a finales de 2025 preguntaba por el grado de «conocimiento y valoración» de Oltra. Los resultados fueron un 77 % de conocimiento y una valoración en la que el 47 % de los encuestados la puntuaban entre cero y cuatro sobre diez, el 20 % entre cinco y seis y el 29 % entre siete y diez, con un 4 % que no sabía o no contestó.

La otrora número dos de Ximo Puig en el Ejecutivo valenciano adquirió la condición de investigada el 16 de junio de 2022. La razón: supuestamente haber encubierto los abusos sexuales de su exmarido a una niña de 14 años tutelada por la Consellería de Igualdad y Políticas Inclusivas que ella misma dirigía. La reacción de Compromís fue doble, denunciando la decisión del juez recurriendo a los comodines del lawfare, los bulos y la ultraderecha y, a los dos días de ser investigada, organizándole a Oltra un homaje-mitin en Valencia donde, paradójicamente, las sonrisas y la música fueron estaban por todas partes.

Imagen de archivo de Joan Baldoví junto a Mónica Oltra en el acto en apoyo de la exvicepresidenta tras ser imputadaEP

En ese mismo acto, el actual portavoz nacionalista en las Cortes Valencianas, Joan Baldoví, aseguró que el «equipo» de la todavía dirigente caminaría con ella. No parece que, tres años y medio después y con el auto de procesamiento de este martes ese camino a recorrer tenga como meta una lista electoral. Entre Baldoví y Oltra la tensión ha sido una constante (pertenecen a partidos diferentes), con lo que aspirar a la Generalitat se antojaba del todo complicado. Aun con todo, este martes reiteró que pone «la mano en el fuego» y le abrió las puertas de la organización.

De este modo, una opción viable era la de candidata a la alcaldía de Valencia. Tras perder la vara de mando Joan Ribó en 2023, el liderazgo municipal de Compromís lo ostenta Papi Robles, un perfil mucho menos conocido y carismático que el del exregidor, algo que ya se viene notando en las encuestas. Por tanto, una pugna entre la actual mandataria, María José Catalá, Oltra, la delegada del Gobierno en la Comunidad, Pilar Bernabé, y quién sabe si con el exvicepresidente primero del Consell Vicente Barrera por Vox era el escenario deseado.

La precampaña, a la vuelta de verano

Pero todo apunta en la dirección que la coalición va a tener que reorganizar su hoja de ruta para 2027 con Oltra casi de manera definitiva fuera de cualquier aspiración política. No es un reto fácil para Compromís. Los tiempos son los que son. A la vuelta de verano comenzará, oficiosamente, la precampaña y las expectativas no son ni mucho menos halagüeñas para la formación.

Dos son las únicas opciones: mantener a Robles como aspirante al Ayuntamiento con lo arriesgado que ello es o apostar por otra persona. En este último caso, el partido debería 'formar' a un alcaldable en tiempo récord para que, por una parte, no haya fuga de votos hacia el PSOE y, al mismo tiempo, evitar un alto nivel de abstención y que aleje de todas todas una hipotética suma de la izquierda que a día de hoy no dan las encuestas.

En definitiva, el procesamiento de Oltra trunca la estrategia electoral de Compromís. Es cierto que las constantes luchas internas evidenciaban que había voces contrarias a que Oltra buscase la alcaldía de Valencia, pero no es menos verdad que esas mismas voces eran conscientes de que el peso de la exvicepresidenta y su capacidad de arrastrar sufragios podía ser el último resquicio para un partido que va acumulando disgustos.