Imagen de la conferencia del MARQ
El MARQ presenta en el Museo Arqueológico Nacional las investigaciones del Cabezo del Molino de Rojales
El yacimiento, considerado como la mayor necrópolis bizantina de la Península, forma parte del Plan de Excavaciones impulsado por la Diputación de Alicante
El Museo Arqueológico de Alicante presentó ayer en el Museo Arqueológico Nacional de Madrid las últimas novedades sobre el yacimiento del Cabezo del Molino de Rojales.
La arqueóloga y técnica de Exposiciones de la Fundación CV MARQ, Teresa Ximénez de Embún, ofreció una conferencia en la que explicó las investigaciones más recientes sobre el rito funerario en época tardía centradas en el paraje del Cabezo del Molino, donde se ha podido constatar la presencia de población de época bizantina (siglos VI-VII d.C.).
El Cabezo Molino forma parte desde 2018 del Plan de Excavaciones del MARQ, que contempla la actuación en varios enclaves de la provincia y que en el caso de Rojales cuenta con la colaboración del Ayuntamiento y de su Museo Arqueológico y Paleontológico. Como detalló Ximénez de Embún, directora de las excavaciones de Rojales, el yacimiento se observa una gran necrópolis o área de enterramientos, reconocida como una de las primeras manifestaciones en nuestro territorio de comunidades cristinas en el mundo rural ya que forma parte de una de las primeras áreas colectivas de enterramientos cristianos.
De todo el conjunto destaca el elevado número de enterramientos infantiles hallados, seguramente por haberse visto afectados muchos de ellos por una epidemia tan grave como la llamada «peste de Justiniano», con la localización de un conjunto de sepulturas femeninas de edades muy jóvenes que presentaban un tratamiento muy especial ante la muerte. Un descubrimiento que nos presenta un episodio único en el tiempo que tuvo lugar hace casi mil quinientos años.
El hallazgo de este espectacular contexto funerario ha permito entender y visibilizar un conjunto poblacional del que apenas se habla en las fuentes escritas pero que ha dejado su particular huella a lo largo de una amplia franja del SE Peninsular. La necrópolis tardía del Cabezo del Molino se relaciona con las primeras evidencias de una ritualidad cristiana en comunidades rurales, la identificación de la llegada de una población foránea procedente del Mediterráneo Oriental y el registro biológico de la bacteria «yersina pestis», también procedente del lejano Oriente.
La muestra «Ajuares para la eternidad», en exhibición en el vestíbulo del MARQ entre 2024 y 2025, ofreció la oportunidad de entender a través de una novedosa museografía, paneles explicativos y un vídeo narrativo, este particular momento de nuestra historia, al tiempo que las investigaciones siguen en el propio yacimiento alumbrando una mayor información y nuevos hallazgos.