Imagen de archivo de la ministra de Ciencia, Innovación y Universidades y secretaria general del PSPV-PSOE, Diana MorantEuropa Press / Rober Solsona

Diana Morant pide elecciones en la Comunidad Valenciana con la única encuesta que le da ganadora: la que hizo el PSOE

Diana Morant está este fin de semana en la Comunidad Valenciana. Este hecho en sí no es novedad, ya que su condición de bilocarse como ministra de Ciencia, Innovación y Universidades, por una parte, y por la otra, secretaria general del PSOV-PSOE y candidata a la presidencia de la Generalitat le hace viajar a la región en no pocas ocasiones, mas aun si se trata de viernes a lunes. En esta ocasión, la socialista ha visitado la localidad alicante de Elche en un acto de partido llamado Ací Estem per l’educació, la universitat y la ciencia.

Tampoco lo expresado por la exalcaldesa de Gandía ha dejado mayor sorpresa, dado que ha vuelto a hacer uso de su argumentario más habitual: cargar contra el expresidente de la Generalitat Carlos Mazón por su gestión en la dana y, como consecuencia y a pesar de que en el Palau está Juanfran Pérez Llorca desde finales del pasado es de noviembre, pedir elecciones autonómicas.

En este sentido, Morant ha pedido al propio jefe del Consell y al presidente nacional del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, que «echen» a Mazón de las Cortes Valencianas. Es decir, que le reclamen que renuncie a su acta de diputado y que, por ende, deje de ser aforado:

«Esta semana, la jueza de la dana ha solicitado la imputación de Mazón porque le considera con responsabilidades penales, porque en aquel día 230 personas se estaban ahogando mientras él pasaba cinco horas, presumiblemente, en El Ventorro», ha comentado una ministra cuyo relato y el de su partido han quedado huérfano de contenido, precisamente, desde la dimisión de Mazón y la toma de posesión de Pérez Llorca.

Morant y las encuestas

Aunque la líder de los socialistas valencianos intenta 'estirar el chicle' de las riadas, en esta ocasión con motivo de la declaración de la exjefa de Prensa del exmandatario ante la magistrada Nuria Ruiz Tobarra y calificar su comparecencia como «mentira», lo cierto es que las encuestas no le serían ni mucho menos favorables en el caso de que se llamara a los ciudadanos de Castellón, Valencia y Alicante a las urnas de manera anticipada.

Así, mientras Morant se enroca en narrativas como que «Mazón no puede aguantar ni un minuto más aforado como diputado ni con paga extra del Partido Popular en las Cortes» o que el centro-derecha ha «perdido la mayoría social», los distintos estudios demoscópicos publicados y los que manejan los diferentes partidos muestran una realidad bien distinta.

Y es que el escenario electoral a día de hoy sería prácticamente calcado al que dejó el escrutinio del 28 de mayo de 2023. Con diferencias entre las formaciones, pero no así en los bloques, puesto que la suma de PP y Vox estaría en plena disposición de revalidar su holgada mayoría absoluta y seguir gobernando la Generalitat. Todos los sondeos conocidos coinciden en que el trasvase de voto sería 'intra bloque' y no 'inter bloque'. Dicho de otra manera, lo que perderían los 'populares' lo ganaría Vox y lo que se dejaría el PSPV-PSOE iría para Compromís. De derecha a derecha y de izquierda a izquierda. Poca alteración más.

A falta de que José Félix Tezanos y el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) que preside pudieran estimar cómo quedaría la Comunidad Valenciana tras pasar en semanas por las urnas, Morant desoye las encuestas. Salvo una. La que los propios socialistas encargaron y que dan a la ministra como ganadora en una eventual convocatoria.

El hoy embajador de España ante la Organización para el Desarrollo y la Cooperación Económica (OCDE), Ximo Puig, obtuvo en 2023 una sonora derrota que dejó a su partido con 31 escaños y fuera del poder autonómico. Si eso fue malo para los del puño y la rosa, Morant, a tenor del grueso de las encuestas, iría a peor y no alcanzaría ese ya de por sí mal resultado. Hasta la encuesta sufragada por el PSPV-PSOE le da un diputado menos. Pero el grueso de estudios va más allá, pronosticando un cataclismo más que notable: Morant bajaría de la barrera psicológica de las 30 actas, descendiendo hasta los 27, una cifra que le alejaría aun más del Palau de la Generalitat.