Imagen tomada este martes de Àgueda Micó en el Congreso de los Diputados

Imagen tomada este martes de Àgueda Micó en el Congreso de los DiputadosEuropa Press / Gustavo Valiente

Quién es Àgueda Micó, la diputada que ha votado en contra de defender a los cristianos perseguidos en el mundo

La parlamentaria de Compromís, en el Grupo Mixto, se ha opuesto a la iniciativa del PP en el Congreso de los Diputados

Cambian las caras, pero no las ideas. Esa frase es del todo aplicable a Compromís. Las políticas que apoya o niega son exactamente las mismas. A nivel local, autonómico o nacional. Da lo mismo que en el Congreso de los Diputados esté Joan Baldoví, Àgueda Micó o cualquier otro. Como buenos nacionalistas que son, lo primero es la ideología y el resto son aspectos secundarios.

En cuanto a Micó, este miércoles demostró lo explicado. El Partido Popular llevó a la Cámara Baja una iniciativa condenando la persecución, los ataques y los asesinatos que los cristianos sufren en todo el mundo. La medida salió adelante, pero no por unanimidad. PP y Vox votaron a favor, pero no así otros grupos parlamentarios. El PSOE y la gran mayoría de sus socios se abstuvieron en una cuestión capital como la que se trataba.

Pero, en un gesto de ir todavía a más, Micó se opuso y votó en contra. Pertenece al bien nutrido Grupo Mixto y tiene independencia respecto a Sumar, de donde procede, pero ese hecho no le quita gravedad al tema. No fue la única en pulsar el botón rojo en su escaño. Le acompañaron en ese viaje anticristiano Aina Vidal y Julia Danés, ambas del partido de Yolanda Díaz.

Defensora de Mónica Oltra

La negativa a condenar el sufrimiento de los cristianos en el planeta es más que significativo, pero ni mucho menos es algo anecdótico para la de Compromís. Heredera y correa de transmisión de Baldoví y de un argumentario férreo e inquebrantable, su hoja de servicios deja diversas evidencias.

Era ella la que bailaba alegremente junto a Mónica Oltra. No en un mitin al uso. Nada que ver. Se trataba de un evento montado deprisa y corriendo por Compromís en apoyo de Oltra, entonces vicepresidenta primera de la Generalitat Valenciana. El motivo: mostrarle públicamente su respaldo tan solo 48 horas de ser imputada por, supuestamente, haber encubierto los abusos sexuales de su exmarido a una niña de 14 años que su propia Consellería tenía encomendada su tutela.

El célebre «hermana, yo sí te creo» quedó en simple palabrería y en ningún hecho. El presunto feminismo consumó su realidad. No se conoce por boca o tuit de Micó muestras de apoyo a Teresa, la víctima de la expareja de Oltra. En cambio, la retórica nacionalista añadió a su narrativa el componente victimista: «lawfare», «persecución», «fascismo» y «extrema derecha». Esa hoja de ruta se ha visto notablemente truncada: Oltra se sentará en cuestión de meses en el banquillo de los acusados.

La ejecutoria de Micó en el Congreso tampoco es una ristra de méritos para la Comunidad Valenciana. Tenía fácil mejorar la de Baldoví, pero ni por esas. Entre las pocas diferencias está la de no apoyar los Presupuestos Generales del Estado, al igual que hizo su antecesor. Pero, a decir verdad, ese extremo no es mérito de la diputada, sino demérito del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, que se ha mostrado incapaz de llevar a San Jerónimo unas cuentas públicas durante los últimos tres años. Pocos dudan del sentido de voto que habría adoptado, en esa eventual situación, Micó. La historia puede no repetirse, pero tiende a rimar.

«Sánchez nos ha decepcionado a todos»

Mención aparte merece lo concerniente a la dana de Valencia del 29 de octubre de 2024. Desde la tribuna del Congreso y en las sucesivas ruedas de prensa, la nacionalista ha seguido a pies juntillas las directrices de su partido. Representando a Sumar o a sí misma en el Grupo Mixto. Así, ha explotado las acusaciones contra Carlos Mazón en particular y la Generalitat en general, al mismo tiempo que ha obviado descargar la más mínima responsabilidad sobre, por ejemplo, la Confederación Hidrográfica del Júcar o ministerios como los del Interior o Transportes.

Eso sí, la ambivalencia calculada con tintes electorales no le falta a Micó: «Pedro Sánchez nos ha decepcionado a todos», aseveró en una entrevista, a la par que no rompe formalmente con él ni le pone líneas rojas para su apoyo. Le conozcan a la diputada o no, está por ver si los cristianos perseguidos en el mundo están decepcionados con la diputada.

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