Más que un auto, un autobús de dos pisos como alguno de esos que también circulan por las calles de Valencia. Algo ha sido ha sido la decisión judicial que se ha llevado por delante las elucubraciones de la jueza de instrucción de Catarroja tratando de hacer responsable a Carlos Mazón de los 237 fallecidos en las riadas del 29-O. La pregunta que planteaba en este mismo espacio el pasado domingo bien pronto fue respondida con la contundencia que otorga a una resolución la unanimidad de los cinco magistrados que la firman.

Lo de «Mazón asesino», imputación popular, no tiene encaje penal. De ahí el varapalo del Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana, en la línea de lo adelantado por su fiscal jefe, a lo hasta ahora instruido por la «jutgessa del poble».

Nuria Ruiz Tobarra tendrá que seguir averiguando con olvido del menú y dimensiones de la sala del restaurante en donde comió el ex presidente en tan malhadada jornada. Eso sí, los muñoces y baldovisis inasequibles al desaliento, seguirán con su mazónica matraca, pero sin mover un dedo para saber quiénes y por qué no hicieron las obras que habrían evitado en gran medida las inundaciones y las víctimas. Y, lo que es peor, por qué siguen sin exigir, tots a una veu, que se hagan de una vez esas obras salvavidas.

Querella archivada y respiro conyugal

No todo van a ser disgustos para la jueza de Catarroja por el rechazo de sus tesis pretendidamente inculpatorias contra Mazón. La Sala de lo Civil y Penal del TSJCV ha acordado no admitir a trámite y archivar la querella que le imputaba los delitos relacionados con la presunta participación de su cónyuge, el también juez de instrucción en Valencia, Jorge Martínez Ribera, en la toma declaraciones testificales en el juzgado del que Nuria Ruiz Tobarra es titular.

Considera la Sala que la querella debe ser inadmitida porque no se han aportado pruebas que respalden la comisión de los delitos. Y considera cuestionable el documento de los dos audios en que se atribuye el juez-marido su participación en interrogatorios. Queda pendiente conocer la decisión que el Consejo General del Poder Judicial pudiera adoptar sobre este mismo asunto dado que también se ha elevado denuncia por parte del mismo abogado, Rubén Gisbert.

Podían sumar y acabaron restando

No siendo dados a estudiar las razones por las que no consiguen sus objetivos en la Comunidad Valenciana, menos van a ser capaces de ver la viga en el ojo ajeno. Todas las izquierdas a la izquierda del sanchismo han quedado en barbecho en Castilla y León. Merecido lo tienen. Jalearon el no a la guerra –después de no haber dicho ni mú en cuatro años de las barrabasadas de Putin contra Ucrania–y Pdrsnchz les ha birlado pancarta y votos. ¿Qué piensa hacer Compromis de cara a las próximas elecciones generales? ¿Seguirá arrimándose a un engendro perdedor como ha demostrado ser el Sumar de la fija discontinua de Yolanda Díaz a la que también se le acabó la fiesta?

Si de verdad Compromís aspira convertirse en la fuerza valencianista que dice ser, sin que haya progresado adecuadamente, tendría que demostrarlo presentándose por su cuenta y sin mixtificaciones como esa que trata de engendrar quien se postula como el yolando líder de la «operación Rufián».

«Torrente, presidente» llena los cines

¿Qué le pasa al cine español para que la mitad de sus producciones no llegue a estrenarse, o lo haga con menos espectadores que votantes ha tenido Podemos en Castilla y León? Eso sí, la mayoría de esas películas han sido ricamente subvencionadas por el de la ceja. «Torrente presidente» es una astracanada, un regüeldo cinematográfico, «la vergüenza del cine español» como dicen para haciéndose auto propaganda, pero con el «no hay entradas» como no se había visto desde hace quince años.

Por algo será que ya sean muchos más de un millón los españoles que han ido a ver la última parida de Santiago Segura, un tipo listo del que sienten celos todos los colegas que no son capaces de llenar una sala el día de estreno a pesar de que la mitad del aforo lo han regalado. El éxito de Santiago Segura Silva (Madrid, 1965) debería compartirlo con cuantos gobernantes nos mienten, roban y engañan, porque ellos son los que realidad le inspiran de modo más directo su última película.

El ejemplo de María del Mar Galcerán Gadea

Cada 21 de marzo se celebra el Día Mundial del Síndrome de Down. Así lo acordó la Asamblea General de Naciones Unidas en 2011. Este año el lema elegido ha sido «Juntos contra la soledad», con el que se pretende «sensibilizar sobre cómo la soledad afecta de manera desproporcionada a las personas con ese síndrome y otras discapacidades intelectuales, así como a sus familias». Las actuales Cortes Valencianas se han visto enriquecidas esta legislatura con María del Mar Galcerán Gadea sentada en la bancada del Partido Popular.

Que sea la primera Down en acceder a uno de los parlamentos que en España son, demuestra la torpeza –esa sí es una verdadera discapacidad– de cuantos durante decenios, y desde insensibles y torpes instancias oficiales, han puesto impedimentos para no hacer real efectiva y afectiva la integración de las personas a las que se les niega la posibilidad de ejercer oficios y trabajos en los que demostrar que pueden desarrollarlos como el que más. María del Mar Galcerán tiene estudios, preparación y currículo laboral que para sí quisiera más de una ministra de Pdrsnchz.

No los ha matado Hernán Cortés

En el sexenio presidencial de Andrés Manuel López Obrador se registraron en México, país del que era presidente entre 2018 y 2024, un total de 202.336 homicidios y la cifra de desaparecidos superó los 52.000. Bajo la presidencia de Claudia Sheinbaum –repárese en lo muy indígena de su apellido – han mejorado las cifras de asesinados, que han sido 26.715, en 2024, y descendido el pasado año a 20.674.

Tanto el conocido por sus iniciales AMLO como Claudia, nieta de abuelos paternos judíos ashkenazíes que llegaron a México a principios del siglo XX, han tenido enfermiza obsesión de tratar forzar al Rey de España para que pida perdón por lo que consideran matanzas perpetradas por Hernán Cortés. A uno y otra presidentes de México les viene de pinga referirse a lo sucedido a principios del siglo XVI más que al sinnúmero de asesinatos y desaparecidos en su país en la última década.

La lección de Zunzunegui

El Rey Felipe VI ha dicho esta semana durante su visita al Museo Arqueológico Nacional, que acoge la exposición «La mujer en el México indígena», que hubo «mucho abuso» en la Conquista de América, pidiendo al mismo tiempo poner las cosas en su justo contexto histórico. Las palabras del Rey no le han parecido suficientes a la señora Sheinbaum. Tampoco aquí a la colla de los que se refocilan y chapotean en el cieno putrefacto de la leyenda negra anti-española.

El escritor mexicano Juan Miguel Zunzunegui, con un par, ha dicho la suya: «Si España se disculpa por eso a lo que llamamos conquista, que además no hubo tal cosa, sería como si España se disculpara por el hecho de que México exista. Porque hay que entender una cosa: Sólo existe un México, este que somos hoy. Este México hispanohablante, mestizo, multicolor, folclórico, con raíces indígenas e hispanas. Y este México que existe es el único México al que podemos amar y el único al que podemos sacar adelante. Es resultado de que sí paso, de que sí llegó Hernán cortés. Que se disculpen por eso sería como decir: Me disculpo México por el hecho de que existas. Sería terrible que pidieran esa disculpa». Pues eso.