Imagen de archivo de Sandra Gómez y Borja Sanjuán en el Ayuntamiento de Valencia
La sombra del enchufismo que persigue a la izquierda en la Comunidad Valenciana
La izquierda valenciana ha salido este miércoles rauda y veloz a criticar que la pareja del presidente de la Generalitat Valenciana, Juanfran Pérez Llorca, haya accedido a un puesto de secretaria del diputado provincial Ricardo Gabaldón en la Diputación de Valencia. En concreto, la polémica ha surgido al conocerse un decreto de la institución firmado el pasado 3 de marzo en el que se informa de la incorporación de Vanessa Soler Sillero, percibiendo 52.070,50 euros. Hasta ahora, trabajaba en el Ayuntamiento alicantino de Finestrat en calidad de administrativa, con un sueldo de 25.652,96 euros anuales.
Así, el portavoz del PSPV-PSOE en las Cortes regionales, José Muñoz, ha definido al PP como un partido «repleto de jetas», ligando este asunto con el de las Viviendas de Protección Pública en Alicante: «Pérez Llorca se puso en un ladito y dijo que estaba muy enfadado con los jetas, pues resulta que, al final, Pérez Llorca va a ser uno de esos jetas», ha afirmado, al tiempo que se ha preguntado «cómo es capaz de salir de este entuerto» el jefe del Consell.
Por parte de Compromís, su portavoz en el Parlamento autonómico, Joan Baldoví, no ha dejado pasar la oportunidad y ha calificado el cambio de responsabilidades laborales de Soler como una «poca vergüenza». «Se han creído que esto es un cortijo y han perdido toda la vergüenza. Esto es un absoluto escándalo», ha añadido.
Sin embargo, la actitud reivindicativa y de denuncia tanto del socialista como del nacionalista choca con la que llevan años manteniendo cuando los protagonistas de supuestos casos de enchufismo tenían las siglas del PSPV-PSOE o el nombre de Compromís y que denunció en su momento la oposición. No son pocos los casos, tantos como las ocasiones en las que les han quitado hierro o, directamente, los han negado por activa y por pasiva.
Un ejemplo es el del portavoz del PSOE en el Ayuntamiento de Valencia, Borja Sanjuán, cuya mujer, Mireia Gimeno, actualmente ostenta un puesto de técnico jurídico en Fundación Deportiva Municipal. A dicha plaza accedió tan solo 33 días después de que el organismo publicara en un anuncio la resolución de las pruebas de la bolsa de trabajo para la cobertura temporal de dicha plaza. En esa resolución, Gimeno, aparece como la número dos de la citada bolsa.
Quizás uno de las controversias que más eco han tenido sea la que atañe al excomisionado del Gobierno para la dana de Valencia, José María Ángel Batalla, quien habría falsificado su título universitario con tal de ser titular de una plaza en la Diputación de Valencia a la que no tenía derecho por méritos académicos y en la que estuvo 40 años. No solo eso, sino que su mujer, Carmen Ninet, también se ha visto salpicada al obtener una plaza de categoría A1 en la misma institución al convertirse en la subdirectora del Museo Valencia de Ilustración y Modernidad (MuVim). Ese cargo no le correspondía puesto que carecía de título superior, algo indispensable.
La hoy euridiputada y entre 2015 y 2023 vicealcaldesa de Valencia, Sandra Gómez, también tiene sombra de lo referido. En esta ocasión, Antifraude emitió un informe cuyas conclusiones constataban supuestas irregularidades en la contratación de dos subdirectores de la Fundación Valencia Activa, «sin que se haya justificado que la designación haya atendido a principios de mérito y capacidad y a criterios de idoneidad. Tampoco se han aplicado procedimientos que garanticen la publicidad y la concurrencia», indicaba el escrito.
Capítulo para Compromís. Mónica Oltra, que espera juicio por, presuntamente, haber encubierto los abusos sexuales de su exmarido a una niña de 14 años tutalada por la Consellería que ella misma lideraba, contrató a otro exmarido, Miquel Real, como su jefe de Gabinete.
Por su parte, la mujer del exregidor levantino Joan Ribó pasó a través de una Comisión de Servicio de profesora de inglés en un instituto de la comarca de l’Horta a asesora en el Cefire, organismo dependiente de la Consellería de Educación que dirigía Vicent Marzá, uno de los mayores dirigentes nacionalistas.
En cuanto al exconcejal 'naranja' en Valencia Sergi Campillo, durante el Gobierno del Botánico y mientras el Consistorio estaba bajo el Ejecutivo del citado Ribó, su pareja, José de Lamo, fue director general de la Agencia Valenciana de Igualdad en la diversidad, dependiente del departamento autonómico liderado por Oltra.
Finalmente, Sonia Borruey, exmujer y exdiputada del PSOE del alcalde de la localidad valenciana de Paterna, Juan Antonio Sagredo está de gerente de GESPA, una empresa municipal dependiente del Consistorio.