Santo Cáliz de la Catedral de Valencia

Las 7 reliquias de la Pasión de Cristo que se veneran en la Catedral de Valencia

Todas las miradas se centran en el Santo Cáliz pero el templo metropolitano alberga otros objetos de gran valor religioso e histórico

La Catedral de Valencia acoge una muestra completa de reliquias de la Pasión de Cristo, una colección de objetos venerados durante siglos en el templo metropolitano y que representan pasajes como la Santa Cena, la traición de Judas y la Crucifixión.

Algunas de las reliquias están expuestas a veneración por todos los fieles que acceden a la Catedral de Valencia, mientras que otros se encuentran en el Museo de la Seo. El objeto más conocido es el Santo Cáliz, la copa que utilizó Jesucristo en la Última Cena, pero hay otros sumamente importantes como el segundo fragmento más grande que se conserva de la Santa Cruz en la que fue crucificado Cristo.

El Santo Cáliz es el vaso que utilizó Jesús en la Última Cena. Se encuentra en su propia Capilla y consta de tres partes diferenciadas: el vaso original y los elementos posteriormente incorporados como el pie, formado por un vaso ovalado e invertido, y la vara con su nudo de oro que sirve como elemento de unión de las partes anteriores.

Según señalan desde la Catedral de Valencia: «Todos los estudios procedentes desde distintas disciplinas científicas, publicadas en revistas de reconocimiento internacional, aseguran que es posible que esta copa sea la que sostuvo en sus manos Jesús durante la Última Cena junto a sus apóstoles. Así lo confirman las características, los materiales, la forma, la historia, la tradición, las leyendas e incluso la música».

Capilla del Santo Cáliz, ValenciaAyuntamiento de Valencia

Pero la Seo valenciana guarda otras reliquias importantes y relevantes en la Pasión de Cristo. Todas ellas están reconocidas por la propia Catedral de Valencia.

La Seo conserva una de las treinta monedas que cobró Judas por vender a Jesús. La pieza «reproduce la letra S del alfabeto hebrero por una cara y el rostro de un rey por la otra».

En un relicario se encuentra una parte de la nueza de San Pedro, un elemento esencial en la Pasión de Cristo pues el apóstol negó en tres ocasiones a Jesús.

El segundo lignum crucis más grande

El rey San Luis IX de Francia regaló a la Catedral de Valencia una de las espinas que llevó Jesús en su Pasión, pero no es la única reliquia de este pasaje ya que en la capital del Turia se conserva el segundo fragmento más grande que existe de la lignum crucis.

Este elemento se encuentra en la capital de San Pedro y está en Valencia desde 1437. El lignum crucis «preside cada año la tradicional bendición del término municipal de Valencia, el día 3 de mayo, festividad de la Santa Cruz», según señalan desde la Catedral.

Cristo portó una túnica de una única pieza que los soldados mantuvieron en una sola pieza tras despojarle de sus vestimentas para crucificarlo. Valencia conserva un fragmento de 10x10 centímetros del ropaje total que se venera en la ciudad alemana de Tréveris.

Y la última reliquia que los valencianos resguardan es un fragmento de la esponja con la que los soldados dieron de beber vinagre a Jesús cuando dijo tener «sed».

¿Por qué hay tantas reliquias de Cristo en Valencia?

La propia Catedral explica en su página web que «la mayoría formaron parte del Relicario de la Corona de Aragón y entraron en la Catedral de Valencia, casi todas ellas en el siglo XV, donadas por el rey Alfonso el Magnánimo, que tenía que financiar sus campañas militares en el sur de Italia».