Imagen del Paseo marítimo de Levante en Benidorm, Alicante
Colores, curvas y oleaje: así es el paseo modernista más famoso del Mediterráneo
En Benidorm, donde la vida junto al Mediterráneo es sinónimo de playa, sol y arquitectura urbana, hay un tramo costero que ha ido ganando protagonismo no por sus chiringuitos ni por sus terrazas, sino por la manera en que transforma un paseo cotidiano en una experiencia sensorial. El Paseo Marítimo de la Playa de Poniente es mucho más que una simple pasarela para caminar al borde del mar. Es una pieza de diseño paisajístico y arquitectura contemporánea que dialoga de forma armónica con el entorno natural y redefine la relación entre ciudad y litoral.
Diseñado por los arquitectos Carlos Ferrater y Xavier Martí Galí del estudio OAB – Office of Architecture in Barcelona, el paseo fue concebido a finales de los años 2000 como una respuesta innovadora a un espacio que, hasta entonces, era un simple sendero sin identidad visual ni funcional destacable. Su objetivo no fue solo crear una vía funcional junto a la playa, sino transformar ese tramo de costa en un lugar generador de experiencias que permitieran tanto la contemplación del paisaje marino como el uso cotidiano por parte de residentes y visitantes.
Paseo de la Playa de Poniente en Benidorm
Lejos de la tradición rectilínea de muchos paseos marítimos, el de Poniente se despliega siguiendo un trazado sinuoso que rememora las formas del oleaje y los acantilados, con superficies que alternan luces y sombras y una topografía rica que invita a detenerse, descansar y disfrutar del paisaje. La estructura no se erige como una barrera entre la ciudad y el mar, sino como un espacio intermedio que permeabiliza esa transición, permitiendo accesos cómodos a la playa y eliminando obstáculos arquitectónicos.
Desde la arena hasta la cota más alta del paseo, las líneas curvas y las distintas plataformas integran zonas de estancia, miradores naturales y recorridos fluidos, convirtiendo cada paso en una oportunidad para contemplar el mar desde ángulos diferentes.
El uso predominante del hormigón blanco estructural sobre el que se superponen pavimentos de colores y texturas diversas crea un ambiente dinámico donde las tonalidades cambian con la luz del día y la brisa marina. Este enfoque cromático, junto con la incorporación de mobiliario urbano y elementos vegetales, da lugar a un paisaje urbano que no solo acompaña la vida diaria, sino que también la enriquece con matices estéticos y sensoriales.
Por lo que, aunque el diseño responde a criterios geométricos y tecnológicos precisos, el resultado final se percibe como un abrazo visual al Mediterráneo más que como una simple estructura arquitectónica.
Más allá de ser un recorrido para pasear, el Paseo Marítimo de Poniente se ha convertido en un punto de encuentro para actividades cotidianas y de ocio. Es habitual ver a personas caminando, corriendo o simplemente sentadas disfrutando de la brisa y las vistas, y no es raro que el paseo acoja exposiciones de arte o eventos culturales al aire libre que añaden otra capa de vida pública al entorno. Su animación, sobre todo en temporada alta, lo convierte en un atractivo más allá de sus cualidades formales, integrándose de manera natural en la vida de la ciudad y en la experiencia de quienes visitan Benidorm.
Este diseño marcadamente contemporáneo contrasta con la densidad urbana que caracteriza a Benidorm, famosa por su horizonte de rascacielos y por ser uno de los destinos turísticos más conocidos del litoral español. Sin embargo, a pie de playa, la arquitectura del paseo marítimo de Poniente ofrece un respiro, una propuesta donde el movimiento, el color y la geometría dialogan con el vaivén de las olas y las mareas, invitando a los transeúntes a redescubrir el litoral desde una perspectiva distinta.