Imagen de la peregrinación de la Santa Faz
El obispo Munilla en su homilía de la Santa Faz: «La condena moral de la guerra y del aborto tienen la misma lógica»
El obispo de Orihuela-Alicante afea la aprobación por el Gobierno del proyecto de reforma constitucional para blindar el derecho a la interrupción voluntaria del embarazo
El obispo de Orihuela-Alicante, José Ignacio Munilla, ha señalado este jueves, durante la homilía pronunciada en el Caserío de la Santa Faz, que la «condena moral de la guerra y del aborto tienen la misma lógica» y ha afirmado que el aborto es «también una guerra, guerra injusta».
Así lo ha indicado el obispo quien en su sermón ha hablado del «clima bélico internacional en el que estamos envueltos» pero también de la aprobación por el Gobierno del proyecto de reforma constitucional para blindar el derecho a la interrupción voluntaria del embarazo.
Para ello, ha hecho suyas las recientes palabras del Papa León XIV sobre la guerra en las que aludía a la responsabilidad ineludible de los gobernantes de las naciones y a la necesidad de sentarse «en mesas de diálogo y de mediación no en mesas donde se planea el rearme y se deliberan acciones de muerte», pero también hacía referencia, ha dicho, a la responsabilidad de la «inmensa multitud que repudia la guerra con hechos, no solo con palabras».
Y sobre el aborto, el obispo ha remarcado las palabras de la Madre Teresa de Calcuta cuando recogió el Premio Nobel de la Paz en 1979 y afirmó que «el mayor destructor de la paz hoy es el aborto». Al respecto, Munilla ha asegurado que el aborto es también guerra, guerra injusta«, y ha añadido que la santa »no pudo ser más clara« en este tema a lo largo de su vida al proclamar: »Si es posible matar a un niño en el seno materno, ¿quién nos impide matarnos los unos a los otros?«. Asimismo, ha recordado que sostenía que »cualquier país que acepta el aborto no está enseñando a su pueblo a amar, sino a usar la violencia para conseguir lo que quiere".
Por tanto, ha afirmado Munilla: «la condena moral de la guerra y del aborto tiene la misma lógica». «Es absolutamente injusta la violencia aplicada contra los inocentes. Atentar contra los inocentes es una de las heridas más profundas que puede infligirse a la humanidad. No hay causa, interés particular, ideología ni estrategia que justifique la eliminación del que no puede defenderse. Y cuando se olvida este principio, más aún cuando se justifica, la sociedad se desmorona espiritualmente», ha sostenido.
El obispo ha recalcado que hoy en día «en este momento de la historia se enfrentan dos alternativas: una ética que ilumina la política o una política que pisotea la ética. Estamos ante una encrucijada: idolatrar el poder o fidelidad a la conciencia», pero «en toda esta oscuridad, en estos tiempos difíciles, estamos siendo testigos de muchas personas que ponen su conciencia por encima del poder y del dinero», ha dicho Munilla, que ha concluido con la oración de paz del Pontífice del pasado sábado.