Imagen de la cola de inmigrantes tomada esta mañana en el Padrón del Ayuntamiento de ValenciaEuropa Press

«Larga vida a Pedro»: el mensaje de un inmigrante al presidente del Gobierno en la cola de la regularización

El padrón de Valencia registra una masiva afluencia de extranjeros el primer día del proceso decretado por el Ejecutivo

La imagen, difundida en redes sociales por una periodista de À Punt, ha corrido como la pólvora: un inmigrante, en la cola del padrón de Valencia, muestra en la pantalla de su teléfono móvil un mensaje escrito con traductor automático en árabe que se lee en castellano como «Larga vida a Pedro», en alusión al presidente del Gobierno. La escena se ha convertido en símbolo del arranque del proceso de regularización impulsado por el Ejecutivo.

La anécdota se enmarca en una jornada de notable afluencia en distintos puntos de la ciudad. Desde primeras horas del día, se han registrado largas colas tanto en las oficinas del padrón como en los espacios habilitados para iniciar los trámites administrativos. Oficinas de Correos, dependencias de la Seguridad Social y sedes de Extranjería han comenzado a atender presencialmente a los solicitantes dentro de un dispositivo coordinado a nivel nacional, con horarios específicos y cita previa obligatoria para evitar interferencias con el resto de gestiones . El proceso, que también puede realizarse por vía telemática, permanecerá abierto hasta el próximo 30 de junio.

La historia que la periodista de A Punt ha publicado en sus redes sociales a primera hora de la mañana de este lunes 20 de abrilInstagram

Los requisitos fijados por el Gobierno contemplan que puedan acogerse a esta regularización quienes hayan solicitado protección internacional antes del 1 de enero de 2026 o quienes se encuentren en situación administrativa irregular y acrediten su presencia en España antes de esa misma fecha . En el conjunto de la Comunidad Valenciana, las primeras estimaciones apuntan a que la medida podría beneficiar a unas 70.000 personas, lo que anticipa un incremento significativo de la demanda en los servicios administrativos durante las próximas semanas.

Desde el Gobierno central se defiende esta iniciativa como una «medida necesaria» para integrar a personas que ya residen en España y facilitar su incorporación al mercado laboral. La ministra de Ciencia, Innovación y Universidades, Diana Morant, ha respaldado públicamente el proceso, subrayando que los migrantes «van a ayudar a mejorar los servicios públicos» y contribuir al desarrollo económico en sectores con falta de mano de obra . En esta línea, el Ejecutivo insiste en que se trata de reconocer derechos y regularizar situaciones que, de facto, ya existen en el país.

«Una verdadera chapuza del Gobierno»

Sin embargo, la medida ha generado un fuerte rechazo en la Comunidad Valenciana. La Generalitat ha anunciado la interposición de un recurso contra el decreto del Gobierno al considerar que la regularización masiva «llega sin ningún tipo de previsión ni recursos» y que puede provocar un colapso en los servicios públicos básicos. El Consell advierte de que ámbitos como la sanidad, la educación o los servicios sociales podrían verse especialmente tensionados ante el aumento de la población atendida, en un contexto en el que ya existe una elevada presión asistencial .

El Ejecutivo autonómico, presidido por Juanfran Pérez Llorca, sostiene además que la medida se ha adoptado sin una memoria económica clara ni una coordinación efectiva con las comunidades autónomas, que son las que deben asumir gran parte del impacto en la gestión diaria. Por ello, no solo recurrirá el decreto, sino que también solicitará su suspensión cautelar mientras se resuelve el proceso judicial, con el objetivo de evitar efectos inmediatos que puedan «tensionar el sistema público autonómico» .

A estas críticas se ha sumado la alcaldesa de Valencia, María José Catalá, quien ha calificado el proceso como «una verdadera chapuza del Gobierno». La primera edil ha denunciado que el Ejecutivo central ha trasladado a los ayuntamientos una avalancha de personas «sin información» y sin conocer el procedimiento, lo que ha provocado situaciones de colapso desde primera hora del día. Catalá también ha advertido de que consistorios de otras localidades, «curiosamente socialistas», están derivando migrantes a Valencia para empadronarse, incrementando aún más la presión sobre los servicios municipales. Asimismo, ha criticado la falta de planificación, recursos y coordinación, asegurando que los ayuntamientos están asumiendo la gestión «sin información previa, sin formación y sin ayuda», en un contexto de colas masivas y servicios sociales desbordados.

Mientras tanto, en las calles y oficinas de Valencia, la imagen del inmigrante mostrando su mensaje de apoyo al presidente se ha convertido en un símbolo de un proceso que acaba de arrancar y que ya evidencia tanto la magnitud de la medida como la profunda división política y social que genera.