Imagen de archivo de una clase de las Aulas Universitarias de la Experiencia del CEU UCH de ValenciaCEU UCH

La Universidad del 'Renacimiento': el CEU UCH abre el plazo de inscripción para sus Aulas de la Experiencia

La institución académica ofrece en Valencia cursos específicos destinados a personas mayores de 40 años

«Gracias por existir». No es una hipérbole ni nada que se le pudiera parecer. Son las sinceras palabras de José Larrazabal, alumno del grupo AC1 de lunes y miércoles de las Aulas Universitarias de la Experiencia (AUEX CEU) de la Universidad CEU Cardenal Herrera (CEU UCH) de Valencia, al dirigirse a los responsables de esta oferta formativa. Y es que, cuando se cumplen 28 años de su fundación en 1998, continúa brindando la oportunidad a mayores de 40 años de formar parte activa de un espacio de ambiente universitario, donde pueden ampliar conocimientos ya adquiridos o acceder a nuevas áreas de aprendizaje.

Según explica el Rector Honorario y director de Proyección Social y Cultural de la institución, Vicente Navarro de Luján, el germen de este proyecto consolidado fue, en su día, una iniciativa surgida en «Madrid apoyada por la Reina Sofía» pero que, finalmente, «no fraguó». Fue en ese momento cuando el CEU se puso «en marcha», siendo así «pionero» en ponerlo en funcionamiento en la Comunidad Valenciana.

La definición que el académico hace sobre AUEX CEU es la de una educación basándose en la universidad del Renacimiento, puesto que deriva de unos contenidos de «tipo cultural, multidimensional y humanístico» en aras de «cubrir todas las áreas del saber que les puede interesar» a los alumnos. De este modo, las asignaturas no pueden ser más variadas: desde Filosofía a Actualidad Social o Arte hasta Derecho, Música o Psicología, pasando por Inteligencia Artificial, Física Nuclear o Historia. Y así hasta más de 60.

«Plenitud de la actividad docente»

El proceso de matrícula está ya abierto, pero ello no obvia a que una persona pueda incorporarse a lo largo del curso en cualquier momento. Los horarios son de 10 a 11:15 horas y de 11:45 a 13, habiendo varios grupos en función de las materias y de los días, lunes y miércoles por un lado y martes y jueves por el otro.

La «necesidad» de las Aulas Universitarias de la Experiencia Navarro de Luján la expone en base a que cuando una persona «acaba de trabajar, normalmente tiene un bajón existencial muy grande». Con tal de combatir esta circunstancia, se pretende «satisfacer curiosidades intelectuales» en un ámbito que no es sino «la plenitud de la actividad docente» de la Universidad CEU UCH. En este sentido, el director de las Aulas, José Luis Navarro, certifica que esa meta se está logrando. Tirando de ironía, apunta: «Todos me piden suspenso general para volver el año que viene».

Imagen de la charla sobre las Aulas Universitarias de la Experiencia del CEU UCH de Valencia en el Palacio de Colomina de ValenciaCEU UCH

De seguir bien sabe Lola Beltrán, del grupo AC2B, quien con sus 86 años lleva 23 siendo alumna, un bagaje lo suficientemente sobresaliente como para que Navarro de Luján, bromeando, le llame «la decana». «No me lo dejo por nada del mundo. Estaré aquí hasta que Dios me diga basta», asegura, al tiempo que afirma que entró a formar parte de esta iniciativa ya afianzada cuando enviudó y, aunque tiene once nietos, necesitaba «algo más» y lo encontró en la Universidad CEU UCH: «Es lo que más me gusta y no lo voy a dejar. Soy feliz y somos una familia», insiste.

José Luis Martínez tiene 61 años. Pertenece al AC2A y es un apasionado de la historia y la música, entre otros muchos ámbitos. Una vez jubilado, tardó poco en saber que ese nuevo periodo vital «no era solo salir a andar y almorzar con los amigos». «Prefiero estar tres horas aprendiendo de gente cosas muy interesantes», subraya, a la par que ensalza que el programa formativo también contemple actividades fuera de las aulas. En concreto, recuerda las que varios grupos hicieron a El Escorial y a las Nuevas Colecciones Reales: «Un día magnífico». Así lo define pese a que la lluvia caía a base de bien aquella jornada en Madrid.

«Esponjas con curiosidad inmensa»

El inicio de su etapa en las Aulas Universitarias de la Experiencia surgió de manera inesperada un día de verano «paseando» con su mujer por el centro de Valencia. Cuando estaban junto al Palacio de Colomina, la sede de la institución en la capital del Turia, le entró la curiosidad por la oferta académica. No tardó en ser uno más. Solo el tiempo que duró un «sencillo» trámite que culminó con su matriculación. Y, años después, continúa con un ánimo y una motivación de matrícula de honor.

Los tres estudiantes, además de las inquietudes intelectuales, coinciden en que sus compañeros son su «familia», que están «muy a gusto» y que continuarán «muchos años». En consecuencia, no resulta sorprendente que tanto José como Lola y José Luis recomienden estos cursos a todas las personas mayores de 40 años que quieran «seguir aprendiendo» por ser «algo único».

Naturalmente, no hay alumnos sin profesores. Como botón de muestra está Marta Navarro, que imparte Arquitectura. Ella misma detalla su metodología: «Intento mezclar cosas que tengan que ver en parte con Historia y parte con la actualidad y con experiencias vitales que puedan tener. Les hago partícipes del temario que se están dando para que tengan más facilidad para construir aquello que aprenden, que no solo sean cosas abstractas. Que sea una experiencia real», relata.

Los alumnos aprenden, pero los maestros también de su auditorio. Al respecto, el director de las AUEX CEU destaca que lo que más le ha sorprendido de los alumnos es que son «verdaderas esponjas con una curiosidad inmensa por todos los ámbitos del saber». Como ejemplo, reconoce que no se cayó «de espaldas de milagro» cuando una de las materias más votadas para impartir fue Física Nuclear: «Fue algo inesperado, pero me alegré un montón», añade.

Y, para culminar, Marta Navarro redondea esta opinión: «Son súper cultos. Hay mucha reciprocidad porque hacen unas preguntas que otro tipo de alumnos no haría. Tienen un bagaje y una visión de la vida mucho más profundos que alguien que viene como un folio en blanco. Parten de un conocimiento previo. Es todo un lujo».