Imagen de la familia de Berta, la pequeña valenciana que busca un trasplante de médulaInstagram

La carrera contrarreloj de Berta, la pequeña valenciana de 4 años que necesita un donante de médula

La familia intenta buscar una persona compatible en redes sociales y tiene como fecha límite el mes de junio

Con apenas cuatro años de edad, Berta afronta la batalla más importante de su vida. Esta niña valenciana, diagnosticada con anemia de Fanconi, una enfermedad genética rara que destruye progresivamente la médula ósea, necesita con urgencia un trasplante compatible antes de que termine junio.

Sus padres, Carla y Manuel, viven una carrera contrarreloj marcada por la incertidumbre, las revisiones médicas y la esperanza de encontrar a tiempo a esa persona anónima que pueda convertirse en la oportunidad que su hija necesita para seguir viviendo.

«Un pinchazo puede salvar su vida»

La situación se ha acelerado en los últimos meses. Aunque los especialistas sabían que el fallo medular podía aparecer entre los cuatro y los diez años, la evolución de Berta ha sido mucho más rápida de lo esperado. Las últimas analíticas han confirmado una bajada constante de las plaquetas y los médicos han decidido que el trasplante no puede demorarse más. Junio es la fecha marcada en rojo para una intervención que resulta imprescindible.

Desde que comprendieron que la búsqueda de un donante compatible era urgente, sus padres han convertido las redes sociales en su principal altavoz. Instagram, Facebook, TikTok y distintas entrevistas en televisión se han transformado en una herramienta para llegar al mayor número posible de personas y concienciar sobre la importancia de la donación de médula ósea.

En uno de los mensajes difundidos por la familia, el llamamiento es tan sencillo como directo: «Un pinchazo puede salvar su vida». Una frase que se ha convertido en el lema de una campaña espontánea impulsada por familiares, amigos y cientos de personas que han compartido la historia de la pequeña valenciana para intentar multiplicar las posibilidades de encontrar un donante compatible.

Carla y Manuel han relatado en distintas entrevistas cómo ha cambiado su vida desde el nacimiento de Berta. La pequeña llegó al mundo con varias malformaciones asociadas a la enfermedad y tuvo que ser operada apenas 48 horas después de nacer. El diagnóstico definitivo llegó poco después y supuso un golpe devastador para la familia. «Colapsé, era una enfermedad que no había escuchado en mi vida, pensé: ¿Mi hija va a vivir?, ¿Qué futuro va a tener?», confesaba la madre.

Pese a todo, quienes conocen a Berta destacan que mantiene la energía y la alegría propias de cualquier niña de su edad. Va al colegio, juega y afronta el día a día con una naturalidad que sorprende incluso a sus propios padres. «Tenemos miedo, pero también esperanza, confiamos en el equipo médico y esperemos que la sociedad se movilice, porque nos puede tocar a cualquiera», explicaban recientemente Carla y Manuel durante una entrevista.

El plan B y C de Berta

Ante la falta de un donante completamente compatible, la familia ya contempla una alternativa que los médicos consideran menos favorable. El llamado plan B pasa por recurrir a la médula de Manuel, el padre de Berta, cuya compatibilidad alcanza únicamente el 50 %. Aunque permitiría realizar el trasplante, los especialistas advierten de que esta opción puede aumentar los riesgos y las complicaciones posteriores para la niña.

La esperanza de la familia también estaba puesta en el bebé que Carla espera actualmente, ya que los hermanos suelen ser potenciales donantes compatibles. Sin embargo, el embarazo no llegará a tiempo. El nacimiento está previsto para agosto y, además, tampoco existe la garantía de que la compatibilidad sea total.

Mientras tanto, la familia continúa difundiendo su historia allí donde encuentra un espacio. En entrevistas, publicaciones y vídeos repiten el mismo mensaje sobre hacerse donante, que es un procedimiento sencillo que puede cambiar una vida. En el caso de Berta, puede significarlo todo.