Imagen de archivo de unos estudiantes durante un examen de las PAU en la Comunidad ValencianaGVA

Los alumnos valencianos afrontan la PAU en pleno conflicto por la huelga indefinida de la educación pública

La Generalitat decreta servicios mínimos del 100 % con el objetivo de garantizar la realización de los exámenes desde este martes

Más de 25.000 estudiantes valencianos afrontan desde este martes uno de los momentos más decisivos de su etapa académica en un contexto marcado por la incertidumbre derivada de la huelga indefinida del profesorado de la enseñanza pública. La convocatoria ordinaria de la Prueba de Acceso a la Universidad (PAU) arranca en plena escalada del conflicto educativo, después de tres semanas de movilizaciones, protestas y negociaciones sin acuerdo entre la Conselleria de Educación y los sindicatos.

Una «línea roja»

Ante el riesgo de que la huelga pudiera afectar al desarrollo de las PAU, la Conselleria de Educación decidió reforzar las garantías para asegurar la normalidad de la convocatoria. El departamento de la Generalitat Valenciana ha establecido servicios mínimos del 100 % tanto para la realización de los exámenes como para la posterior corrección de las pruebas, una medida adoptada después de que se anunciaran renuncias de algunos profesores encargados de las tareas de evaluación.

Consciente de esta situación, el presidente de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca, lanzó este lunes un mensaje contundente a las organizaciones sindicales al advertir de que el normal desarrollo de la PAU constituye una «línea roja» para el Consell. El jefe del Ejecutivo valenciano aseguró estar «convencido» de que los exámenes se celebrarán con absoluta normalidad gracias a la constitución de los tribunales y a los servicios mínimos avalados por el Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana.

La Generalitat sostiene que la prioridad es proteger el derecho de los estudiantes a «examinarse en condiciones de igualdad» y evitar cualquier alteración en un proceso que resulta determinante para el acceso a los estudios universitarios. De esta manera, los servicios mínimos buscan blindar tanto la celebración de los exámenes como la publicación de las calificaciones dentro de los plazos previstos, pese a la continuidad de las movilizaciones docentes.

Pérez Llorca defendió que ningún estudiante puede verse perjudicado por el conflicto laboral y advirtió de que utilizar las pruebas de acceso a la universidad como elemento de presión en la negociación sería inaceptable para la Generalitat. «Sería una línea roja utilizar a los jóvenes de esta comunidad que se juegan su futuro y su entrada a la universidad», afirmó, al tiempo que sostuvo que el Consell no aceptaría que las negociaciones se desarrollaran bajo ese escenario.

55 tribunales en 5 universidades

Un total de 25.666 alumnos están matriculados en la fase obligatoria de las pruebas, lo que supone un incremento de 1.883 estudiantes respecto al curso anterior. De ellos, 15.156 son mujeres y 10.510 hombres. Las pruebas se desarrollarán durante tres jornadas consecutivas en las cinco universidades públicas valencianas, donde se han constituido 55 tribunales para garantizar el correcto desarrollo de unos exámenes que este año han quedado inevitablemente condicionados por el conflicto laboral que atraviesa el sistema educativo valenciano.

La organización de la PAU mantiene el modelo descentralizado impulsado en los últimos años por la Conselleria de Educación. La Universidad de Valencia albergará 16 tribunales, la Universidad Politécnica de Valencia contará con 12, la Universidad de Alicante dispondrá de 10, la Universidad Miguel Hernández de Elche gestionará 11 y la Universidad Jaime I de Castellón contará con seis.

Este sistema permite acercar las sedes examinadoras a estudiantes de diferentes comarcas y reduce la necesidad de desplazarse a las capitales de provincia.

Fechas y exámenes

El calendario de exámenes comenzará el martes 2 de mayo con la prueba de Lengua Castellana y Literatura II, seguida de Historia de la Filosofía. Al día siguiente será el turno de los idiomas extranjeros y de Historia de España, mientras que la convocatoria ordinaria concluirá con los exámenes de Valenciano y las materias troncales de modalidad, entre ellas Matemáticas II y Latín.

Las sesiones de tarde estarán reservadas para asignaturas optativas, específicas o para resolver posibles coincidencias horarias.

Los alumnos llegan a esta cita con la referencia de los resultados obtenidos el pasado curso, cuando el 95,68 % de los matriculados superó la fase obligatoria y la nota media de acceso se situó en 7,228 puntos sobre 10. Sin embargo, este año el contexto es diferente.

Aunque la Administración autonómica insiste en que la convocatoria está plenamente garantizada, la coincidencia con la huelga educativa ha añadido una dosis extra de preocupación a unas pruebas que ya suponen de por sí una importante carga de presión para miles de jóvenes.

Los resultados se conocerán el próximo 12 de junio a partir de las 13.00 horas. Desde ese mismo momento comenzará el proceso de preinscripción universitaria, paso previo al acceso a los estudios superiores. Mientras tanto, el foco permanecerá puesto tanto en el desarrollo de los exámenes como en la evolución de un conflicto educativo que sigue sin visos de solución inmediata y que ha convertido esta convocatoria de la PAU en una de las más complejas de los últimos años en la Comunidad Valenciana.