Imagen de la alcaldesa de Valencia, María José Catalá, en su visita a las obras de reforma integral de los locales
Catalá destaca la imagen «moderna, sostenible y mejor integrada en el paisaje» de los renovados restaurantes de la fachada marítima
La primera fase afecta a cinco establecimientos y la segunda arrancará después del verano para completar los 12 locales antes de la temporada estival de 2027
Valencia avanza en la renovación de los restaurantes situados en la fachada marítima de la Malvarrosa, una actuación con la que el Ayuntamiento busca modernizar la imagen del litoral y mejorar la integración de estos establecimientos en el paisaje del Paseo Marítimo.
La alcaldesa de Valencia, María José Catalá, ha visitado este miércoles las obras de reforma integral de los locales, cuya primera fase concluirá en las próximas semanas. Esta primera intervención afecta a cinco restaurantes, de los que tres ya están terminados: El Bobo y La Murciana, que han reabierto sus puertas, y La Alegría de la Huerta, que está previsto que abra este viernes.
Los trabajos continuarán ahora en Casa Isabel y San Patricio, los dos establecimientos que completan esta primera fase. Después del verano arrancará la segunda parte del proyecto, que incluirá la reforma de los siete restaurantes restantes, con la previsión de que toda la actuación esté finalizada para la temporada estival de 2027.
Catalá ha defendido que Valencia da así «un gran paso en la transformación de la fachada marítima» con una intervención que, según ha subrayado, era «muy necesaria para poner en valor» el litoral de la ciudad. La alcaldesa ha señalado que, tras años de espera, la oferta gastronómica del frente marítimo de la Malvarrosa mostrará una imagen «moderna, sostenible y mejor integrada en el paisaje».
El Paseo Marítimo, siguiente actuación
Durante la visita, la alcaldesa también ha avanzado que el siguiente paso será la remodelación del Paseo Marítimo. Según Catalá, esta intervención es ahora «una obligación» para el Ayuntamiento, después de la inversión realizada por los hosteleros en la renovación de sus locales.
La actuación ha sido posible tras el desbloqueo de las licencias necesarias para acometer las obras. La alcaldesa ha recordado que en abril de 2024 se aprobó la modificación puntual del Plan Especial de Ordenación del Paseo Marítimo, Elementos Singulares, el instrumento administrativo que permitía desarrollar el proyecto.
Según ha explicado, todas las licencias solicitadas por los restaurantes del frente marítimo de la Malvarrosa están tramitadas y concedidas. En concreto, se han otorgado las licencias de demolición para todos los módulos y las licencias de obra y actividad para nueve de ellos entre febrero y marzo de 2025.
Nuevos módulos de aluminio y cristal
Los nuevos edificios se elevan 50 centímetros sobre el suelo para prevenir inundaciones y cuentan con terrazas cerradas o acristaladas. La ocupación máxima edificada es de 229,3 metros cuadrados, con una terraza superior de 144 metros cuadrados cubiertos y cerrados con acristalamiento, además de 85 metros cuadrados descubiertos.
Las primeras plantas de los locales podrán utilizarse como restaurante y las cubiertas inclinadas facilitarán la instalación de placas fotovoltaicas. El objetivo es sustituir las antiguas construcciones, fechadas en 1995, por módulos más ligeros, de aluminio y cristal, y acordes con el entorno.
Catalá ha asegurado que el antes y el después de los establecimientos confirma la necesidad de esta remodelación integral para ofrecer una imagen «más actual, moderna, atractiva y sostenible». Además, ha destacado que la apertura de estos nuevos espacios supone «un gran impulso» para la oferta gastronómica de la costa valenciana.
La alcaldesa ha agradecido también el esfuerzo de los propietarios y gestores de los restaurantes de la Malvarrosa, muchos de ellos vinculados durante generaciones a estos negocios familiares, por haber apostado por unas nuevas construcciones modulares «muy compatibles con el entorno natural».
En la visita han participado también el concejal de Urbanismo, Juan Giner; el presidente de la Asociación de Restaurantes de la Playa de la Malvarrosa y propietario de La Alegría de la Huerta, José Miralles; el CEO de la empresa Casas Inhaus, Rubén Navarro López; y el arquitecto Jorge Quesada.
Miralles ha recordado los «muchísimos años de pelea» de los hosteleros para sacar adelante esta renovación y ha agradecido el apoyo del Ayuntamiento para alcanzar un objetivo que, según ha señalado, reclamaban tanto los restaurantes como la ciudad.