imagen de archivo de Natàía Enguix durante un pleno de la Diputación de ValenciaEuropa Press / Rober Solsona

La abstención de Vox permite al PSOE y Compromís reprobar a la vicepresidenta de la Diputación de Valencia

Vicent Mompó defiende a la Natàlia Enguix: «Llevamos tres años de idilio, al principio por dinero, y esto continúa»

Llamativa votación la que se ha vivido este martes en el pleno de la Diputación de Valencia después de que Vox se abstuviera y permitiera así que los votos a favor del PSPV-PSOE y Compromís hayan servido para reprobar a la vicepresidenta de la institución, Natalia Enguix, de Ens Uneix, por «clientelismo y arbitrariedad» en el reparto de fondos. La propuesta, presentada por los socialistas por el rechazo insuficiente del Partido Popular, que comparte Ejecutivo con la formación comarcalista.

La moción del PSPV-PSOE llega a raíz de que Ens Uneix anunciara hace unas semanas que el área de Cooperación Municipal, que dirige Enguix, haya suspendido la tramitación del plan de municipios mayores de 50.000 habitantes (destinado a Valencia, Paterna, Torrent, Sagunto y Gandía) y después de que se hayan paralizado las negociaciones entre el presidente de la Diputación, Vicent Mompó, y el portavoz socialista, Carlos Fernández Bielsa, para aprobar los Presupuestos de la corporación para 2026.

En su intervención en el pleno, Bielsa ha exigido la reprobación de Enguix por «acotar los recursos públicos en base a intereses propios», lo que según él demuestra que la Diputación está «amenazada por el virus del sectarismo y el clientelismo».

«Nos acusa de falta de pericia negociadora, de dar plantones y excusas. No, señora vicepresidenta, aparcamos el dialogo por dignidad, porque ustedes actúan de mala fe incumpliendo sistemáticamente lo ya acordado y boicoteando de forma oportunista las conversaciones de este grupo y los acuerdos que adoptamos», ha dicho Bielsa a Enguix. Es más, le ha acusado de «practicar el clientelismo más feroz» y de «confundir la equidad con la arbitrariedad» al negarse a tramitar el plan de municipios mayores. También ha criticado que Ens Uneix «solo ha beneficiado a seis de los 34 municipios de la Vall d'Albaida»; según él, solo a los ayuntamientos donde gobiernan.

En su réplica, Enguix ha asegurado que tiene «la conciencia muy tranquila» y se ha mostrado orgullosa de representar «a un partido municipalista que no representa a ningún aparato, no pierde el tiempo en juicios morales y no deja a nadie en el camino». «Nos hemos dedicado a invertir 20 millones en la Vall d'Albaida para más de 40 proyectos. Ese es el aval con el que nos presentamos a las próximas elecciones», ha aseverado, y ha lanzado al PSPV que son «la tercera fuerza política» en esta comarca «y no lo soportan».

La portavoz de Ens Uneix ha calificado la petición de reprobación de «política de artificio» por parte de Bielsa, al que ha reprochado que no se haya «esforzar en negociar un Presupuesto» para 2026.

«Ajuste de cuentas»

Entre el resto de grupos, el portavoz de Vox, Sergio Pastor, ha descrito la situación como «un nuevo ajuste de cuentas entre los partidos de izquierda» y ha lanzado críticas tanto al PSPV por «falta de credibilidad» como al equipo de gobierno de la Diputación por no intentar negociar el presupuesto con su partido.

Y ha exigido a Enguix, como condición para votar en contra de su reprobación: «El amor con amor se paga. Reconozca que tenemos razón: que la violencia no tiene género, que la Ley de Memoria Histórica es revanchista, que la Academia Valenciana de la Lengua es una entidad catalanista y que hay que aplicar políticas sociales basadas en la prioridad nacional. De lo contrario no vamos a mover ni un solo dedo por usted y nos mantendremos en la abstención». En su segunda intervención, la vicepresidenta no ha hecho alusión a estas exigencias de Vox y se ha limitado a defender el trabajo de sus áreas desde 2023. «Esta reprobación no me quita el sueño», ha añadido.

En cuanto al PP, la diputada de Hacienda, Laura Sáez, ha acusado al PSPV de querer un «titular fácil» con esta reprobación, cuando ha señalado que, si de verdad creyeran que hay clientelismo, «irían al juzgado». Además, ha asegurado que con las ayudas para grandes municipios no se ha producido una «ilegalidad administrativa», ya que había «un crédito consignado» sin iniciarse el expediente.

Dirigiéndose a Bielsa, ha sostenido que tiene «un ataque de cuernos» porque «no está sentado en la silla» de Enguix, ya que Ens Uneix prefirió formar gobierno en 2023 con el PP y no con el PSPV. «Natàlia Enguix ha hecho más en tres años que ustedes en ocho en memoria y en igualdad», ha espetado a los socialistas. Y ha lanzado una pregunta al portavoz socialista: «¿Por qué no hay un plan de inversiones para los municipios de más de 50.000 habitantes? No voy a ser como usted ni a revelar conversaciones privadas, pero usted sabe por qué no y en sus manos está contarlo y hacerlo público».

Por parte de Compromís, su síndica, Dolors Gimeno, ha coincidido en las críticas del PSPV-PSOE, ha afeado «las malas formas de la vicepresidenta» y ha pedido «marcar límites claros al clientelismo en las ayudas y la sumisión». «La Diputación no es una oficina de favores, gestiona el dinero de todos y todas», ha reivindicado, para exigir a Enguix «que no trate a su comarca como moneda de cambio» y que deje de usar la corporación como su «cortijo».

«Todo» el apoyo de Mompó

Al finalizar el debate ha tomado la palabra el presidente de la Diputación para defender públicamente a la vicepresidenta frente al «ataque» del PSPV. «Llevamos tres años de idilio, al principio por dinero, y esto continúa», ha dicho, y ha defendido que entre PP y Ens Uneix «hay estabilidad y hay acuerdos» porque anteponen «los municipios a las siglas». Mompó ha mostrado «todo» su apoyo a Enguix --«ante los ataques, los insultos y una campaña de desgaste, ha demostrado trabajo, gestión e implicación con la institución y con los municipios». «La prioridad en esta Diputación será valenciana», ha finalizado.