Imagen de archivo de Diana Morant y José Luis Ábalos presentando las listas electorales del PSOE al Congreso de los Diputados por Valencia en 2023
La condena a Ábalos sacude al socialismo valenciano: el número 2 de Diana Morant que lo fue todo en el PSPV-PSOE
La ministra trata de poner distancia con su antiguo compañero mientras lleva tres años sin explicar por qué fue su tándem electoral en las últimas generales
De llevarlo como número dos en la lista que ella encabezaba al Congreso de los Diputados a llamarle «putero» y, de ahí, a actuar como si no fuera con ella. Así de sucinta se puede calificar la evolución de la ministra de Ciencia, Innovación y Universidades, Diana Morant, con José Luis Ábalos, condenado a 24 años de cárcel por el Tribunal Supremo (TS) en el llamado Caso Mascarillas. Y todo ello en cuestión de tres años.
Lejos quedan ya aquellas entrañables imágenes en las que uno y otros se mostraban del todo ufanos compartiendo no solo papeleta, sino también mítines, sonrisas y abrazos. El acto de presentación de la candidatura conjunta es el mejor ejemplo de ello. Lo cierto y verdad es que la exalcaldesa de Gandía jamás ha tenido a bien explicar a la ciudadanía cuáles fueron los motivos que le llevaron -o le obligaron- a repescar a Ábalos, más aun cuando la decisión se tomó dos años después de que fuera cesado de manera fulminante tanto como Ministro de Transportes como de su sus funciones de secretario de Organización del PSOE.
Ábalos y poder forman un único todo. No se entiende lo uno sin lo otro. Y, naturalmente, si era plenipotenciario a nivel federal, también lo era en el ámbito territorial. En este caso, su influencia era más que mayúscula en el PSPV-PSOE, la federación valenciana. Su huella es imborrable y es por eso que la sentencia del Supremo supone un auténtico jarro de agua fría para los socialistas en las región.
Sin valoración en X
Morant ha intentado por todos los medios desligarse del exministro. Pero el derecho al olvido no entiende de hemerotecas ni de listas electorales. Era su compañero en 2023 y la fruición con él, fuese impuesta o propia, ahí sigue. La última táctica dentro de la estrategia un tanto alborotada de la titular de Ciencia pasa por ignorar lo adoptado por los magistrados de la Sala Segunda. Si no estás en Internet, es como si no existieras, debe de pensar. Quizás sea el motivo por el que, hasta que se están escribiendo estas líneas, no ha hecho valoración alguna en X.
En la antigua Twitter, Morant es del todo activa. No duda en poner mensajes orientados a su campaña electoral para ser presidenta de la Generalitat en 2027, del mismo modo que evidencia su idolatría a su jefe de filas, Pedro Sánchez. De hecho, no ha hecho valoración sobre la condena pero sí ha tenido tiempo para retuitear una publicación del líder del PSOE.
Imagen de archivo de Diana Morant junto a José Luis Ábalos presentando las listas electorales de julio de 2023
La sentencia es un mazazo para los socialistas, pero muy particularmente para los valencianos. El escaño de Ábalos que se le fue retirado a raíz de su procesamiento, aunque ya estaba defenestrado en el Grupo Mixto e ignorado por sus antiguos compañeros fue obtenido con las siglas de la formación del puño y la rosa. Por tanto, Morant y los suyos tienen un arduo camino por delante en la tarea de querer hacer creer a la opinión pública que el ya condenado poco o nada tienen que ver con ellos.
Por si fuese poco, las encuestas son las que son y únicamente la encargada por el propio PSPV sitúa a la ministra con opciones de llegar al Palau de la Generalitat. Es de sobra presumible que la autorreconocida encantada de ser «ministra-candidata» se aferrará al argumentario diseñado por el Palacio de La Moncloa y la sede de Ferraz, pero el golpe brutal al socialismo valenciano está ahí.
Sin embargo, el panorama que se prevé no es ni mucho menos favorable para si carrera y para sus aspiraciones políticas. A la losa de Ábalos se le unirán otras decisiones judiciales sobre, entre otros, Begoña Gómez y el hermano del presidente, David Sánchez, pero también están en curso las investigaciones sobre la presunta financiación ilegal del PSOE, la trama de las 'cloacas' y el caso Zapatero.
Zapatero, «padre» político de Morant
Sobre este último, Morant le llegó a calificar como su «padre» político y defiende a capa y espada su inocencia. Solo el tiempo dirá si esa admiración se traduce en que le llame «joyero» y que, a renglón seguido, ni siquiera le dedique un tuit. Mientras tanto, el PSPV ha de digerir el revés que de la sentencia contra Ábalos a 24 años de prisión.
Por más que se empeñen, el reo no era uno más. No era un 'palmero' que se dedicaba a quitar y poner sillas en los mítines. Era mucho más. Lo era todo. Y quien mejor lo sabe es Morant, bien por querer llevarlo en su papeleta, bien por tragar esa eventual exigencia desde manos de arriba. De dos, a «putero» y de ahí prácticamente a «ese señor del que usted me habla».