Imagen de archivo de un control de la Guardia Civil de Tráfico.GC

El delito más denunciado por la Guardia Civil en las carreteras valencianas

Los agentes detectan a casi 10 conductores al día incumpliendo el Código Penal en Valencia, Alicante y Castellón

Una cosa es la infracción administrativa y otra bien diferente incumplir el Código Penal al volante. Lo primero se salda con una multa económica con retirada de puntos del carnet de conducir, pero lo segundo implica acabar ante el juez y hacer frente a una condena. Así, la agrupación de Tráfico de la Guardia Civil en la Comunidad Valenciana puso a disposición judicial durante el pasado mes de junio a casi 10 conductores al día.

En total la Guardia Civil ha llevado ante el juez a 287 conductores como presuntos autores de delitos contra la seguridad vial.

De ellos, 129 conducían sin permiso o licencia --65 por pérdida total de puntos, cinco por ser privados cautelarmente por decisión judicial, uno por privación definitiva acordada por un juez y 58 por no haber obtenido nunca el permiso o licencia--, 138 por hacerlo bajo los efectos de bebidas alcohólicas, dos por exceso de velocidad, diez por conducción temeraria, dos por abandono del lugar del accidente y seis por conducir con drogas en el organismo, según ha informado el instituto armado en un comunicado.

En la provincia de Castellón se actuó contra 14 conductores por carecer de permiso o licencia, 15 conductores por conducir bajo los efectos del alcohol y dos por conducción temeraria.

En la de Valencia se actuó contra 68 conductores por carecer de permiso o licencia, 77 por conducir bajo los efectos del alcohol, uno por exceso de velocidad, cuatro por conducción temeraria y cinco por circular con drogas en el organismo.

En Alicante, se actuó contra 47 conductores por carecer de permiso o licencia, 46 por conducir bajo los efectos del alcohol, uno por acceso de velocidad, cuatro por conducción temeraria, dos por abandono del lugar del accidente y uno por circular con drogas en el organismo.

Penas de cárcel

Los delitos por los que la Guardia Civil puso a disposición judicial a estos conductores pueden acarrear penas de prisión, multas, trabajos en beneficio de la comunidad y la retirada del permiso de conducir. En el caso de conducir sin carné, la condena puede ser de tres a seis meses de prisión, multa de 12 a 24 meses o trabajos en beneficio de la comunidad de 31 a 90 días.

La conducción bajo los efectos del alcohol, las drogas o por un exceso de velocidad que constituya delito está castigada con tres a seis meses de cárcel, multa de seis a doce meses o trabajos en beneficio de la comunidad, además de la retirada del carné de uno a cuatro años.

Por su parte, la conducción temeraria puede suponer entre seis meses y dos años de prisión y la privación del permiso de conducir de uno a seis años, mientras que el abandono del lugar del accidente está penado con entre seis meses y cuatro años de cárcel, además de la retirada del permiso de conducir.