Pedro quería dedicar un poco más de tiempo a la familia. Aunque apenas fuera por una noche. Se metió en la cocina y dijo, voy a hacer la cena. Miro la nevera para ver que había: salmón ahumado noruego, el solomillo de ternera, la merluza de pincho… España acababa de ganar su segundo mundial de fútbol y pensó: «Nada de todo esto. Esta es una noche de tortilla de patatas».

Buscó los huevos –«le voy a poner muchos, como siempre», se animó- las patatas, cogió una buena sartén, aceite de oliva por supuesto y dudó: ¿y la cebolla?

¿Dónde esta Begoña?, preguntó al personal de servicio. Había salido a una reunión en la Universidad. La llamó, pero su móvil daba fuera de cobertura. ¿Cómo le gusta la tortilla de Begoña?, se interrogó ¿con o sin cebolla? Tantos años de matrimonio, y no sabía la respuesta. Llamó a su amigo José Félix: «Oye, cómo crees que le gustará la tortilla de patatas a Begoña, ¿con o sin cebolla?». «No lo sé. Pero te voy a estimar las posibilidades», contestaron en el otro lado de la línea.

El Centro de Investigaciones Sociológicas está elaborando una encuesta telefónica en estos días. Versa sobre gastronomía, dicen al invitarte a participar. Y si, va de eso. De si queremos cebolla en la tortilla (pregunta textual), va de qué nos gusta comer, sobre qué valoramos de las salidas gastronómicas, cuánto nos gastamos en las mismas… De los planes de vacaciones para este mes de agosto: destinos, duración. Y luego se va amargando. Sobre qué pensamos de los alquileres turísticos, sobre cuál es nuestra situación económica, también la economía general del país… Un clásico sobre la pasta que ganas, a qué te dedicas y si has estudiado (siempre mejor estudiar). Y después ya, como que no quiere la cosa, quiere saber Tezanos a quién vas a votar, a quién votaste en las últimas, si eres de derechas o de izquierdas. En fin, un completo que acaba con una pregunta abierta (en la encuesta solo hay dos que lo son): de los líderes políticos actuales, a cuál prefieres para próximo presidente del Gobierno. Buena pregunta. Espero con auténtica curiosidad la publicación de la encuesta de marras.

Imagen de Pedro Sánchez tomada este jueves en la planta de Ford en AlmussafesEFE

A Pedro, la tortilla de patatas le llevó a una reflexión profunda. Sobre la cebolla. Exactamente, sobre quien era la cebolla de su tortilla. Porque la patata, sin duda, era él. Y los huevos, por supuesto, también. Pero, ¿y la cebolla? Se dio cuenta que tenía muchos tipos de cebolla en su tortilla, la roja, la vasca, la tierna, la blanca….. No tenía claro si tantas cebollas tan distintas eran lo mejor desde el punto de vista de la gastronomía. Pero si sabia que las necesitaba todas para su tortilla. En ese punto, le asaltó otra duda. ¿Cómo de cuajada tenía que estar su tortilla? Y le traslado la pregunta de nuevo a José Félix. «Vale, me pongo, le contesto». Pedro, previsor, cocinó la tortilla con todos los tipos de cebolla que encontró en la nevera. Y a Begoña le gusto, le resultó familiar y agradeció el gesto. Al día siguiente, José Félix le devolvió la llamada. «Pedro, verás, no tengo muy claro cual va a ser tu puesto en la cocina a la hora de hacer la próxima tortilla, lo que si te aseguro es que será con cebolla, y que la gente la quiere más cuajada que la de la última legislatura», sentenció.