El ejemplo de Juan Roig
Peter Lim ha desperdiciado la oportunidad de mirarse en el espejo del empresario valenciano
Juan Roig predica con el ejemplo pero, desgraciadamente, hay quienes en tierras valencianas no se mira en el espejo de un modelo de éxito. El presidente de Mercadona tomó hace cuarenta años las riendas del Valencia Basket. Un equipo que entonces militaba en la segunda división del baloncesto español, que apenas contaba con masa social y carecía de pabellón propio.
Juan Roig celebrará esta temporada el cuadragésimo aniversario del Valencia Basket con una entidad que ha ganado el título de campeones de la Liga ACB, con el mayor número de abonados de todo el país y con una casa propia, el Roig Arena, uno de los grandes legados que deja el mecenas para la capital del Turia.
El presidente de Mercadona ha conseguido todos estos hitos aplicando al deporte la filosofía y el modelo que le han convertido en uno de los empresarios más importantes del mundo.
Imagen de archivo de Juan Roig junto a dos de los títulos del Valencia Basket
Juan Roig ha combinado en el Valencia Basket la apuesta por la cantera con la inversión que requiere un equipo de elite que aspira a ganar títulos, al tiempo que ha levantado uno de los mejores pabellones de Europa (al que ha destinado más de cuatrocientos millones de euros de su bolsillo) que permite aumentar la masa social y los ingresos de la entidad.
En la misma ciudad, otro club, en este caso con 107 años de historia, camina en la dirección contraria. El Valencia Club de Fútbol, en manos de su accionista mayoritario, Peter Lim, ha involucionado.
Una política errática en las categorías inferiores, la falta de inversión necesaria y la desidia en la construcción de su nuevo estadio han conducido a la entidad a una de las peores situaciones en más de un siglo de existencia.
Resulta complicado resumir en dos párrafos todo lo que ha hecho bien Juan Roig y todo lo que ha hecho mal Peter Lim. Ahora bien, de lo que no cabe duda es que el empresario singapurense ha desperdiciado la oportunidad de mirarse en el espejo del valenciano.