Imagen de una toxicómana tirada en una de las calles del barrio valenciano de Velluters
«Fuman crack y ejercen la prostitución a las puertas de un colegio»: el grito de auxilio de los vecinos del barrio valenciano de Velluters
La asociación Amics de Velluters denuncia consumo de droga, peleas, robos y asaltos en viviendas, y reclama una actuación integral para recuperar la seguridad y la convivencia
Los vecinos de Velluters, en pleno centro histórico de Valencia, aseguran haber llegado al límite. La presencia de prostitución, consumo de crack y delincuencia se ha intensificado en las últimas semanas en varias calles del barrio, donde la degradación y los enfrentamientos se producen incluso junto a un centro escolar. La asociación Amics de Velluters califica la situación de «explosiva e insoportable» y pide una respuesta coordinada que permita recuperar la convivencia.
La entidad sitúa el epicentro del problema en la denominada «zona cero» de Velluters, principalmente en las calles Viana, Torno del Hospital y Balmes. Según denuncia, la actividad relacionada con la prostitución y las drogas se desarrolla durante buena parte del día y de la noche, mientras los residentes conviven con gritos, discusiones, peleas y suciedad en los portales.
Las quejas de los residentes coinciden con una reciente operación de la Policía Nacional, desarrollada con la colaboración de la Policía Local de Valencia, que permitió desmantelar tres puntos de venta de droga en el barrio. Los agentes detuvieron a nueve personas, seis mujeres y tres hombres de entre 20 y 86 años, como presuntas autoras de un delito contra la salud pública y registraron tres viviendas utilizadas para almacenar, preparar, consumir y vender sustancias estupefacientes.
Durante la intervención, efectuada el martes 28 de julio, la Policía incautó cerca de 73 gramos de cocaína distribuidos en 223 dosis, además de marihuana, tusi, dinero en efectivo, teléfonos móviles y varias armas blancas. Los investigadores comprobaron que los responsables habían organizado un sistema de vigilancia para detectar la presencia de patrullas y detener temporalmente las ventas. Parte de la droga se encontraba escondida en prendas de vestir, muebles, recipientes y bombillas, mientras que en uno de los domicilios se localizaron colorante rosa, aroma de fresa y utensilios presuntamente empleados para preparar tusi.
«Ahora se ha complicado con la droga, los robos y las peleas», explica a El Debate José Ignacio, vicepresidente de la asociación Amics de Velluters. El representante vecinal sostiene que la degradación ha ido acompañada de un aumento de la delincuencia y asegura que se han producido entradas en casas habitadas, algunas de ellas con armas blancas, provocando una situación de «miedo y ansiedad» permanente.
Los testimonios recopilados por la asociación describen a personas que escalan fachadas o pasan de tejado en tejado para acceder a viviendas y edificios abandonados. También denuncian okupaciones de inmuebles en ruinas y robos en domicilios. La pasada semana, según José Ignacio, se produjo un enfrentamiento con navajas alrededor de las 20.30 horas que dejó restos de sangre en la calle.
La tensión acumulada también queda reflejada en una grabación remitida por la entidad, a la que El Debate ha tenido acceso, y registrada durante la madrugada del 12 de julio. En ella se escucha una fuerte discusión entre una vecina y un hombre marroquí, al que reprocha que varias personas utilicen su portal y orinen en la entrada. La mujer profiere amenazas e insultos mientras advierte de que llamará a la Policía. El audio no permite acreditar por sí solo la comisión de ningún delito, pero evidencia el nivel de crispación alcanzado entre algunos residentes y las personas que frecuentan la zona.
Imagen de 3 prostitutas en la puerta de un local de alterne en la calle Viana, Velluters
Desde Amics de Velluters consideran que el problema no puede abordarse únicamente desde el ámbito policial. La asociación reclama que se estudie la situación de las personas que ejercen la prostitución para detectar posibles casos de trata, exclusión social o necesidades sanitarias. «No se ha realizado un censo que permita actuar desde los servicios sociales, la sanidad o la seguridad», lamenta José Ignacio.
Los vecinos también piden recuperar la Mesa de Diálogo de Velluters, que, según la asociación, no se reúne desde hace más de un año. La entidad considera necesario que el Ayuntamiento de Valencia coordine una intervención en la que participen las áreas de seguridad, servicios sociales, sanidad, urbanismo, limpieza y educación. Asimismo, solicita retomar las inspecciones de locales sin licencia y las actuaciones sobre solares e inmuebles abandonados.
La asociación reconoce que en determinados momentos se ha reforzado la presencia policial, especialmente después de que los problemas del barrio hayan aparecido en los medios de comunicación. Sin embargo, considera que estas medidas tienen un carácter principalmente disuasorio y reclama un plan estable que permita intervenir sobre las causas de la degradación.
Algunos residentes, asegura la entidad, han optado por instalar sistemas privados de seguridad, mientras que otros se plantean abandonar el barrio ante la imposibilidad de descansar y desarrollar una vida normal. Amics de Velluters exige una fecha para retomar el diálogo con el consistorio y advierte de que los vecinos no pueden asumir más demoras mientras continúan aumentando el miedo, la ansiedad y la sensación de inseguridad.