Eclipse solar

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¿Habrá nubes el 12 de agosto?: el análisis que anticipa las opciones de ver el eclipse solar en Valencia y Castellón

Cada vez queda menos para uno de los acontecimientos astronómicos más esperados de las últimas décadas. El próximo 12 de agosto Valencia y Castellón se convertirán en uno de los pocos lugares excepcionales para observar el eclipse total de Sol, un fenómeno excepcional que no se repetía en la Península con estas características desde hace más de un siglo.

Sin embargo, hay un factor que nadie puede controlar y que puede marcar la diferencia entre disfrutar de un espectáculo inolvidable o quedarse sin verlo: el estado del cielo.

Las condiciones meteorológicas serán determinantes para la observación del eclipse y los expertos coinciden en que el escenario ideal pasa por un cielo completamente despejado o con una nubosidad muy escasa, una buena transparencia atmosférica y ausencia de calima, ya que cualquier banco de nubes puede ocultar el disco solar durante los escasos segundos o minutos que dura la totalidad.

A ello se suma otra circunstancia importante, y es que el eclipse se producirá al atardecer, cuando el Sol se encontrará muy bajo sobre el horizonte occidental. En ciudades como Valencia y Castellón, la fase parcial comenzará poco después de las 19.30 horas y la totalidad llegará alrededor de las 20.30 horas, apenas media hora antes de la puesta de sol. Esa baja altura obliga a buscar lugares con el horizonte oeste completamente despejado, sin montañas, edificios o masas de nubes que dificulten la visión del fenómeno.

La incertidumbre meteorológica ha llevado a numerosos investigadores a estudiar qué probabilidades existen de disfrutar de un cielo despejado ese día. Uno de esos trabajos analiza imágenes históricas de satélite facilitadas por EUMETSAT, la Organización Europea para la Explotación de Satélites Meteorológicos.

A partir de registros acumulados desde 2005, el geógrafo Adrián Berbel ha elaborado un estudio estadístico que permite conocer qué zonas presentan habitualmente mayor o menor nubosidad durante la tarde del 12 de agosto.

El objetivo no es predecir el tiempo que hará ese día concreto, algo imposible con un año de antelación, sino ofrecer una referencia basada en el comportamiento atmosférico observado durante las dos últimas décadas.

Mapa de la nubosidad para el eclipse solar del 12 de agosto

Mapa de la nubosidad para el eclipse solar del 12 de agostoAemet

La propia Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) ha realizado un ejercicio similar mediante el análisis de la frecuencia de cielos despejados registrados durante esas fechas en los últimos años. La Aemet insiste en que ninguna previsión puede anticipar con tanta antelación el estado real de la atmósfera el día del eclipse, pero sí considera útil recurrir a las estadísticas climáticas para identificar las regiones que históricamente presentan mayores probabilidades de disfrutar de buenas condiciones de observación.

Los resultados muestran importantes diferencias entre unas zonas y otras de España. El litoral cantábrico aparece como el área con mayor riesgo de nubosidad, especialmente Galicia, Asturias, Cantabria y el País Vasco, donde la frecuencia de cielos despejados durante esas fechas apenas alcanza entre un 30 y un 50 %.

La probabilidad en la Comunidad Valenciana

En el caso de la Comunidad Valenciana, la situación resulta especialmente interesante. Valencia y Castellón se encuentran dentro de la banda de totalidad, lo que las convierte en dos de los grandes destinos para observar el fenómeno. Sin embargo, su condición mediterránea implica que el comportamiento de las brisas marinas y la posible aparición de nubosidad de evolución durante las últimas horas del día pueden influir de forma decisiva en la visibilidad.

Precisamente por ello, los estudios basados en imágenes de satélite adquieren una enorme relevancia para quienes ya están planificando desde qué punto seguir el eclipse.

Aun así, los meteorólogos recuerdan que cualquier mapa elaborado a partir de datos históricos debe interpretarse únicamente como una herramienta estadística. El tiempo atmosférico dependerá de la situación concreta que exista ese 12 de agosto y no podrá conocerse con un grado razonable de fiabilidad hasta pocos días antes del acontecimiento. Será entonces cuando los modelos numéricos de predicción permitan anticipar la llegada de posibles frentes, nubes altas, tormentas de evolución o episodios de calima que puedan afectar a la observación.

De hecho, la Aemet insiste en que las previsiones meteorológicas realmente útiles comenzarán a estar disponibles aproximadamente una semana antes del eclipse y ganarán precisión conforme se acerque la fecha. Será en ese momento cuando miles de aficionados, astrónomos y turistas consulten casi a diario la evolución de los modelos para decidir desde qué punto observar uno de los mayores espectáculos naturales de las próximas décadas.

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