José Arenes, alcalde de la Villa de El ToroAyuntamiento de la Villa de El Toro

El Toro desentierra cinco siglos de historia con los restos de una mujer de la época de los Reyes Católicos

El análisis de un hueso hallado en 2024 sitúa su muerte entre 1447 y 1525 y aporta nuevas claves sobre el pasado de la fortaleza

La Villa castellonense de El Toro sigue conociendo su historia con la investigación que el equipo que lidera José Albelda, de Arqueocas, desarrolla en la localidad desde hace más de dos años. «Ahora hemos conseguido datar una muestra de hueso exhumada en el año 2024 que pertenecía a una mujer fallecida entre los 40 y 50 años. Una pieza cuyo estudio ha permitido datar su existencia entre los años 1447 a 1525, en en tiempo de los Reyes Católicos y de Carlos I de España y V de Alemania».

Así lo expone el alcalde de la Villa de El Toro, José Arenes, quien celebra que el trabajo exhaustivo que se está desarrollando en el castillo «esté permitiendo alumbrar la historia de nuestro pueblo». «Una información relevante que nos permite conocer un poco más de este maravilloso pueblo que compartimos y del que también formamos parte».

El hueso fue exhumado en el año 2024 en un enterramiento doble exhumado en el interior del templo, cerca del altar del presbiterio de la ermita de San Miguel, en el castillo. El estudio se ha realizado con análisis de colágeno, con un tratamiento alcalino aplicado durante el procedimiento que arroja una probabilidad del 93,3 % para poder fechar su muerte a caballo entre la segunda mitad del siglo XV y la primera del siglo XVI.

Con esta datación, la Villa de El Toro obtiene registros todavía más antiguos que los ya localizados en sepulturas cristianas en la fortaleza, como es el caso de las lápidas de 1578 y 1579 conservadas en la iglesia de Nuestra Señora de los Ángeles. «Un nuevo hito histórico que nos aporta luz, nos da información sobre el pasado y nos permite conocer en el presente quiénes fuimos, cómo vivíamos y qué actividad se desarrollaba en nuestro pueblo».

La historia andalusí

Con una investigación «rigurosa, amplia y exhaustiva, como la que se sigue desarrollando en nuestra fortaleza y a la que se han sumado hallazgos inesperados», tal y como recuerda Arenes. Tal fue el caso de la necrópolis andalusí datada por radiocarbono en el término municipal y que se considera la más antigua de la comarca.

«La influencia de ocho siglos de presencia musulmana también tuvo un impacto cultural y social que se certifica con este enterramiento» y al que se sumó, el pasado octubre, nuevos enterramientos descubiertos en el patio interior del castillo junto a la ermita de San Miguel.

Unas tumbas que los arqueólogos atribuyen a un cementerio parroquial asociado a la antigua Iglesia de Santa María, previo a la ermita. «Seguimos investigando para conocer un poco más nuestra historia y tratar de sembrar el mejor de los futuros», ha declarado Arenes.