Imagen de archivo de las pruebas en unas oposiciones docentes.Europa Press

Educación aclara qué legislación se puede utilizar en las inminentes oposiciones a maestro de la Comunidad Valenciana

La Conselleria da marcha atrás tras las quejas de sindicatos y aspirantes a un mes de las primeras pruebas

Hay marea de fondo en la educación valenciana. Si el pasado curso acabó mal entre la propia Conselleria de Educación y los sindicatos, el inicio del siguiente parece que ya viene viciado entre las protestas y los cambios legislativos para las próximas oposiciones a maestro que empiezan el 12 de septiembre. A menos de un mes del inicio de la primera prueba, el departamento regional ha vuelto a cambiar el marco normativo que regirá dicho proceso de acceso al funcionariado.

El inicio del nuevo choque entre Educación con los futuros maestros y los sindicatos viene a raíz de una reciente nota de la Conselleria en la que se anunciaba, a menos de un mes del inicio de las oposiciones, que la normativa que regirá la prueba de temario y el caso práctico sería la nueva para el curso 2026-2027 y no la que estaba fijada hasta ese momento que era la del curso 2025-2026.

El incendio estaba servido, por darse en pleno verano, en la recta final del estudio y porque supone para los aspirantes cambiar, en cierta manera, el contenido a estudiar a última hora.

Todos los sindicatos mostraron su oposición a la medida de Educación y una semana después ha habido otro cambio.

En una nota difundida a través de la página web de la Conselleria, Educación anuncia un nuevo cambio de criterio para la Prueba A de las oposiciones a maestro que empiezan el 12 de septiembre.

Según reza el texto, «por coherencia» entre la normativa utilizada para la entrega de la programación a finales de junio y la primera parte de la oposición, «se podrá defender sobre la base de la legislación vigente en el momento de la publicación de la convocatoria y/o a la normativa vigente en el momento del concurso público».

Es decir, que los aspirantes podrán elegir la normativa con la que quieren regir su tema y caso práctico, pudiendo hacerlo entre el marco del curso 2025-2026 o con el nuevo 2026-2027. A nivel práctico permite que los miles de docentes que van a presentarse a las pruebas no tengan que modificar su plan de estudio en las últimas semanas antes del decisivo examen.