Imagen de un turista ante un apartamento turístico en Valencia.
Catalá anuncia nuevas multas a turistas en Valencia: «Me avergüenza que vengan con esa actitud»
El Ayuntamiento prepara una nueva Ordenanza de Convivencia con sanciones de hasta 3.000 euros por estar desnudo en la vía pública
La ciudad de Valencia va a intentar poner coto a las actitudes incívicas con las que llegan a la capital del Turia cierto tipo de turismo. Ante las crecientes quejas vecinales, el Ayuntamiento prepara ya una nueva Ordenanza de Convivencia con la que se podrá sancionar con hasta 3.000 euros ciertas situaciones como desnudos en la vía pública.
Así lo ha anunciado la alcaldesa María José Catalá ante las diversas quejas vecinales que se están registrando durante las últimas semanas en varios puntos de la ciudad. Desde turistas haciendo la siesta con dos sillas en la acera, hasta el grupo de extranjeros que muestran una actitud completamente incívica.
La 'popular' ha reconocido que «se han dado dos (conductas incívicas) en Benicalap y en la zona de la Malvarrosa más llamativas». Ante estos hechos, no le ha temblado la voz para declarar con rotundidad que «evidentemente, a mí me avergüenza que haya turistas que vengan a Valencia con esas actitudes. Creo que es más un tema de civismo que un tema de legalidad».
Y como el incivismo muchas veces sólo se controla a través de la legalidad, Catalá ha anunciado la redacción de una Ordenanza de Convivencia y Civismo con multas para intentar que ciertas escenas no se repitan en las calles de los barrios de Valencia.
Así, según han desglosado fuentes municipales, el texto normativo contemplaría sanciones para infracciones muy graves, de 1.500 a 3.000 euros; graves, de 750 a 1.500 euros, y leves de hasta 750 euros.
Entre las conductas que se considerarán muy graves figurarán transitar o permanecer totalmente desnudo o con prendas que exhiban los órganos sexuales al desnudo, en los espacios públicos y/o vías públicas o medios de transporte, así como permanecer totalmente desnudo en cualquier otro espacio cuando la desnudez resulte fácilmente visible, incluidos los medios de transporte y las instalaciones públicas.
Catalá ha explicado que se complementarán dos ordenanzas municipales: la de apartamentos turísticos que ya está en vigor y la de civismo que regulará «muchas conductas incívicas que, evidentemente, se están produciendo» y que quiere controlar «al máximo posible». Ha avanzado que esta última normativa, que regulará la conducta tanto de vecinos como de turistas, se aprobará el próximo año.
Y ha hecho un llamamiento a «un turismo respetuoso con la ciudad y con sus vecinos». «Aquí ya no vale cualquier tipo de turista, aquí vale un turista que realmente respete a la ciudad», ha avisado, y ha puesto como ejemplos medidas como la regulación del uso de pirotecnia irregular en Fallas.
«Nosotros no queremos más cantidad de turistas, queremos más calidad --ha abundado--. Yo siempre he sido muy determinante con esta cuestión: hemos bajado el número de cruceristas, hemos bajado en apartamentos turísticos irregulares, hemos incrementado la estancia media del turista. Es decir, está habiendo muy buenos resultados, pero queda mucho trabajo por hacer en turismo y la gente tiene que entender que aquí no se viene a no respetar a la ciudadanía».
Casual o causalmente, la mayoría de las quejas vienen provocadas por la ocupación de bajos reconvertidos a apartamentos turísticos. El Ayuntamiento sostiene que más del 80% de los apartamentos turísticos están en bajos comerciales, una medida permitida durante el anterior mandato entre Compromís y PSOE.