Imagen de archivo del ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente
Óscar Puente utiliza el turismo «bestial» de Benidorm para defender una subida de impuestos
Después de negarle al aeropuerto de Alicante-Elche Miguel Hernández por activa, por pasiva y por perifrástica una segunda pista, el ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, ha defendido públicamente la aplicación de una tasa turística en determinadas localidades de la geografía nacional.
Para sostener la política de subida de impuestos, el socialista ha puesto tres ejemplos en los que podría ponerse en marcha esta polémica medida y los tres han sido de la Comunidad Valenciana. En este sentido, ha señalado, en una entrevista concedida a Europa Press, que ciudades como Alicante y Valencia presentan una elevada población flotante, lo que genera una presión adicional sobre los servicios públicos.
El otro caso que ha mencionado es el de Benidorm, ciudad turística española por antonomasia: «Sin ir más lejos, tiene una población flotante bestial», ha apuntado, lamentando que debe afrontar, con los recursos procedentes de los impuestos de unos residentes que son «muchos menos que los turistas», unos servicios en los que «claramente saltan las costuras», en referencia a ámbitos como la limpieza o la Policía.
De este modo, Puente ha instado a los ayuntamientos de municipios con más volumen de visitantes a decidir cómo afrontar esta situación, un contexto que considera «razonable» porque, a su juicio, cuando una ciudad cuenta con una población flotante muy elevada y necesita dimensionar sus servicios para atenderla, quienes se benefician de ellos contribuyan también a su financiación.