Imagen tomada el pasado 19 de agosto de Diana Morant junto al alcalde de Cullera, Pilar Bernabé y otras personas degustando una fideuá a pie de playa
El 'estresante' agosto de Diana Morant: dos cecopis 'con calzador', fiesta por el eclipse y fideuá a pie de playa
La ministra y candidata del PSPV-PSOE a la Generalitat Valenciana ha vaciado por completo su agenda en el mes estival y tan solo ha ejercido como representante del Gobierno en dos incendios sobre los que no tiene competencias
Las vacaciones, ya con punto final, que ha disfrutado el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, han sido un constante foco de polémica. Ríos de tinta y minutos en tertulias políticas han corrido por doquier a cuenta de que el socialista seguía en el Palacio de La Mareta, en Lanzarote, mientras la ciudad autónoma de Ceuta vivía, sigue viviendo, una crisis sin precedentes a cuenta de la invasión de 80.000 inmigrantes ilegales del pasado 30 de julio.
El descanso del jefe del Ejecutivo ha sido considerable, tanto en calidad como en cantidad, pero hay, incluso, quien puede superarle en este aspecto. Y, además, es compañera suya. Se trata de Diana Morant, cuyo mes de agosto no se puede calificar precisamente como de estresante.
Hace ya bastante tiempo que el apelativo de ministra a tiempo parcial se le quedó del todo corto. Bastaba con ver su agenda oficial para darse cuenta a la primera de que su «prioridad», en sus propias palabras, es la de convertirse en presidenta de la Generalitat Valenciana. Para tal fin no duda en explotar a más no poder su faceta de candidata y secretaria general del PSPV-PSOE. Y agosto no ha sido menos.
De concierto con el incendio activo
Morant ha acudido a dos reuniones del Centro de Coordinación Operativa Integrado (Cecopi). Lo ha hecho con motivo de los incendios de la Vall d'Uxó y, más recientemente, de Sierra Calderona, ambos en Castellón. Lo ha hecho en representación del Gobierno central, pero 'con calzador', ya que sus competencias en Ciencia, Innovación y Universidades poco o nada tienen que ver con seguir la evolución de un fuego, una tarea más encomendada a su colega de Transición Ecológica y vicepresidenta tercera, Sara Aagesen. El motivo esgrimido por fuentes de la Delegación del Gobierno en la Comunidad Valenciana consultadas por El Debate es que actuaba a modo de «ministra de agenda», algo «normal».
Sea como fuere, esa querencia a estar informada en los Cecopi parece que durante el verano ha sido un tanto selectiva para la candidata al Palau. Podía haber seguido en Vall d’Uxó hasta que las llamas estuvieran aunque fuese controladas, pero en cambió optó por borrarse de la cita y acudir a un concierto. La ubicación, la misma Vall d’Uxó. Al fin y al cabo, agosto está para lo que está.
El ocio es esencial en épocas del año destinadas al asueto. Así, qué mejor que comer con los pies en la arena de la playa. Y si es una fideuá, mucho mejor. Eso fue lo que hizo Morant el pasado 19 de agosto. Acudió a Cullera junto con el alcalde, Jordi Mayor, en plena alerta naranja por fuertes lluvias y tormentas que horas después derivaron en un tremendo reventón térmico que dejó importantes daños materiales en la localidad. También compartieron mesa con la delegada del Ejecutivo en la región, Pilar Bernabé, y otras tres personas. La ministra no subió esa foto a sus perfiles oficiales de redes sociales, algo que sí hizo el regidor.
Con «agosticidad», que diría Emiliano García-Page, la líder de la federación valenciana del PSOE fue la anfitriona de la «fiesta» con motivo del eclipse del día 12 que el Ministerio organizó en el Observatorio de Yebes, en Guadalajara, con «cátering, comida, bebidas durante varias horas, transporte para invitados y una actuación musical del grupo La Habitación Roja», según diversas informaciones publicadas. Un sarao que las mismas cifran su importe en 72.358 euros y por el que ya ha sido preguntada por el Partido Popular.
En estos días en los que su agenda oficial solo ha aparecido ese día en la página web del Palacio de La Moncloa, Morant no ha dejado de lado su rol de aspirante a la presidencia regional, también barnizando actos con las siglas de su partido. Sirva como ejemplo su visita a la Feria de Agosto de Xátiva, que utilizó para «poner en valor el comercio de la ciudad, compartir la tradición con los vecinos y reivindicar las cuestiones que la Generalitat tiene pendientes» con la ciudad.
Es cierto que las campañas electorales son duras y agotadoras, pero no es menos cierto que a la espera de que la dirigente retome su actividad como ministra, durante su tranquilo mes de agosto ha tenido mucho PSOE, mucho PP, mucho Pérez Llorca, algún que otro Cecopi pero más bien poco de Ciencia, Innovación y Universidades.