Imagen de archivo de la Audiencia Provincial de Alicante
Condenan a una mexicana a pagar una pensión al padre español para el que tuvo un hijo por gestación subrogada
Además de abonar 150 euros al mes para alimentación y necesidades básicas del menor deberá contribuir a la mitad de los gastos extraordinarios como cirugías, ortodoncia, óptica o logopeda entre otros
Un juzgado de Alicante ha emitido una más que llamativa sentencia relacionada con el pago de una pensión a un hijo menor de edad. La historia es cuanto menos rocambolesca. Todo comienza cuando Carlos, natural de la ciudad alicantina pero residente en Suiza por motivos laborales, decidió que iba a ser padre soltero mediante gestación subrogada, una práctica que en España es ilegal pero que en lugares como México sí está permitida.
Por ello, decidió viajar hasta el país americano y mediante material genético suyo y un óvulo de una donante, una segunda mujer fue la encargada de quedarse embarazada. Es a esta última a quien ahora se le ha impuesto «la obligación de contribuir al sostenimiento de los gastos ordinarios de sustento, habitación, educación y vestido por aquél -en relación al niño, que nació en abril de 2024- generados con una pensión de alimentos de 150 euros mensuales», tal como se recoge en la sentencia del caso.
En el mismo documento, el juez vuelve a citar el término «obligación», en esta ocasión para remarca a la hora de «contribuir por mitad al sostenimiento de los gastos extraordinarios que genere el menor de edad (entendiendo como tales los derivados de largas enfermedades, intervenciones quirúrgicas, tratamientos de ortopedia, óptica, ortodoncia, psicología, logopedia, rehabilitación y otro similar en la cuantía no cubierta por la Seguridad Social)».
Otro hijo mexicano por subrogada
En cuanto a los 150 euros, al no tener la gestante un sueldo que supere el Salario Mínimo Interprofesional, la cuantía no es mayor. Aun con todo, Carlos asegura que no le pedirá a la mujer que le ingrese la pensión a la que ha sido condenada tras un juicio en el que el alicantino consiguió la patria potestad y la guardia y custodia de su hijo.
Sin embargo, no se acaban ahí los problemas, ya que el padre está luchando en los tribunales para conseguir que el pequeño pueda tener los dos apellidos de su progenitor y no, como hasta ahora por razones legales, que el segundo sea el de la gestante.
Una circunstancia que, paradójicamente, no ha sucedido con el segundo hijo de Carlos, a quien también tuvo en México por gestación subrogada, esta vez con el óvulo de la misma donante pero con otra gestante.