Medición de la temperatura en la Subdelegación del Gobierno de ValenciaCSIF

CSIF denuncia temperaturas de más de 30 grados en la sede de la Subdelegación del Gobierno en Valencia

La central sindical lamenta la falta de reparación del sistema de climatización y avisa que la situación afecta a 200 trabajadores y a cientos de usuarios

El sindicato CSIF denuncia temperaturas que superan los 30 grados en el interior de la sede de Subdelegación del Gobierno en Valencia. La central sindical recalca que esta situación incumple la normativa de prevención de riesgos laborales, que fija que «la temperatura de los locales donde se realicen trabajados sedentarios propios de oficinas o similares estará comprendida entre 17 y 27 grados».

La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) explica que en la sede de Subdelegación del Gobierno en Valencia, ubicada en la calle Joaquín Ballester, desempeñan su labor unos 200 trabajadores. A ella acuden cada día cientos de usuarios a presentar escritos en el registro general, en el de Extranjería o a llevar a cabo trámites en la Alta Inspección de Educación.

El sindicato señala que, a pesar de que el máximo contemplado en el Real Decreto 486/1997, de 14 de abril, que establece las disposiciones mínimas de seguridad y salud en el trabajo, es de 27 grados, en la sede de Subdelegación del Gobierno esa temperatura se ha superado con creces este verano. De hecho, hoy la medición realizada por CSIF a las 11,03 horas marcaba ya 30,7 grados. En jornadas de julio y agosto han llegado a superar los 35 grados en el interior del edificio.

La central sindical recalca que el problema proviene de fallos en el funcionamiento del sistema de climatización, que se alargan desde hace años y adquieren especial virulencia en días de más calor, sin que hasta la fecha se hayan solucionado. El sindicato señala que las únicas medidas adoptadas han consistido en desplazamiento de algunos empleados públicos a otras dependencias o a sus domicilios para que teletrabajen. Mientras, la refrigeración solamente funciona en la planta baja, y no en el resto hasta la novena planta.

CSIF exige soluciones definitivas ante esta situación, «que se alarga de una forma insostenible» y que «perjudica a trabajadores y usuarios», además de que incumple la normativa de seguridad y salud en el trabajo.