Imagen tomada este viernes de Diana Morant en Valencia
La ministra Morant lanza una cruzada contra la universidad privada y plantea imponer a las comunidades plazas públicas por ley
«Le voy a dar un dato» es una frase que la vicepresidenta segunda del Gobierno y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, repite como un mantra cada vez que tiene ocasión para ello en sesiones de control, ruedas de prensa, mítines u otra clase de actos. Suelen ir dirigidos a la oposición, pero bien podría dedicarle ese eslogan a su compañera Diana Morant, antes de que, en cuestión de días, semanas o a lo sumo meses abandone el Ejecutivo y se dedique a su verdadera «prioridad», las siglas.
En este sentido, la ministra de Ciencia, Innovación y Universidades y candidata del PSPV-PSOE a la presidencia de la Generalitat ha vuelto a demostrar este viernes que el modo campaña electoral lo tiene activado bastante acelerado. Eso sí tirando la piedra y escondiendo la mano, ya que sin dar ningún tipo de dato y eludiendo a sabiendas dar nombres, ha cargado contra lo que ha calificado como «privatización salvaje» de la universidad y la Formación Profesional en algunos territorios de España.
Tras estar dos tercios de los últimos cien días sin agenda oficial pero sin renunciar a la parte correspondiente de los 84.650 euros que recibe anualmente por sus labores de ministra a tiempo parcial, propone ahora lo que ha denominado «leyes de equidad» para garantizar que todas las plazas que requieran los estudiantes sean aportadas por las universidades, de manera que la comunidad autónoma tenga la «obligación» de aportar una financiación «de manera adecuada». En el caso de la Comunidad Valenciana, ha concretado, se podrían crear hasta 10.000 nuevas plazas universitarias.
Batiburrillo argumental
Con las elecciones autonómicas a la vista y las malas encuestas que maneja en la mesa, se ha mostrado «enormemente preocupada» por el hecho, a su juicio, de que las regiones gobernadas por el Partido Popular están «asfixiando a las universidades», lo que provoca que «cada vez más jóvenes no encuentren una plaza para estudiar la carrera que quieren». De nuevo, ningún dato. Su colega Fernando Grande-Marlaska bien lo describiría como «frustración subjetiva». «Estamos perdiendo de la universidad pública a las mentes más brillantes. Las estamos perdiendo no porque las universidades sean elitistas, sino porque la nota de corte al final viene marcada por el número de plazas que la universidad puede ofrecer», ha lamentado tras casi tres años con las competencias de Universidad a su cargo.
De este modo lo ha manifestado, en declaraciones a los medios este viernes antes de participar en la inauguración del curso 2026-2027 de la Universidad de Valencia (UV), donde se ha puesto el traje de candidata socialista, preguntándose «dónde está» el presidente de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca, y citando a su antecesor en una suerte de batiburrillo argumental: «Esto empieza a parecerse cada vez más a la situación Mazón».
También ha mencionado la ausencia de la consellera de Educación, Cultura y Universidades, Carmen Ortí. «Esto es una anomalía democrática, es una anomalía institucional», ha afirmado Morant, que concentra la inmensa mayoría de sus actos como ministra en la Comunidad Valenciana y no pisa gran parte del resto de España, Ceuta incluida pese a que tiene universidad adscrita a la de Granada. Por si no fuera suficiente, Ortí se encuentra ingresada en un hospital.
Imagen tomada este viernes de Diana Morant en Valencia
Así, ha hecho hincapié en que el hecho de que «una universidad como la de Valencia, que además es su primer curso académico con un nuevo Rectorado, con nueva dirección, no esté la máxima representación del Consell, no esté su presidente, no esté su consellera». «No están ni presencialmente ni tampoco en las cosas que importan», ha censurado.
«Policía ideológica»
En esta línea, ha reprochado al jefe del Consell que sus primeras decisiones en el inicio de curso hayan sido «de nuevo ningunear al profesorado y a todas sus demandas». «Este verano han repartido entre cinco y seis ventiladores en cada colegio», ha cuestionado.
También ha rechazado contra la creación de la «policía ideológica» con el propósito de «amedrentar y estar encima del profesorado», que ahora estará «amenazado en todas aquellas cuestiones que ellos señalan como ideológicas pero que tienen que ver con el feminismo, la igualdad y el respeto a las persona y los derechos humanos», sin hacer mención a los ocho años de adoctrinamiento en las aulas e imposición del valenciano sobre el castellano auspiciados de Ximo Puig, el PSOE y Compromís.
No solo eso, sino que Morant ha arremetido especialmente contra el Gobierno valenciano por la decisión de presentar un recurso de casación ante el Tribunal Supremo (TS) contra las sentencias emitidas en julio por el Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana (TSJCV) en las que avalaba las delegaciones de obras de Plan Edificant de infraestructuras escolares a ayuntamientos realizadas por el Consell del Botánico cuando se encontraba en funciones.
«No tenían nada mejor que hacer la Conselleria y Pérez Llorca en el inicio de curso que recurrir al Supremo lo que han ganado los ayuntamientos para que siguiera el Plan Edificant en sus ciudades. No se le ocurre otra cosa que seguir recurriendo y paralizando el Plan Edificant», ha censurado. Por todo ello, ha argumentado que no se puede «esperar nada mejor» de quienes al frente de la Generalitat «no han cambiado nada en los tres años».
Falta de financiación
Además, la titular de Ciencia, Innovación y Universidades ha lamentado que las universidades estén «perdiendo» estudiantes porque no pueden ofrecer más plazas en las carreras de mayor demanda al no tener la «financiación suficiente para hacerlo».
«¿Y la alternativa cuál es? O bien el estudiante desiste de estudiar lo que quiere vocacionalmente o tiene que empezar a mirar su cuenta corriente», ha planteado. Dicho esto, ha aprovechado para reivindicar una vez más que la universidad pública es «el ascensor social que no se puede perder en esta sociedad».
Respuestas del Consell y el PP
Por su parte, la secretaria autonómica de Universidades, Esther Gómez, ha señalado sobre la propuesta de Morant que a la Generalitat no se le ha comunicado «todavía nada de esto». «Pero bueno, estamos al tanto de todo», ha recalcado, a la vez que ha apuntado que todos los años «salen los decretos de nuevas titulaciones con la nueva oferta de plazas y por ahora se está autorizando todo lo que las universidades solicitan».
Respecto a las ausencias de Pérez Llorca y Ortí, ha detallado que la consellera se encuentra ingresada, por lo que «ha tenido que excusar todos los actos en los que tenía previsto estar». «Hoy ha tenido que delegar en mí y ayer en el vicepresidente segundo y conseller de Presidencia», ha subrayado.
En cuanto al mandatario, ha matizado que, «todos los años, todos los presidentes van a la apertura de curso oficial de la Comunidad Valenciana, que este año tiene lugar en la UJI el próximo 23 de septiembre». «Es al acto que va el presidente todos los años y eso se hace así siempre. El acto que siempre asiste cualquier presidente, independientemente de la legislatura, es al de apertura oficial de curso en la Comunidad», ha enfatizado, añadiendo que «quizá esto no lo tenía en cuenta la ministra cuando ha hecho estas declaraciones».
Es más, ha replicado a Morant que ella «no suele ir a la inauguración del curso de todas las universidades españolas como ministra, sino que va a la apertura oficial de curso, que se hace a nivel nacional en la universidad que corresponda».
En cuanto a la reacción del PP, su portavoz en las Cortes Valencianas, Nando Pastor, ha afeado «la desfachatez y poca memoria» de Morant para criticar la agenda del presidente y ha defendido que Llorca «se encuentra defendiendo un bien indispensable en nuestra tierra, como es el agua, algo que el Gobierno no hace más que torpedear para condenar la agricultura de nuestra Comunidad». «Tampoco estuvo ella ayer en la inauguración del curso de la UPV ni acudió a la toma de posesión del rector de la UV», le ha reprochado.