Imagen del Museu de la Mar de ValenciaEUROPA PRESS

Sorolla y Blasco Ibáñez, unidos de nuevo gracias al Museu de la Mar de Valencia

El centro, ubicado en la antigua Casa dels Bous del Cabanyal, es el primer museo municipal de la ciudad que se inaugura en veinte años

El «muy deseado» y «esperado» Museu de la Mar de Valencia, un espacio en el que se rememoran los antiguos oficios, las tradiciones y la vida que durante años se desarrolló en los Poblados Marítimos de esta ciudad en torno a la pesca, es realidad desde este martes, día en el que se ha hecho su presentación oficial y se llevará a cabo su inauguración. Este centro, ubicado en la antigua Casa dels Bous del barrio del Cabanyal-Canyamelar tras su restauración, es el primer museo de la capital valenciana que se inaugura en las dos últimas décadas.

Este nuevo recinto, cuyos primeros proyectos datan de los años 60 del siglo XX --época en la que se plantearon las primeras iniciativas para impulsar un museo como este--, muestra a través de imágenes, testimonios, objetos y recreaciones la faceta marinera de Valencia.

Imagen del Museu de la MarEl Debate

El museo aborda, con una inversión total superior a los 2,2 millones de euros, el origen de la Casa dels Bous, la creación de las primeras sociedades de pescadores tras la abolición del sistema gremial, las embarcaciones y las artes de pesca tradicionales, las infraestructuras pesqueras y los oficios ligados a la cultura del mar, el desarrollo urbano de los barrios marítimos.

El Museu del Mar ha sido presentado oficialmente este martes por la mañana en un acto celebrado en la propia Casa del Bous y presidido la alcaldesa de Valencia, María José Catalá.

En la presentación han participado junto a la primera edil el concejal de Acción Cultural, Patrimonio y Recursos Culturales, José Luis Moreno; el autor del proyecto museológico, Rubén Pacheco y Diego Saiz en representación de la empresa responsable del diseño museográfico: Matra Museografía. Al acto ha asistido el titular de Cultura en la Diputació de València, Francisco Teruel; representantes de la cultura y de otros museos y del tejido social, asociativo y económico de los Poblados Marítimos de la ciudad.

Imagen del Museu de la MarEl Debate

Catalá ha valorado que el Museu del Mar sea ya una realidad y ha subrayado que este es un «precioso» e «importante» proyecto del «conjunto del Ayuntamiento de València», una iniciativa «de mucha comunión» fruto del trabajo de toda «la corporación», en alusión a la gestión emprendida por anteriores responsables municipales para impulsar, arrancar y poner en marcha este museo y por los servicios del consistorio que han trabajado en ello.

«Es un proyecto de todos, de muchas» y en el que se ha puesto «pasión, cariño y ternura», ha afirmado la alcaldesa, que ha dado las «gracias, de corazón, por este regalo debido a los Poblados Marítimos». Asimismo, ha invitado a visitar el nuevo recinto y a dejarse llevar por él y por la vida que representa, «la de muchas familias que con su trabajo y esfuerzo han formado esta ciudad».

En el Museu del Mar tiene también cabida y protagonismo dos valencianos muy vinculados por sus obras a València y a su fachada marítima: el pintor Joaquín Sorolla y el escritor Vicente Blasco Ibáñez. La primera edil ha asegurado que ambos son «fundamentales» en este contexto, por «sus imágenes y sus palabras». «Uno pintó aquella València y otro la escribió. Ayudaron a que una forma de vida permaneciera», ha remarcado.

Reproducciones a escala real de dos bueyes y de Sorolla y Blasco Ibáñez, realizadas por los artistas falleros José Luis Ceballos y Paco Sanabria, presiden la entrada del nuevo museo y dan la bienvenida a sus visitantes. Imágenes de uno y escritos del otro se intercalan en el contenido del museo con los distintos objetos que se muestran.

«Sorolla convirtió aquella Valencia en luz y color. Blasco Ibáñez, en palabras. La gente de la mar la transformó en vida. Y, desde hoy, asumimos la responsabilidad de conservarla, divulgarla y ponerla en valor», ha asegurado la alcaldesa, que ha aseverado que «el verdadero patrimonio no está solamente en las vitrinas ni en las paredes» sino «en las historias que se custodian dentro de ellas y en los recuerdos de quienes todavía pueden contar cómo era aquella vida».

«Está en las familias que han cuidado sus fotografías y sus útiles de trabajo y han decidido compartirlos con todos. Está en las voces de quienes han abierto sus recuerdos para que aquello que pertenecía a la memoria familiar pase a formar parte también de la colectiva», ha subrayado Catalá.

Imagen del Museu de la MarEl Debate

La responsable municipal ha considerado que no se abren «únicamente las puertas del primer nuevo museo municipal en casi dos décadas» sino que se recupera «una parte fundamental de la historia de la ciudad que durante demasiado tiempo estuvo esperando un lugar permanente desde el que poder contarse, reconocerse y transmitirse a las siguientes generaciones: la relación de València con el mar y con la cultura marinera».

«Y no lo hacemos en cualquier sitio, sino en Poblados Marítimos, en el lugar donde nació aquella cultura, junto a la playa del Cabanyal, junto a las calles en las que vivieron quienes hicieron posible, con su constancia y con su trabajo diario, aquella forma de vida», ha añadido Catalá, que ha resaltado que esto se dé en «un conjunto que fue testigo directo de ella». Ha mencionado así la Casa dels Bous y el Pati de Tenyidors que hay junto a este inmueble y conectado a él.

Pacheco ha remarcado la importancia de «sacar adelante un proyecto» como este y ha explicado que para su puesta en marcha «ha sido crucial, además de una intensa investigación histórica y documental, el contacto con la gente de los Poblados Marítimos para poder reconstruir la memoria marinera» con «sus testimonios, documentos e historias».

El autor del proyecto museológico ha dicho que esa «no ha sido una tarea fácil» porque «los vestigios materiales de la cultura del mar son más bien escasos» al haber ido «desapareciendo». «Localizar materiales suficientes y significativos de dicha tradición» ha sido posible, ha detallado, «gracias a la colaboración de entidades como l'ETNO, dependiente de la Diputació, o el Museo de Santa Pola, así como del importante número de personas que han facilitado sus testimonios».

Diego Saiz ha concretado que los espacios expositivos del Museu de la Mar son tres: en la Casa del Bous, la planta baja y la primera --destinada a exposiciones temporales-- y las casitas de Tenyidors.

Desde la oposición en el consistorio, la edil de Compromís Glòria Tello, en anteriores mandatos titular de Recursos Culturales, ha celebrado «que finalmente se haya producido la apertura» de este museo y ha recordado que fue un proyecto «impulsado, iniciado y desarrollado prácticamente» durante los dos gobiernos progresistas que precedieron al actual.

«Nace de nuestra voluntad de recuperar el espacio histórico de la Casa dels Bous y el Pati dels Tenyidors del Cabanyal y de ofrecer un nuevo centro cultural que pusiera en valor la tradición de la pesca en los Poblados Marítimos, especialmente después de dos décadas de abandono e intentos de derribo», ha dicho Tello.

La concejala ha lamentado que «el gobierno de Catalá» haya tenido «paralizada la inauguración», pero ha insistido en valorar que este espacio haya visto «finalmente la luz y que los vecinos puedan disfrutarlo tal como lo ideamos con ellos».