Imagen tomada en un supermercado de Mercadona
Mercadona desvela su estrategia para no tirar la comida en sus supermercados: «Son cinco puntos»
La cadena presidida por Juan Roig explica cómo minimiza la generación de excedentes y mejora la eficiencia de sus procesos contra el desperdicio alimentario
Mercadona ha desvelado su estrategia contra el desperdicio de alimentos. La cadena de supermercados presidida por Juan Roig explica cómo minimiza la generación de excedentes y mejora la eficiencia de sus procesos.
Mercadona parte de la premisa de que «la prevención y reducción del desperdicio alimentario es un reto que nos implica a todos como sociedad».
La principal empresa del comercio minorista español basa su estrategia contra el desperdicio alimentario en cinco puntos:
Ajustar cada día los pedidos para evitar que se genere excedente
Mercadona recalca que «la prevención comienza antes de que el producto llegue a la tienda». La empresa de capital valenciano explica que «utilizamos herramientas propias que nos permiten realizar una previsión ajustada de las necesidades y mantener un stock adaptado a la demanda real».
Una de ellas es la herramienta Pr-PSV, una aplicación informática propia del sistema logístico de la empresa, cuyas siglas provienen de Previsión-Pedido-Servido-Vendido. Este sistema permite a los responsables de cada sección de las tiendas ajustar los pedidos diarios en base a datos históricos de venta y previsiones, optimizando así el stock y reduciendo el desperdicio alimentario.
Mercadona realiza un pedido diario a proveedores y garantizar el servicio a cada uno de sus supermercados, lo que «permite minimizar el almacenamiento innecesario y ajustar continuamente la disponibilidad de producto».
La compañía que lidera Juan Roig subraya que «mantenemos una política de Siempre Precios Bajos que favorece una compra responsable y ajustada a las necesidades de los hogares».
Mercadona insiste en que, además, «ajustamos el precio de venta al público de los productos próximos a caducar en las secciones de frescos, para incentivar su venta».
Garantizar una correcta manipulación de los alimentos para preservar su calidad y seguridad
Mercadona señala que «una correcta manipulación resulta esencial para preservar la calidad y seguridad de los productos y evitar pérdidas. Por ello, existen medidas como una correcta reposición en los lineales, una rotación adecuada según sus fechas, el mantenimiento de la cadena de frío o el transporte adaptado para una buena conservación del producto».
Mercadona explica en este sentido que «a través de métodos internos para el personal de tiendas y almacenes se forma y sensibiliza a los trabajadores sobre control de temperaturas y de las fechas de caducidad».
Donaciones de alimentos
Mercadona también combate el desperdicio de productos básicos con la donación de alimentos a más de 850 entidades sociales en España y Portugal (80 de ellas en el país vecino).
Valorizar subproductos
Mercadona desvela que «aquellos productos que no pueden destinarse al consumo humano se destinan a alimentación animal y a la fabricación de piensos, favoreciendo el aprovechamiento de los recursos y contribuyendo al desarrollo de una economía circular».
Mercadona cita como ejemplos «algunas partes del pescado, o las patas de jamón, que se tratan en plantas específicas y se obtiene grasa y harina».
Valorizar residuos
Mercadona indica que «cuando ninguna de las alternativas anteriores resulta posible, los residuos alimentarios se gestionan a través de gestores autorizados para su valorización».
Mercadona expone al respecto que «siempre que es viable, se transforman en compost para su aplicación en suelos, como en el caso de las verduras y frutas, o en biocombustibles y otras formas de valorización energética, priorizando así su aprovechamiento frente a su eliminación».