Imagen de Eurochambres 2026Cámara de Valencia

Las Cámaras de Comercio Europeas exigen un mercado único, menos barreras y mayor velocidad para aumentar la competitividad

Valencia reúne a 200 participantes de 38 países en la primera edición del Eurochambres Congress celebrada en España

Europa necesita ganar competitividad en un mundo que cambia cada vez más rápido. Avanzar en el mercado único, reducir barreras, reforzar su autonomía energética, recuperar capacidad industrial y aprovechar oportunidades como la IA son algunas de las claves para conseguirlo. Y hacerlo sin dejar atrás a las pymes. Con este reto como telón de fondo, el Eurochambres Congress 2026 ha reunido por primera vez en España, concretamente en Valencia, a cerca de 200 participantes de 91 Cámaras y organizaciones procedentes de 38 países para debatir cómo acelerar estas transformaciones y qué papel pueden desempeñar las Cámaras para trasladarlas a la realidad de las empresas.

Uno de los mensajes más contundentes del Congreso lo lanzó Enrico Letta, primer ministro de Italia entre 2013 y 2014, actual decano de la Escuela de Política, Economía y Asuntos Globales de IE University y autor del informe sobre el futuro del mercado único europeo. «El problema de Europa es la falta de Europa», afirmó Letta. «Nos encontramos en un momento en el que es clave avanzar. Hemos identificado 42 medidas que podrían cambiarlo todo, pero no se están implementando», señaló. Letta puso también el foco en que “la falta de este mercado único hace que sufran especialmente las pymes» y concluyó su intervención llamando a la acción «para que nuestros hijos puedan vivir en una Europa que conserve nuestros valores».

La necesidad de acelerar la respuesta europea estuvo también presente en la apertura del encuentro. El presidente de Eurochambres, Vladimír Dlouhý, señaló que las empresas operan en un escenario marcado por la presión del contexto internacional, la fragmentación política y una creciente competencia global, factores que afectan especialmente a las pymes. Ante este escenario, reivindicó el papel de las Cámaras para representar y acompañarlas en la incorporación de nuevas tecnologías, la sostenibilidad y la generación de nuevas oportunidades. «Cámaras más fuertes significan empresas más fuertes», concluyó. Seguidamente, el presidente de Cámara de España, José Luis Bonet, coincidió en que las Cámaras «deben continuar siendo un punto de encuentro para las empresas, acompañándolas ante retos como la digitalización y la innovación y ejerciendo de puente entre el tejido empresarial y las administraciones públicas».

Por su parte, el ministro de Hacienda, Arcadi España, puso el acento en la importancia de preservar la unidad europea. «Cuestionar la unidad europea significaría menos capacidad económica y mermar nuestra capacidad de reacción», señaló, antes de reivindicar el potencial de un mercado de alrededor de 450 millones de consumidores. «Hay compañías que son tan grandes como un país, pero no hay país que se sostenga sin sus empresas», concluyó.

La autonomía energética fue otro de los grandes ejes del encuentro. El presidente ejecutivo de Iberdrola, Ignacio Sánchez Galán, defendió la electrificación como «una oportunidad para aumentar la competitividad de Europa, reforzar su autosuficiencia y reducir su dependencia de terceros países». Galán reclamó una planificación que supere las visiones nacionales, además de simplificar unos procedimientos administrativos que «están dificultando el despliegue de nuevas capacidades energéticas». También puso el foco en el impacto de la fiscalidad energética sobre la competitividad empresarial frente a otros países con menos tasas como EE. UU. «No podemos depender de terceros países-concluyó- para algo tan importante como es el funcionamiento de nuestras empresas o tener luz en nuestros hogares y hospitales. Hemos de aprovechar nuestros recursos y ser más autónomos», defendió.

La primera jornada finalizó con un análisis del nuevo escenario geopolítico y como están cambiando las reglas de juego para las empresas. La mesa, moderada por Ben Butters, director ejecutivo de Eurochambres, abordó cómo mantener una economía europea abierta y competitiva y, al mismo tiempo, proteger sectores estratégicos, reducir dependencias y ganar capacidad de reacción. En este contexto, se puso también de relieve el papel de las Cámaras para ayudar a las empresas no solo a adaptarse a los cambios, sino también a anticiparlos.

Otro de los grandes temas que se trataron fue el impacto sobre la productividad y la competitividad de la IA, y las barreras que dificultan su adopción, especialmente entre las pymes. El debate evidenció que su adopción sigue siendo muy desigual entre países, sectores y tamaños empresariales y que no existe una única receta para trasladar esta tecnología a las empresas. Raquel Jorge Ricart, directora de Asuntos Europeos de Adigital, defendió la necesidad de ayudar a las compañías a utilizar la IA «de una manera más intensiva y transformadora», pero también a «identificar aquellos nichos y aplicaciones en los que realmente puede aportarles valor». Por su parte, Endre Molnár, director de Investigación del Instituto de Investigación Económica y Empresarial, apuntó que las diferencias entre las economías europeas obligan a adaptar las estrategias. «Mientras los países nórdicos parten con ventaja por el peso de las actividades intensivas en conocimiento-explicó-las economías con mayor componente industrial pueden encontrar oportunidades específicas en ámbitos como el reconocimiento de imágenes o la automatización de procesos». El debate puso de relieve el papel que pueden desempeñar las Cámaras como ecosistemas locales de confianza y experimentación, ayudando a las empresas a desarrollar capacidades, interpretar la regulación, acceder a tecnología y probar soluciones antes de incorporarlas a sus procesos.

De los grandes desafíos a actuaciones concretas

El Congreso incluyó también tres verticales especializados en competitividad sostenible, comercio internacional y talento y formación, ámbitos estrechamente relacionados con la capacidad europea para competir durante los próximos años. Por último, se abordó cómo deben evolucionar los propios modelos camerales para seguir respondiendo a las necesidades de las empresas y se puso el foco en la reindustrialización de Europa y en las condiciones necesarias para recuperar competitividad en un escenario internacional muy diferente al de hace apenas unos años.

En este sentido, Román Arjona, economista jefe de la Dirección General de Mercado Interior, Industria, Emprendimiento y Pymes (DG GROW) de la Comisión Europea, puso el acento en la necesidad de «reforzar la resiliencia sin renunciar a una economía abierta». «Europa mantiene importantes dependencias de terceros países-señaló-pero esas relaciones funcionan en ambas direcciones: otras economías también dependen de la UE, una fortaleza que Europa debe saber aprovechar». estratégicos. Por su parte, Lucia Cusmano, jefa de la División de Pymes y Emprendimiento del Centro de Emprendimiento, Pymes, Regiones y Ciudades de la OCDE, analizó cómo las sucesivas crisis han transformado el escenario industrial y las decisiones de inversión y señaló que «Europa se ha quedado rezagada frente a competidores como Estados Unidos y China en determinados ámbitos de inversión, entre ellos el tecnológico, uno de los desafíos que deberá afrontar para recuperar capacidad industrial y competitividad».

El Eurochambres Congress 2026 concluyó con una idea clave: Europa ha realizado un diagnóstico profundo de los retos que lastran su competitividad y tiene identificadas buena parte de las soluciones. El desafío ahora es acelerar su implementación y conseguir que lleguen a las empresas, especialmente a las pymes.

En este sentido, José Vicente Morata, presidente del Consejo de Cámaras de la Comunitat Valenciana, de Cámara Valencia y vicepresidente de Eurochambres, destacó que la celebración de este encuentro en Valencia ha permitido «visibilizar los problemas que afrontan las empresas en toda Europa y avanzar en estrategias para ayudarlas a ser más competitivas». «La posición privilegiada de las Cámaras en los territorios nos permite estar cerca de sus necesidades y acompañarlas en un mundo que cambia a gran velocidad», concluyó.