El portavoz de Compromís en las Cortes Valencianas, Joan Baldoví, en una imagen de archivoRober Solsona / Europa Press

Baldoví declaró un patrimonio de tres pisos y 265.000 euros al dejar el Congreso para ser candidato en Valencia

El portavoz de Compromís justifica en una «herencia» su riqueza valorada 638.716 euros

Joan Baldoví lleva en la política desde el año 1999. De concejal a alcalde antes de dar el salto a Madrid. En 2023, al regresar a Valencia para ser candidato por Compromís, declaró un patrimonio que contradice las tesis de Compromís: inmuebles heredados, varios coches, letras del Tesoro y nada más y nada menos que 265.000 euros en la cuenta bancaria.

Compromís en particular y la izquierda en general han situado las herencias familiares en el punto de mira. Cuando gobernaron en la Generalitat Valenciana rechazaron en varias ocasiones rebajar el impuesto que conforme la derecha recuperó el poder quedó bonificado al 99 % en varios casos.

Obviamente no es un problema ser político y hacerse rico por los sueldos que perciben, aunque sí es incoherente cuando han hecho de la riqueza política tu bandera contra el adversario. Algo así le ha ocurrido a Joan Baldoví, quien casi triplicó su patrimonio durante su estancia en el Congreso de los Diputados.

De Madrid se volvió con tres viviendas, un garaje, un trastero, tres campos, dos coches y 345.000 euros en el banco, entre diversos productos financieros. Conforme llegó a las Cortes Valencianas declaró un patrimonio total de 638.716 euros, de los que 245.716 euros se correspondían con bienes urbanos y 393.000 euros con bienes no inmobiliarios. Además, señaló no tener deudas.

Según su declaración patrimonial de 2023, en bienes urbanos especificó poseer la mitad de tres viviendas y de un local en Valencia (por valor de 87.135 euros, 84.569 euros, 62.020 euros y 5.243 euros, respectivamente) y el 41,66 % de un inmueble rústico (6.749 euros)

En cuanto a los bienes no urbanos aseguró que tenía un coche Dacia Dokker valorado en 8.000 euros, letras del Tesoro por 80.000 euros, campos rústicos valorados en 40.000 euros y cuentas bancarias con un saldo de 265.000 euros.

No le había ido mal por Madrid como diputado. 27 años después de empezar en la política, el dirigente de la formación catalanista Compromís ha justificado su patrimonio, sirviéndose, seguramente, del discurso que rechaza su coalición.

«En política me ha ido como a todo el mundo», ha declarado inicialmente cuando ha sido preguntado por su patrimonio. Con respecto a su declaración de inmuebles sí que ha realizado una actuación, ya no tiene tres pisos en propiedad: «De los dos que tengo, en uno vivo yo y en otra mi hija. Tuve una tía y un tío que no tenían descendencia y en estos años, lamentablemente, ha fallecido mi tía y mi padre. Por eso, evidentemente, mi patrimonio ha aumentado porque el suyo ha recaído en sus descendientes».

Es decir, que si un político de Compromís hereda es un mero trámite y si lo hace cualquier otra persona es, a grandes rasgos, una prolongación de la riqueza que no debe estar bonificada, tal y como pidió la coalición en las Cortes en octubre de 2023.