Exposición 'Girbent. Pintar en el siglo XXI'

Exposición 'Girbent. Pintar en el siglo XXI'Fundación Bancaja

Fundación Bancaja presenta la exposición Girbent. Pintar en el siglo XXI

La muestra reúne una veintena de obras, la mayoría de formato monumental y con piezas recientes realizadas expresamente para este proyecto

La Fundación Bancaja presenta en su sede en Valencia la exposición Pintar en el siglo XXI del artista mallorquín Girbent, que ofrece una mirada a su interpretación plástica en torno a las posibilidades y el sentido de la pintura en la actualidad, fruto de una reflexión que ha estado presente a lo largo de toda su trayectoria. La presentación ha contado con la participación del presidente de la Fundación Bancaja, Rafael Alcón, y del artista Girbent.

La muestra reúne una veintena de obras, la mayoría de formato monumental y con piezas recientes realizadas expresamente para este proyecto, junto a otras que se exponen por primera vez y algunas más antiguas sobre las que el artista ha intervenido, conformando un conjunto inédito.

Comisariada por Arturo Castro, la exposición propone una revisión del género del interior con figura enmarcada en el constante diálogo de Girbent con la tradición pictórica occidental, y revela la evolución del artista en su objetivo de avanzar en el continuo afinamiento y exploración de su medio: la pintura al óleo.

El diálogo con la tradición artística se revela en el recorrido expositivo, que remite a grandes obras y periodos de la historia del arte como el mosaico de Teodora y su séquito de la catedral de Rávena; los frescos románicos; las pinturas holandesas de interiores del siglo XVII; la obra Las hilanderas o la fábula de Aracne de Velázquez; las pinturas íntimas de Hammersöi o de Edward Hopper; las composiciones con verticales de Barnett Newman; o fotogramas de los films de Wong Kar Wai.

Los espacios domésticos, la arquitectura, la luz y la presencia humana configuran escenas silenciosas que invitan al espectador a detener la mirada y establecer nuevas relaciones entre espacio, memoria y percepción. Una serie de pinturas que surge de la transfiguración de imágenes procedentes de fuentes diversas como el propio archivo fotográfico del artista, Internet, el mundo del cine o el mundo del arte.

Las piezas que reinterpretan el género pictórico del interior con figura se completan en la exposición con obras de la serie Ad museum, ciclo de pinturas con perspectivas de interiores de museos llenos de figuras contemplando las obras de arte en el que Girbent explora las posibilidades del óleo una vez reducida su paleta a tan solo dos colores: el blanco y el negro.

La obra que cierra la exposición pertenece a la serie Museum walls. En esta pintura, el artista reduce el tema a lo esencial -pintura, marco y muro- renunciando a la ilusión de espacio y de profundidad. A la vez, desaparecen las figuras que poblaban dicho espacio, cuyo rol ha sido sustituido por el propio espectador que contempla la obra, situado frente a ella. Asimismo, la única figura pintada que habita ahora esta obra está también en otra dimensión: es el espectador quien protagonista el cuadro representado.

El recorrido expositivo se completa con una producción audiovisual en la que el propio Girbent relata cómo se desarrolla su proceso de trabajo. Además, con motivo de la muestra se ha editado un catálogo con la reproducción de las obras expuestas, junto con un texto del comisario.

La exposición puede visitarse en la sede de la Fundación Bancaja en Valencia (Plaza Tetuán, 23) del 2 de octubre de 2026 al 24 de enero de 2027.

La imagen pintada vs la imagen digital

Para Girbent, pintar en el siglo XXI significa «dedicarme a una actividad extraordinariamente singular como es producir, a partir de un medio atemporal e intempestivo, imágenes pintadas, esto es, imágenes de alta complejidad ontológica destinadas a sobresalir por encima de la marea uniforme de imágenes digitales de las que estamos rodeados. Y hacerlo atento a un contexto muy peculiar, con unas reglas del juego muy distintas a las de la Modernidad».

La práctica artística de Girbent sitúa el proceso de creación en el centro de su trabajo dando prioridad al cómo frente al qué. Desplaza su interés por la iconografía – la creación de una imagen novedosa- hacia el mismo acto singular de pintar. El artista considera que su responsabilidad se circunscribe a la conversión de imágenes de procedencia diversa en acontecimientos pictóricos en una decidida apuesta por la pintura, que defiende la vigencia actual y superior de la imagen pintada frente a la imagen digital hoy dominante.

Sus pinturas ponen en valor la presencia física del lienzo, el espesor del pigmento, la huella del gesto y la construcción pausada de cada superficie. Girbent entiende la imagen pintada como «la imagen hecha con materia. Pero sobre todo con tiempo. Un tiempo que transfigura la naturaleza de estas imágenes al aumentar exponencialmente su complejidad».

Girbent (Sóller, Mallorca, 1969)

Girbent se matricula 1986 en la Facultad de Bellas Artes de Barcelona. Pronto abandona la universidad y durante un tiempo se deja ver por los ambientes bohemios de la ciudad mediterránea. Durante este periodo se dedica a ver cine, casi exclusivamente cine de autor y experimental, y a leer sobre todo ensayo y filosofía.

En 1989 viaja a la extinta RDA y se matricula en la célebre Academia de Arte de Leizpig, donde le sorprende la caída del muro de Berlín. En 1990 exhibe sus primeras pinturas en la exposición colectiva The Wall, en un espacio alternativo y contracultural de la capital alemana.

Un año después abandona Alemania y viaja a México DF, donde explora las posibilidades del vídeo, grabando en los lugares que frecuentaron los infrarrealistas, como el café Quito de la calle Bucarelli. En México sigue leyendo compulsivamente, pero su interés se desplaza del ensayo a la literatura: Borges, Gadda, Benet, Pessoa, Faulkner, Joyce... Pasa los años 1992 y 1993 en Mérida, en la península del Yucatán.

Tras lo que considera su etapa mexicana de reflexión, regresa a su Mallorca natal e inicia su colaboración con la galería Horrach Moyá. Allí conoce a Juan Antonio Horrach, que se convertirá en su galerista y representante durante los siguientes 25 años. Fruto de esta colaboración fue el ciclo de exposiciones Pictures, cinco muestras individuales consecutivas en las salas de la galería Horrach Moyá a lo largo de dos años.

En 2020, su exposición individual Opus Nigrum, en el CAC Málaga, significó el reinicio de la actividad artística en España tras su suspensión por la pandemia del Covid. Desde entonces ha protagonizado exposiciones individuales en Palma de Mallorca, Delft (Países Bajos), Valencia y Berlín.

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