Imagen de los jóvenes acampados en la plaza del Ayuntamiento de ValenciaEuropa Press

Una acampada por la vivienda ocupa la Plaza del Ayuntamiento de Valencia

Un grupo de unas doscientas personas han tomado la Plaza del Ayuntamiento de Valencia esta tarde tras la manifestación por la vivienda que este sábado se ha saldado con cinco detenidos y nueve policías nacionales heridos.

Una concentración no comunicada se ha congregado esta tarde en la Plaza del Ayuntamiento, en pleno centro de Valencia, y finalmente se ha convertido en una acampada similar a la de Sol en Madrid.

Tras la manifestación de este sábado para reivindicar en Valencia el derecho a la vivienda, convocada por las asociaciones Sindicat de Llogateres, Entrebarris, Palataforma Afectados por la Hipoteca y Sindicat Habitatge València, un grupo de manifestantes se ha desplazado pasado el mediodía a la Plaza del Ayuntamiento, donde han comenzado a acampar.

Algunas de las personas concentradas han llevado ya tiendas de campaña a la plaza situada frente al Consistorio de la capital del Turia.

«De manera autónoma»

Desde el Sindicat de Llogateres han mostrado su apoyo a la acampada que ha surgido «de manera autónoma» en la Plaza del Ayuntamiento. Para la organización sindical, «es una muestra más de la rabia que la crisis de la vivienda ha sacado a la calle, y que nuestra paciencia se ha acabado».

«Hoy hemos vuelto a llenar las calles de València contra los fondos de inversión que han venido a nuestra ciudad a hacer negocio con nuestras casas. Mientras ellos celebran sus inversiones, nosotros pagamos alquileres imposibles, vivimos con contratos temporales y sufrimos desahucios. La caída de los dos decretos solo ha confirmado lo que ya sabíamos: no podemos esperar nada de quienes gobiernan para los rentistas. Lo que no conquistamos organizadas no nos lo regalará nadie», afirman en un comunicado.

Según el Sindicat, «la acampada pertenece a las personas diversas que la han levantado». Por eso, «creemos que tiene que definir sus objetivos de manera asamblearia y colectiva, y aquí estaremos, como una más, poniendo nuestra experiencia y nuestras fuerzas a su servicio».

«Vienen semanas decisivas. La indignación crece y las movilizaciones irán a más. Las inquilinas no estamos solas. Estamos trabajando con el sindicalismo de clase para hacer un salto que esté a la altura de la emergencia que vivimos», subrayan, a la vez que señalan que «la vivienda y el trabajo son la misma lucha: el sueldo que nos hurtan del trabajo es el mismo que nos hurtan con el alquiler. Por eso andamos hacia la huelga general, y lo que viene no se construirá solo desde una plaza. Se construirá también en cada barrio, en cada pueblo y en cada centro de trabajo».

Sus demandas, dicen, «son claras: contratos indefinidos, bajada de los alquileres, suspensión de todos los desahucios y expropiación de las viviendas en manos de fondos y empresas especulativas».

Por todo ello, hacen un llamamiento a afiliarse al Sindicato de Llogateres y a un sindicato laboral. «Organizadas somos más fuertes que ellos. Nos vemos en las calles. Pronto, más que nunca», concluyen.