Imagen de los refuerzos del plan antimosquitos en los humedales de Castellón
Plan antimosquitos en Castellón tras las lluvias: así se vigilan los nuevos focos de agua estancada
El Ayuntamiento refuerza especialmente la Marjalería y el parque del Pinar
Las lluvias de los últimos días han dejado algo más que calles mojadas y temperaturas más suaves. El agua acumulada en imbornales, zonas húmedas y pequeños recipientes puede convertirse en el caldo de cultivo perfecto para los mosquitos, por lo que Castellón ha decidido reforzar la vigilancia y poner en marcha un plan extraordinario para tratar de cortar su proliferación antes de que se convierta en un problema.
El Ayuntamiento ha activado un dispositivo especial de control que complementa los tratamientos habituales y que pone el foco especialmente en aquellos lugares donde las precipitaciones hayan podido dejar agua estancada. Los equipos municipales están revisando distintos puntos de la ciudad para localizar posibles focos y aplicar tratamientos preventivos allí donde sea necesario.
Entre las zonas que concentran buena parte de la atención se encuentran la Marjalería y el parque del Pinar, además de otros espacios del término municipal especialmente sensibles tras episodios de lluvia. En la Marjalería, sus propias características y la presencia de zonas húmedas hacen que la vigilancia sea especialmente intensa.
El concejal de Salud Pública, Luciano Ferrer, ha explicado que las lluvias obligan a «reforzar la vigilancia» y actuar con rapidez allí donde pueda quedar agua acumulada, ya que son precisamente estos puntos los que pueden favorecer la reproducción de los mosquitos. La estrategia municipal pasa por intentar adelantarse a la aparición de nuevos focos y actuar antes de que las poblaciones de estos insectos aumenten.
El plan presta especial atención también a los imbornales y otros elementos de la vía pública donde el agua puede quedar retenida después de las precipitaciones. A estas revisiones se suman los trabajos de control en parques, zonas verdes, espacios naturales y otros puntos donde las condiciones creadas por las lluvias puedan favorecer la reproducción.
Zonas con más focos
La actuación cobra especial importancia en la Marjalería, donde los equipos están realizando un seguimiento más intensivo de los lugares susceptibles de acumular agua. El parque del Pinar y otros espacios del municipio también han entrado en el refuerzo extraordinario activado tras las últimas precipitaciones.
El Ayuntamiento mantendrá la vigilancia durante los próximos días y adaptará los trabajos en función de la evolución del tiempo y de los posibles nuevos puntos de acumulación de agua. La intención es evitar que el agua que han dejado las lluvias termine convirtiéndose, unos días después, en una mayor presencia de mosquitos en las calles y espacios verdes de Castellón.
Pero el control no depende únicamente de los equipos municipales. El Consistorio ha pedido también la colaboración de los vecinos, especialmente en patios, terrazas y jardines, donde pequeños recipientes pueden acumular agua sin que apenas se perciba. Cubos, platos de macetas, juguetes, recipientes o cualquier objeto capaz de retener unos centímetros de agua pueden convertirse en un pequeño foco de reproducción.
Por eso, tras las lluvias, una de las principales recomendaciones pasa por vaciar estos recipientes y evitar que el agua permanezca estancada. Una tarea sencilla que, junto a los tratamientos municipales, puede ayudar a mantener a raya a los mosquitos en las próximas semanas.