Imagen tomada este miércoles de la acampada en la plaza del Ayuntamiento de Valencia
Los acampados por la vivienda en Valencia piden baños para que hagan sus necesidades 700 personas
Los acampados en protesta por la situación del mercado de la vivienda que llevan en la plaza del Ayuntamiento de Valencia desde el pasado sábado siguen ahí sin haber comunicado en ningún momento a la Delegación del Gobierno su intención de hacer una sentada en el lugar por antonomasia de la capital del Turia. No solo eso, sino que amenazan con no moverse de ahí pese a que este próximo viernes allí tienen lugar los principales actos por el 9 d'Octubre, Día de la Comunidad. Entre ellos, están previstos una mascletà, eventos populares y la Procesión Cívica.
Tampoco ninguno de los concentrados preguntó a los comercios de la zona si molestaban o si les perturbaban su normal funcionamiento. Oportunidades han tenido y siguen teniendo por doquier porque los negocios son más que numerosos. Ahora bien, resulta llamativo las peticiones que ahora han lanzado, precisamente, a los dueños de esos establecimientos: les han solicitado usar sus servicios para que las 700 personas que están en las tiendas de campaña puedan hacer sus necesidades.
En un vídeo publicado en Instagram lo explica uno de los portavoces de los acampados desde la misma plaza y con cara y tono un tanto compungidos: «No tenemos baños. Pedimos a todo el comercio local que quiera luchar, que quiera unirse a la lucha que nos permitan o nos faciliten el uso de sus aseos, ya que aquí somos más de 700 personas y que necesitan ir al aseo».
La publicación continúa con el concentrado asegurando que el domingo hubo «una carrera» popular por la que «se colocaron Polyclinics», algo que, en su opinión, merece una queja dejando intuir que se los tendrían que haber dejado a los acampados sin aportar razón alguna para ello: «Se han retirado y nos ha perjudicado porque, como se está viendo, somos una gran parte de movilización que necesitamos ir al baño».
Y como si ya tuviera la urgencia urinaria en el momento de grabarse el vídeo, insiste antes de acabar: «Pedimos a los comercios que, por favor, nos faciliten esa ayuda para poder mantener el estado cívico y la lucha pacífica que estamos intentando defender».
Pero no queda ahí la retahíla de cosas que reclaman quienes tiene en vilo la celebración del 9 d'Octubre. En una pizarra como si de un menú se tratara hacen una nada escueta lista de lo que ellos mismos llaman «necesidades». Ahí incluyen «mesas grandes, sillas, sacos de arena, fuentes, tuppers, agujas gruesas e hilos, baterías portátiles, hinchadores, estanterías, palos y más acos de arena».
En cuanto a la comida, también tienen su particular catálogo: «Fruta y verdura, garrafas de agua, galletas, bollería vegana, zumos, fiambre vegano, leche de avena, sin lactosa y desnatada». La lista de la compra por cuenta ajena también refleja «estantes, cajas, mantas, sacos de dormir, tiendas de campaña, chubasqueros lonas» y, cómo no, «aportaciones a la caja de resistencia», es decir, dinero.
Los acampados que ahora reclaman todo lo expuesto apelando a la solidaridad son los mismos que el pasado sábado, horas antes de tomar por el 'artículo 33' la plaza del Ayuntamiento de Valencia no dudaron en romper el cordón policial que protegía un congreso sobre vivienda en el Palacio de les Arts de la capital regional. De hecho, unas decenas de ellos lograron entrar al recinto tras causar el pánico a los miembros del staff del evento, que tuvieron que dejar sus puestos y salir corriendo para refugiarse.
Mientras tanto, la delegada del Gobierno en la Comunidad Valenciana, Pilar Bernabé, que también es la candidata del PSPV-PSOE a la alcaldía de la ciudad, ha asegurado este miércoles que «no se dan las circunstancias» para levantar la concentración pese a que en pocas horas debería comenzar el montaje de la mascletà por el 9 d'Octubre justo donde están las tiendas, además de que se tendría que poner un perímetro de seguridad por el disparo pirotécnico.