Imagen tomada este jueves de la acampada en la plaza del Ayuntamiento de Valencia

Imagen tomada este jueves de la acampada en la plaza del Ayuntamiento de ValenciaCarlos Latorre

Los comerciantes de la plaza del Ayuntamiento de Valencia claman contra los acampados: «Que salgan de aquí ya»

La concentración cumple seis días y obliga a suspender la mascletà del 9'Octubre ante el «cansancio» y la «saturación» de turistas y responsables de negocios de la zona

La acampada por la vivienda que desde el pasado sábado ocupa la plaza del Ayuntamiento de Valencia no solo está a punto de cumplir una semana, sino que, además, todo hace prever que hará suspender determinados actos por la celebración del 9 d'Octubre, Día de la Comunidad Valenciana, y que congrega en la zona a más vecinos y turistas que un día al uso.

En este sentido, El Debate ha hablado en primera persona con comerciantes junto al Consistorio y con varios viajeros que, asombrados, contemplaban las decenas de tiendas de campañas donde en cuestión de horas se debería disparar una mascletá por la fiesta regional. La plaza está rodeada de varios puestos, la mayoría floristerías. Dada la excepcionalidad, varias de ellas, incluidos el punto d de información sobre comercios del centro y la Librería Municipal tienen la persiana echada durante todo el día.

En una de las floristerías abiertas, su dueña, que insiste en preservar su anonimato, es contundente ante lo que está padeciendo: «Nos está afectando a todos: a nosotros, a los viandantes, a los trabajadores del Ayuntamiento, a los taxistas, a los turistas, que salen espantados. Nos está afectando y cada día más. Que salgan de aquí».

Imagen tomada este jueves de la acampada en la plaza del Ayuntamiento de Valencia

Imagen tomada este jueves de la acampada en la plaza del Ayuntamiento de ValenciaCarlos Latorre

La mujer indica que «claro que hay que solucionar el problema de la vivienda», pero lo contrapone a que «han acampado porque sí», una circunstancia que, en su opinión, se debe a que el Gobierno, a través de la Delegación, liderada por la socialista Pilar Bernabé, «está consintiendo que sigan aquí», dice en relación a los en torno a 700 acampados. En este sentido, expone su teoría de por qué continúan concentrados tras varios días y no hay perspectiva en el corto plazo de que vayan a abandonar la protesta:

«Les han prometido el oro y el moro. Alguien les tiene que haber prometido algo porque todo esto es humo», asegura. Y añade: «Les mandan Compromís y los comunistas». Del mismo modo, insiste en la vertiente ideológica: «También hay gente de derechas con padres e hijos en el paro y vigilantes de seguridad con sueldos de mil euros a los que no les llega para pagar un piso. Yo tengo amigos y familiares con el alquiler gratuito o que se han comprado una casa con ayudas. Tienen más derechos que estos porque les veo trabajar y no acampar», subraya.

La florista también denuncia que el Gobierno «da ayudas a los inmigrantes ilegales y que tiene Ceuta como la tiene» mientras «consiente» que las tiendas de campaña sea el paisaje de la plaza del Ayuntamiento de Valencia durante seis días ya.

Igualmente, califica como «pantomima de la Delegación del Gobierno» el rumor de que grupos de ultraderecha estén planeando acercarse a la acampada para enfrentarse a los que allí se concentran: «Eso es mentira. Los que tienen que venir son los policías y sacarlos de aquí», incide.

«Saturados» y «cansados»

Otra propietaria de un puesto del mismo sector, si bien no es tan combativa como su compañera, sí se queja de que «a primera hora de la mañana» cuando se disponía a abrir su negocio le ha tenido que pedir a los protestantes que «quitasen» sus tiendas de al lado de su parada. Lo mismo ha hecho con la Policía Nacional, aunque en esta ocasión para que retirasen las vayas frente a su establecimiento «para que la gente pudiera pasar y comprar». De todas maneras, reconoce que están «saturados» y «cansados» de este contexto.

En cuanto a los turistas que pasean por la zona, un matrimonio de República Dominicana y su hija dan su parecer a este periódico: «Esto no nos gusta. Es terrible. Cuando pensamos en venir a Valencia vimos que era una ciudad muy bonita y en paz. Pero nos hemos encontrado esto, nunca lo habríamos imaginado». Y señala el porqué: «A los turistas nos gusta ir a lugares bonitos y esto está lleno de policía. No sabes lo que va a pasar», apunta el padre de familia.

En la otra parte de la plaza, junto al edificio de Correos, una pareja de Países Bajos que ronda los treinta años afirma que esta es la segunda vez en la que están en la capital del Turia. Sorprendidos por la acampada, la chica dice que hasta que este periodista le dice de qué se trata, se creía que era «un mercado temporal», por lo que expresan ambos que les gusta la plaza del Ayuntamiento «limpia».

También hay tiendas y algún bar cuyos responsables aseveran que no están teniendo «ningún problema» con los acampados y que trabajan «con normalidad».

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