Senyera valenciana en la Procesión Cívica del 9 d'Octubre en Valencia.
El PSOE revienta por segundo año consecutivo el 9 d'Octubre en Valencia
Los socialistas validaron hace un año convertir la fiesta regional en un plebiscito contra Carlos Mazón y en este 2026 se lavan
Entre los periodistas que siguen la política valenciana aún se recuerda que el 9 d'Octubre de 2024 fue una auténtica fiesta para el PP de Carlos Mazón. Las encuestas auguraban un escenario que propiciaba soñar con la mayoría absoluta, pero la dana de 20 días después revolvió el tablero por completo. Desde aquella edición no ha vuelto a haber una fiesta regional 'tranquila' y por segundo año consecutivo el PSOE revienta la jornada alentando protestas en la calle, un escenario que aleja por completo la institucionalidad del día grande de la Comunidad Valenciana.
El 9 d'Octubre es para los valencianos un día de orgullo, una jornada en la que lo más relevante no es si se dispara o no una mascletà, sino la festividad por la que la pólvora hace retumbar el corazón de Valencia. Ese carácter festivo y popular se entremezcla con el sentido institucional de la fiesta, un punto de vista que parece que el PSOE ha perdido.
Por segundo año consecutivo los socialistas se han posicionado en el bando de la protesta por delante de la institución y la festividad. Si en 2025 pidieron que la Procesión Cívica se convirtiera en una manifestación contra Carlos Mazón por la dana, este año han defendido la permanencia de una acampada que impide el desarrollo normal de un día de fiesta.
2025: la «provocación» de Mazón
Año 2025. Mazón sigue siendo presidente de la Generalitat Valenciana antes de alcanzar el primer aniversario por la dana. Ante la intención del dirigente alicantino de sumarse a la Procesión Cívica de la Señera por las calles de Valencia, Diana Morant rompió la institucionalidad que caracteriza este día para definir como «provocación» la participación en los actos del máximo responsable político de los valencianos.
La ahora candidata del PSOE para liderar el gobierno regional estimó hace un año que la presencia de Mazón en la Procesión Cívica del 9 d'Octubre en la ciudad de Valencia podía provocar que no fuera «cívica», lo que era un reconocimiento implícito de una elevada tensión contra el 'popular'.
Nada acabó pasando en 2025 porque las lluvias obligaron a suspender el recorrido de la enseña valenciana por la capital del Turia. Mazón acabaría dimitiendo cerca de un mes después.
Prioridad de 2026: la acampada
De siempre el 9 d'Octubre previo a unas elecciones se encorseta políticamente hablando. Los cargos electos apuran el que puede ser su último día festivo regional y entre bambalinas se comentan encuestas y posibles movimientos tácticos. Este 2026 apuntaba a ser una jornada así, hasta que llegó la acampada por la vivienda.
Ya hubo una primera intentona para asentar una acampada ilegal en la plaza del Ayuntamiento, pero la Policía Local de Valencia aparcó una furgoneta patrulla para intentar disuadir la actitud ilícita, pero la presión pudo con una situación que hubiera correspondido impedir a la Policía Nacional, dependiente de la Delegación del Gobierno, en manos en Valencia de la socialista Pilar Bernabé.
Asentados desde el pasado sábado ante la Casa Consistorial, la acampada por la vivienda en Valencia no ha dejado de ampliarse, alcanzando ya cerca de 500 personas 'residiendo' de forma ilegal, pues no se ha solicitado ningún permiso al respecto para tal asentamiento.
Este miércoles, 7 de octubre, se vivía una situación un tanto dispar. Por la mañana se escenificaba el apoyo de Pilar Bernabé a mantener la acampada, como si fuera una protesta contra el Partido Popular.
La delegada del Gobierno de Pedro Sánchez priorizó la acampada por delante de hacer cumplir la legalidad, la tradición y los permisos concedidos. «Hay que adaptarse a la nueva realidad», expresó la futura candidata del PSOE al Ayuntamiento de Valencia.
Es decir, que Bernabé valida la protesta frente al cumplimiento de los actos establecidos anteriormente. Está por ver cómo afectará a la carrera electoral de Bernabé que haya priorizado la protesta política ante la fiesta más institucional del calendario valenciano.
La delegada, eso sí, es el centro de las críticas en la acampada. Horas después de defender la permanencia en la plaza de los protestantes, en la asamblea nocturna se jaleó un discurso completamente opuesto: «Pilar Bernabé nos quiere echar».
Entre la procesión «no cívica» de Diana Morant en 2025 y la «realidad» de la acampada de Pilar Bernabé, el PSOE ha reventado dos años consecutivos la cordialidad y la normalidad que debe imperar en el 9 d'Octubre. Por segundo año consecutivo se utiliza la fiesta con fines políticos, una finalidad opuesta a la realidad de un día de orgullo y sentimiento valenciano.